LEY DIVINA O NATURAL

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LEY DIVINA O NATURAL

Autor: Allan Kardec

Versión castellana y comentarios exegéticos:

 Giuseppe Isgró C.

 

Capítulo XVI de: El Libro de los Espíritus

 

 

Caracteres de la Ley natural. Conocimiento y Fuente de la Ley natural. El Bien y el Mal. División de la Ley natural.

 

 CARACTERES DE LA LEY NATURAL

 

1. Qué se entiende por ley natural?

-“La ley del Creador Universal: la única verdadera para la felicidad del ser humano. Ella le indica lo que debe hacer y lo que debe evitar, y él  experimenta insatisfacción siempre que se aleja de su cumplimiento”-.

  1. 2.  La ley natural es eterna?

-“Eterna e inmutable como el Creador mismo”-.

3. Puede, el Creador, prescribir a los seres humanos, en un tiempo, lo que le hubiera prohibido en otro?

-“El Creador no se puede engañar: únicamente los seres humanos están obligados a cambiar sus propias leyes, para perfeccionarlas; empero, las divinas, son perfectísimas. La armonía que rige ambos universos, el material y el moral, está fundada sobre las leyes que el Creador ha establecido ab eterno”-.

4. Qué campos abrazan las leyes divinas? Se refieren a algo más que a la conducta moral?

-“Todas las leyes de la naturaleza son divinas, por cuanto el Creador Universal es el autor de todas las cosas”-.

Es dado al ser humano de conocer a fondo tanto las leyes morales como las físicas?-.

-“Sí; pero para alcanzar este objetivo es insuficiente una sola existencia”-.

Qué son unos pocos años para aprender todo lo que rinde perfecto el ser, aunque se considere, únicamente, la distancia que separa al primitivo del ser civilizado? La más larga existencia posible sería insuficiente a la necesidad, y con mayor razón cuando la misma sea de breve duración, como ocurre con frecuencia.

De las leyes divinas, las unas dirigen el movimiento y las relaciones de la materia bruta: son las leyes físicas, y su estudio le es inherente a la ciencia. Las otras, se vinculan especialmente al ser humano en sí mismo y en sus relaciones con el Creador y con sus semejantes. Comprenden las reglas de la vida tanto del cuerpo como del Espíritu: son las leyes morales.

5. Las leyes divinas son iguales para todos los mundos?

-“La razón nos indica de que ellas deben ser, siempre, adecuadas a la naturaleza de cada uno de ellos, y proporcionalmente al grado de progreso de los seres que los habitan”-.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: Todas las leyes divinas son universales, e idénticas, en todos sus grados, del cero al infinito. Evidentemente, de acuerdo al nivel evolutivo de cada mundo, rigen las que les corresponden de acuerdo a su nivel. En mundos de igual rango de progreso, rigen las mismas leyes, y, naturalmente, están más en unos las que se les interrelacionan, y no las que corresponden a grados inferiores  o superiores. Una es la ley cósmica, aunque son infinitas sus aplicaciones, por contemplar todas las vertientes, o variantes, del progreso universal.

CONOCIMIENTO Y FUENTE DE LA LEY NATURAL

6. Ha otorgado, el Creador, a todos los seres, los medios de conocer sus leyes?

-“Todos pueden conocerla; pero su comprensión es limitada al respectivo grado evolutivo. Quienes la comprenden mejor, son las personas de vida virtuosa. Empero, llegará el día en que la comprenderán todos, por cuanto es preciso que el progreso se cumpla”. (Ver Nº 171-222).

Consecuencia de este principio es la justicia de las diversas encarnaciones del ser humano, por cuanto, en cada nueva existencia su intelecto se va desarrollando, y distingue mejor el bien y el mal, Si todo debiese cumplirse, para él, en una sola existencia, cuál sería la suerte de tantos millones de seres que desencarnan, diariamente, en estado mental acorde al de las barbaries, o en la oscuridad de la ignorancia, sin que dependiese de ellos el iluminarse?

7. El Espíritu, antes de su unión con el cuerpo, comprende la ley del Creador Universal mejor que después de su encarnación?

-“Antes de encarnarse, las comprende según el grado de perfección que haya alcanzado, y conserva el recuerdo intuitivo después de su unión al cuerpo. Empero, los bajos instintos del ser humano se la hacen, frecuentemente, olvidar”-.

  1. 8.  Dónde se encuentra la ley del Creador Universal?

-“En la conciencia”-.

Pero, si el ser humano la lleva ya impresa en su conciencia, qué necesidad había de revelársela?

-“Él la había olvidado y pasado por alto: el Creador quiso que le fuese recordada”-.

  1. 9.  Ha otorgado, el Creador Universal, a determinados seres, la misión de revelar su Ley?

-“Sí, en todos los tiempos, a los Espíritus superiores encarnados con la finalidad de hacer progresar a la humanidad”-.

  1. 10.             Algunos, entre quienes han pretendido de instruir a los seres humanos en la Ley del Creador Universal, no se han engañado, y no han hecho, frecuentemente, desviar a los demás con falsos principios?

-“Sí, por cuanto, no estando inspirados por el Creador, asumieron, por su ambición, una misión que no tenían; pero, dado que eran seres humanos de ingenio, en medio de los errores que enseñaban se encuentran, con mucha frecuencia, grandes verdades”-.

  1. 11.             Cuál es el carácter del verdadero profeta?

-“El verdadero profeta es un ser humano justo, inspirado por el Creador Universal. Se le reconoce por sus palabras y por sus obras. El Creador se sirve del ser probo para enseñar la verdad”-.

  1. 12.            Cuál es el tipo más perfecto, que el Creador haya dado al ser humano, para que le sirva de guía y de modelo?

-“Jesús”-.

Jesús de Nazareth representa el tipo de la perfección moral, al cual puede aspirar la humanidad terrestre. Dios nos lo ha dado como el modelo perfecto, cuya doctrina es la más exacta expresión de su ley, por cuanto quien la inspiraba era el Espíritu de Verdad. Él se encuentra entre los Espíritus más puros que han descendido sobre la tierra. 

Si algunos de los que han pretendido de instruir los seres humanos en la ley del Creador, los han, en cambio, desviado con falsos principios, esto ocurre porque se dejaron dominar por sentimientos muy terrenales, y por haber confundido las leyes que rigen la vida del Espíritu con las que rigen la del cuerpo. Muchos han impartido como leyes divinas las que no eran más que  humanas, creadas para satisfacer sus propias pasiones y dominar sobre sus semejantes.

  1. 13.            Las leyes divinas y naturales, no fueron reveladas a los seres humanos más que por Jesús?

-“No os hemos dicho, ya, que ellas se encuentran impresas en la conciencia de cada ser? Por lo tanto, todos los seres humanos que se hayan dedicado al estudio de la sabiduría, las han podido comprender desde los siglos más remotos, y con sus enseñanzas, aunque incompletas, han logrado preparar el terreno para recibir la buena semilla. Dado que las leyes divinas se encuentran escritas en el libro de la naturaleza, el ser humano ha tenido la oportunidad de conocerlas, cuando las ha querido buscar: es aquí la razón por la cual los preceptos que ellos han impuesto, en cada época, los han sido por seres buenos, y también, por cuanto se encuentran los elementos en la doctrina moral de todos los pueblos emancipados de las barbaries, aunque incompletos y alterados por la ignorancia y la superstición”-.

  1. 14.            Si Jesús ha enseñado las verdaderas leyes del Creador Universal, qué necesidad hay de las enseñanzas de los Espíritus? Tienen ellos que enseñarnos algo más?

-“La enseñanza de Jesús era, frecuentemente, alegórica y en parábolas, por cuanto él hablaba según los tiempos y los lugares; pero hoy es necesario que la verdad sea inteligible a todos; es preciso explicar bien y desarrollar estas leyes, por cuanto muy pocos las comprenden, y poquísimos la practican. Nosotros tenemos la misión de impresionar en la vista y en los oídos de los orgullosos, para confundirles, y desenmascarar, al mismo tiempo, a los hipócritas, que, exteriormente, afectan virtud y espiritualidad, para ocultar sus propias concupiscencias. La enseñanza de los Espíritus debe ser clara y explícita, para que nadie pueda disculparse alegando desconocimiento y todos tengan la oportunidad de juzgarla, y apreciarla, por medio de la razón. Nosotros somos enviados para preparar el reino del bien anunciado por Jesús, por lo cual es preciso que nadie pueda interpretar las leyes del Creador Universal según sus pasiones, ni falsearles el sentido que es todo amor y bondad.

  1. 15.            Por qué no fue puesta la verdad, al alcance de todos, siempre?

-“Porque cada cosa debe llegar a su debido tiempo. La verdad es como la luz: es preciso acostumbrarse a ella gradualmente, pues, caso contrario, deslumbra. El Creador, no había, antes, permitido de recibir comunicaciones completas e instructivas como las de hoy, por cuanto, si en los antiguos tiempos algunos estaban en posesión de lo que se consideraba una ciencia sagrada, a la que rodeaban de misterios, a los ojos de los profanos, vosotros, por lo que ya conocéis en torno a las leyes que rigen estos fenómenos, debéis comprender que ellos recibían, únicamente, alguna verdad aislada, en medio de un conjunto de equívocos y de cosas enigmáticas. Pero, el estudiante no debe menospreciar ningún sistema filosófico, ni tradición, o espiritualidad alguna del pasado, por cuanto todos contienes vestigios de grandes verdades, las cuales, si bien parecen contradictorias, esparcidas como están en un piélago de accesorios sin fundamentos, pueden, con facilidad, coordinarse en gracias de las claves  que el Espiritismo os da, para que podáis comprender una multitud de cosas que hasta hoy hayan podido pareceros sin razón, pero cuya realidad ahora os es demostrada indiscutiblemente: no descuidéis, por lo tanto, de buscar en aquellos antiguos volúmenes argumentos de estudio, por cuanto los hay valiosísimos, y pueden contribuir, mucho, en vuestra instrucción.

EL BIEN Y EL MAL

  1. 16.            Cuál es la definición de la moral?

-“La moral es la regla para vivir rectamente, es decir, para distinguir el bien del mal. Ella está fundada en la observancia de la Ley del Creador Universal. El ser humano vive rectamente cuando hace todo para el bien de todos”-.

  1. 17.             Cómo se puede distinguir el bien del mal?

-“El bien es todo lo que se corresponde con la ley del Creador Universal; el mal, todo lo que le es contrario. En consecuencia, hacer el bien es observar la ley de Dios; hacer el mal, es violarla”-.

  1. 18.            Dispone, el ser humano, en sí mismo, los medios para distinguir lo que es bueno y lo que es malo?

-“Sí, cuando cree en Dios, y quiere seguir la virtud: el Creador le ha otorgado la inteligencia, para mantenerse en el sendero del bien”-.

  1. 19.            El ser humano, en cuanto sujeto a errar, no puede engañarse sobre  su apreciación del bien y del mal, creyendo de hacer bien, cuando, en realidad, realiza lo contrario?

-“Jesús lo ha dicho: Haced, y dejéis de hacer a los demás lo mismo que quisiereis que os hicieran, y dejaren de haceros, a vosotros. Observéis este precepto y no os engañareis.

  1. 20.            La regla del bien y del mal, que podría llamarse de reciprocidad, no se puede aplicar a los deberes personales de la persona consigo misma. Puede encontrar, ella, también para éstos, una guía segura en la ley natural?

-“Cuando coméis demasiado, experimentad los efectos inherentes: es Dios que os da la medida de cuanto os es necesario. Superando esta medida, recibid la consecuencia. Así es en todo. La ley natural señala, al ser humano, los límites de sus necesidades. Cuando él los supera, va, enseguida, al encuentro de la experiencia respectiva. Si la persona escuchara, en cada cosa, la voz que le señala: basta!, evitaría la mayor parte de los males de los cuales acusa a la naturaleza”-.

  1. 21.            Por qué está en la naturaleza de las cosas el mal moral? No podía, el Creador, crear a la humanidad en mejores condiciones?

-“Os lo hemos dicho, ya: los Espíritus fueron creados simples e ignorantes.  (Ver Nº 115). El Creador deja al ser humano la elección de la vía que debe seguir. Peor para él si elige la incorrecta, por cuanto su peregrinaje será más extenso. Si no hubiesen montañas, el ser humano no podría comprender lo que es subir y, su opuesto, bajar. Si no existiesen rocas, no tendría conciencia de los cuerpos duros. De esta manera, el Espíritu adquiere experiencia, y aprende a conocer el bien y el mal: He aquí la razón de la unión del Espíritu con el cuerpo. (Ver Nº 119).

  1. 22.            Los diferentes estados sociales crean necesidades nuevas, que no son iguales para todos los seres humanos. Entonces, la ley natural no es una regla uniforme?

-“Los diferentes estados se encuentran en el orden de la naturaleza, y de acuerdo con la ley del progreso. No violan la unidad de la ley natural, que se aplica a todo”-.

Las condiciones de existencia del ser humano cambian con los tiempos y con los lugares, con lo cual, resultan para él necesidades diferentes y estados sociales que les resultan apropiados. Ahora, esta diversidad, por cuanto se encuentra en el orden de las cosas, está en conformidad con la ley de Dios, cuya verdad, en su esencia, no queda vulnerada en lo más mínimo. A la razón, corresponde, distinguir las necesidades reales de las ficticias, o de convención.

  1. 23.             El bien y el mal no son absolutos para todos los seres humanos?

-“La ley del Creador es idéntica para todos: el bien es siempre bien, el mal es siempre mal, sea cual fuere la condición del ser humano; pero la diferencia reside en el grado de responsabilidad y en la intención”-.

  1. 24.            El salvaje, que nutriéndose de carne humana cede a su instinto, es culpable?

-“El mal depende todo de la voluntad de hacerlo. El ser humano es tanto más culpable cuanto más sabe lo que hace”-.

Las circunstancias dan al bien y al mal una gravedad relativa. El ser humano incurre, frecuentemente, en culpas, las cuales, aunque sean consecuencias de las condiciones en que les ha conducido la sociedad, no por eso son menos reprobables: pero su culpabilidad es, siempre, en proporción del conocimiento que él tiene del bien y del mal. Por lo tanto, el ser humano ilustrado, que incurre en una simple injusticia, es, a los ojos de Dios, más culpable que el ignorante salvaje que se abandona a los propios instintos.

  1. 25.             Dado que, al parecer, el mal es una consecuencia de la fuerza de las cosas, de la que se deriva, frecuentemente, la necesidad en el ser humano de suprimir a su semejante, existe infracción a la ley de Dios, también en este caso?

 -“El mal no deja de ser el mal, aunque necesario; pero esta dura necesidad desaparece con la purificación del Espíritu, pasando de una a otra existencia: cuando el ser humano incurre en el mal, es tanto más responsable cuanto más lo comprende”-.

  1. 26.            El mal que se comete, no es, frecuentemente, el resultado de la condición en la cual nos han conducido otros seres humanos? Y, en tal caso, de quién es el mayor grado de culpabilidad?

-“La responsabilidad del mal recae sobre aquel que ha sido la causa del mismo, por lo que, la persona que es arrastrada por las condiciones en que ha sido colocada por sus semejantes, es menos culpable que ellos, por lo que, cada quien, no solamente pagará la pena del mal que habrá hecho por sí, sino, también, aquella que resultara del que otros cometan por culpa suya”-.

  1. 27.            Quién no realiza mal alguno, pero se aprovecha del que ha hecho otra persona, es igualmente, culpable?

-“Como si lo hubiese cometido la misma persona, por cuanto, aprovecharse, es lo mismo que participar en dicho acto. Es verdad que, al momento de actuar, quizá se habría abstenido; pero, encontrándolo hecho, se beneficia: quiere decir, por lo tanto, que lo aprueba, y que lo habría cumplido ella misma, si hubiese podido, o habría osado”-.

  1. 28.            El deseo del mal es tan reprobable como el mal mismo?

-“Según los casos: resistir, voluntariamente, al deseo del mal, especialmente cuando se está en la posibilidad de satisfacerlo, es virtud; no hacer el mal, únicamente porque falta la ocasión, engendra culpa”-.

  1. 29.            Es suficiente dejar de hacer el mal para ser grato a Dios y asegurarse la felicidad futura?

-“No; es preciso hacer el bien en los límites de las propias fuerzas, por cuanto, cada quien rendirá cuentas del mal que emergerá por causa del bien que él, -o ella-, ha dejado de hacer”-.

  1. 30.             Existe alguien que, por su condición, no se encuentre en la posibilidad de hacer del bien?

-“No: la persona egoísta es la única que no encuentra nunca la ocasión. Basta estar en contacto con otros seres humanos para disponer de la oportunidad de hacer el bien, y cada día se le ofrece la posibilidad a quienquiera que no se encuentre con los ojos cerrados por el egoísmo, por cuanto, hacer el bien no significa, únicamente, dar aportes económicos, sino, también, rendirse útil, de acuerdo con las propias fuerzas, cada vez que, en cualquier modo, se le presente la ocasión”-.

  1. 31.            El ambiente en que algunos se encuentran  colocados, no es quizá, para ellos, la primera causa de muchos vicios y delitos?

-“Si; pero aquella es, precisamente, la prueba elegida por el Espíritu en el estado de libertad; él ha querido exponerse a la tentación para tener el merito de la resistencia”-.

  1. 32.            Cuándo el ser humano se encuentra, en cierta manera, inmerso en la atmosfera del vicio, el mal no se convierte, para él, en una atracción casi irresistible?

-“Atracción sí; irresistible, no, por cuanto, en medio a aquella atmosfera poco virtuosa encontráis, frecuentemente, grandes virtudes. Estas virtudes son ejercitadas por Espíritus que tuvieron la fuerza para resistir, y, al mismo tiempo, la misión de ejercitar una benéfica influencia sobre sus semejantes”-.

  1. 33.            El mérito del bien que uno hace, se encuentra subordinado a determinadas condiciones? Es decir: existen diversos grados en el mérito del bien?

-“El mérito del bien se encuentra en el grado de la dificultad: no tiene ninguno quien lo hace por su beneplácito sin el mínimo sacrificio. Al pobre, que divide con otros su trozo de pan, Dios da una recompensa mayor que al rico, quien da lo superfluo. Jesús se refería a esto cuando habló del óbolo de la viuda”

DIVISIÓN DE LAS LEYES NATURALES:

  1. 34.            La ley del Creador Universal se encuentra contenida, completamente, en el amor al prójimo inculcado por Jesús?

-“Ella comprende todos los deberes del ser humano hacia sus semejantes, y sirve para enseñar su aplicación; pero, la ley natural comprende todos los casos de la vida, y el amor al prójimo no es más que una parte. A los seres humanos hacen falta reglas precisas: los preceptos generales son muy vagos, y dejan lugar a las más arbitrarias interpretaciones”-.

  1. 35.             Está bien dividir la ley de Dios en diez partes, que son las leyes de adoración, de trabajo, de reproducción, de conservación, de destrucción, de sociedad, de progreso, de igualdad, de libertad, y, finalmente, de justicia, de amor y de bondad?

-“Esta es la división de Moisés, la cual contempla la más amplia gama de casos de la vida. Podéis, por lo tanto, seguirla, pero sin darle un valor absoluto, que ella no tiene, al igual que todos los demás sistemas de clasificación, los cuales dependen del variado modo de considerar una cosa. La última ley es la más importante para el progreso espiritual del ser humano, por cuanto comprende, en sí, todas las demás”-.

 

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ENCARNACIÓN DE LOS ESPÍRITUS

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ENCARNACIÓN DE LOS ESPÍRITUS

Capítulo VI de: El Libro de los Espíritus

Autor: Allan Kardec

Versión castellana y comentarios exegéticos:

Giuseppe Isgró C.

 

      Objetivo de la Encarnación. Del Espíritu y del Alma. Materialismo.

                                                                                       

OBJETIVO DE LA ENCARNACIÓN

 

  1. 1.  Cuál es el objetivo de la encarnación de los Espíritus?

-“Dios se la impone como el medio para alcanzar la perfección, soportando todas las circunstancias de la existencia corporal, que para los más constituye una expiación o una prueba, para otros una misión. La encarnación tiene, al mismo tiempo, otra finalidad, la de delegarle al Espíritu su parte en la obra de la Creación. Para conseguir este objetivo el Espíritu toma, en cada mundo, una vestimenta corpórea en armonía con la materia del mismo, condición esencial para poder actuar en conformidad con los mandatos de Dios, y mientras concurre a la ejecución de los planes de Dios, trabaja, también, para su propio perfeccionamiento.

La acción de los seres corpóreos es necesaria al desenvolvimiento del universo; pero, Dios, en su sabiduría, ha querido que en ella encontrasen un medio para progresar y de acercarse a Él. De esta manera, por Ley admirable de su Providencia, todo se liga conjuntamente, todo es armonía en la naturaleza.

2. Los Espíritus, que desde el principio han seguido la vía del bien, tienen necesidad, también ellos, de la encarnación?

-“Todos son creados sencillos e ignorantes, y no se instruyen sino en las acciones y en las tribulaciones de la vida corpórea. Dios, que es justo, no podía hacer feliz algunos sin sufrimientos y sin fatigas, y por lo tanto sin mérito”-.

Entonces, a qué sirve a los Espíritus el haber seguido la vía del bien, si Dios no les dispensa de las pruebas de la vida corpórea?

-“Alcanzan más rápidamente la meta. Por otra parte, las pruebas de la vida son, frecuentemente, una consecuencia de las imperfecciones del Espíritu, empero, quien las tiene en menor grado sufre menos tormentos; de esta manera, quien no tiene envidia, celos, avaricia y ambición, no sufrirá las torturas que son consecuencia de estos defectos”-.

DEL ESPÍRITU

3. Qué es el Espíritu?

-“Un ente espiritual  encarnado”-.

Qué era el Espíritu antes de unirse al cuerpo?

-“Era un Espíritu en la dimensión espiritual”-.

Almas y Espíritus son las mismas cosas?

-“No. Antes de unirse al cuerpo, el Espíritu es uno de los seres inteligentes que pueblan el mundo invisible, y revisten, temporalmente, un involucro carnal para purificarse e instruirse”.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: El alma y el Espíritu son dos cosas totalmente diferentes, pese a que, suele, con frecuencia, usársele como sinónimos. El Espíritu es el ente inteligente, el conductor del cuerpo; el alma es lo que se denomina periespíritu, el elemento de enlace que une al Espíritu con el cuerpo. Ya los egipcios tenían clara esta diferencia, denominando al Espíritu con el término Khu, al alma: kha, y al cuerpo Khut. Nosotros, ahora, hemos adaptado la terminología al uso actual, en concordancia con lo que ha predominado en el pensamiento universal, con las denominaciones de Espíritu, Alma y Cuerpo.

4. Hay en el ser humano algún otro elemento además del Espíritu y del cuerpo?

-“El ligamen que les une”-.

Cuál es la naturaleza de este ligamen?

-“Es una sustancia semi-material, de naturaleza intermedia entre el Espíritu y el cuerpo, que rinde posible las comunicaciones del uno con el otro. Es por medio de este ligamen que el Espíritu actúa sobre la materia, y la materia sobre el Espíritu”-.

El ser humano consta, por lo tanto, de tres partes esenciales:

1. Por el cuerpo, que es un ser material análogo al de los animales y vivificado por el mismo principio vital; 2. Por el Espíritu, -ente inteligente encarnado- a quien el cuerpo sirve de morada; 3. Por el principio intermedio, periespíritu o alma, que es sustancia semi-material, que sirve como primera envoltura del Espíritu, la cual une al Espíritu con el cuerpo. De igual manera que en un fruto encontramos la corteza, la pulpa y la semilla.

5. Es el Espíritu independiente del principio vital?

-“Sin duda, por  cuanto el cuerpo no es más que la envoltura”-.

Puede existir el cuerpo sin el Espíritu?

-“Sí: empero, tan pronto como el Espíritu lo abandona, el cuerpo cesa de vivir. Con el nacimiento se consolida la unión del Espíritu con el cuerpo, -la cual ocurre en el mismo instante de su engendramiento y concepción-; mientras que, en el momento de la desencarnación se rompe el ligamen que mantenía unido al Espíritu con el cuerpo y éste se separa. La vida orgánica puede animar un cuerpo sin Espíritu, pero éste no puede morar en un cuerpo privado de la vida orgánica”-.

Qué sería de nuestro cuerpo, si no tuviese Espíritu?

-“Una masa de carne sin inteligencia, todo aquello que queráis, pero jamás un ser humano”-.

6. El Espíritu, puede encarnarse, al mismo tiempo, en dos cuerpos diferentes?

-“No; el Espíritu es indivisible, y no puede animar, al mismo tiempo, dos seres diferentes”-.

7. Qué debemos pensar sobre la opinión de quienes consideran el Espíritu como el principio de la vida material?

-“Es cuestión de palabras: nosotros no nos atenemos a eso; buscad de entenderos entre vosotros”-.

8. Algunos Espíritus, y antes de ellos algunos filósofos, han definido el Espíritu: “una chispa de naturaleza espiritual emanada del Gran Todo”. Por qué esta contradicción?

-“La contradicción es aparente y depende de la variedad de significados de las palabras. Por qué no tenéis para cada cosa un término propio?”-.

El vocablo Espíritu es empleado para expresar cosas muy diferentes. Unos denominan así el principio de la vida, y en este significado es exacto decir, figurativamente, que el Espíritu es una chispa “de naturaleza espiritual” emanada del Gran Todo, cuyos últimos vocablos indican la Fuente Universal del principio vital, de quien, cada ser, absorbe una partícula, la cual regresa a la dimensión espiritual después de la desencarnación. Esto se compagina con la idea de un ser moral distinto e independiente de la materia, denominado Espíritu, -“cuya unión con el cuerpo realiza por intermedio del alma o periespíritu”-. Por lo cual, al darle, los Espíritus, al alma -y al Espíritu-, diferentes definiciones, lo han hecho de acuerdo a las aplicaciones que ellos hacían de dichos términos, según las ideas terrenas en que se habían cultivado. Esto deriva de la insuficiencia del lenguaje humano, el cual no posee un vocablo para cada idea, lo que da origen a múltiples equívocos y debates: esta es la razón de porque los Espíritus superiores nos aconsejan de ponernos, antes, de acuerdo sobre el significado de las palabras. (**)

9. Qué debemos pensar de la teoría que supone al Espíritu dividido en tantas partes cuantos músculos tiene el cuerpo humano, y prepuesto, así, a cada una de sus funciones?

-“Esta depende del sentido que se atribuye al término Espíritu; si se entiende como fluido vital, se tiene razón; si se hace referencia al Espíritu encarnado, es incorrecto. Nosotros lo hemos dicho: el Espíritu es indivisible, y transmite el movimiento a los órganos por vía del fluido intermedio”-.

Cómo se explica, pero, que existan Espíritus que hayan dado esta definición?

-“Los Espíritus ignorantes pueden confundir el efecto por la causa”-.

El Espíritu, que informa al cuerpo durante la vida, y le abandona con la desencarnación, actúa por medio de los órganos, y los órganos son animados por el fluido vital distribuido en ellos, en forma más abundante en aquellos que constituyen los centros y pilares del movimiento. Empero, el fluido vital no es más que el medio de acción: el agente es el Espíritu.

 

10. Existe algo de verdad en la opinión de quienes piensan que el Espíritu se encuentra fuera del cuerpo y que lo envuelve todo?

-“El Espíritu no está encerrado en el cuerpo, como un pájaro en una jaula, sino que irradia, y se manifiesta fuera del mismo como la luz atraviesa un globo de cristal, o como el sonido en torno a un centro sonoro. En este sentido se le puede considerar externo, sin deducir, por ello, que sea el involucro del cuerpo. Es, en cambio, el Espíritu que tiene dos envolturas: una, sutil y ligera, la primera, que vosotros denomináis alma –o periespiritu-; la otra, más densa, que es el cuerpo. El Espíritu, repetimos, es el centro de este involucro, como la parte comestible en una avellana.

11. Qué pensáis de la otra teoría, según la cual el Espíritu en un niño se desenvuelve y se cumple en cada período de la vida?

-“El Espíritu es uno y entero en el niño como en el adulto: el desenvolvimiento es inherente a los órganos o instrumentos de la manifestación del Espíritu por intermedio del alma. También aquí, suele tomarse el efecto por la causa”-.

12. Por qué todos los Espíritus no definen el Espíritu de la misma manera?

-“Porque su grado de instrucción no es el mismo en todos. Los hay, todavía, con conocimientos de tal manera escasos, que, al igual que los niños entre vosotros, no comprenden las cosas abstractas; y los hay, siempre como entre vosotros, pseudo-sabios, quienes hacen alardes utilizando palabras altisonantes para impresionar a los simples. Hay que tener en cuenta, también, que aún los Espíritus sabios pueden expresarse en términos diferentes, los cuales, en el fondo comunican el mismo significado, especialmente si vuestro lenguaje es inadecuado para expresarse con claridad y precisión, en cuyo caso deben utilizar figuras, alegorías y comparaciones, las cuales vosotros tomáis por realidades”-.

13. Qué debe entenderse por alma del mundo?

-“El principio universal de la vida y de la inteligencia, de quien emanan las individualidades; empero, quienes se sirven de estas expresiones no se entienden, mayormente, ni siquiera ellos mismos. La palabra alma es de tal manera elástica. Que cada quien la interpreta de acuerdo a sus propias concepciones. Alguno ha llegado hasta a atribuir, también, un alma a la Tierra, queriendo con esto entender el conjunto de Espíritus devotos, que tienen como objetivos cuidar de vosotros, orientando, cuando le prestáis atención, vuestras acciones hacia la buena vía y son, en cierto modo, los vicarios de Dios para vuestro globo”-.

14. Por qué tantos filósofos antiguos y modernos, habiendo debatido tan a fondo en torno a la ciencia psicológica, no han llegado a la verdad?

-“Precursores de la doctrina Espirita eterna, han preparado la vía. Eran seres humanos, y se engañaron, tomando las propias ideas por la luz; empero, sus mismos errores sirven para hacer resaltar la verdad, mostrando el pro y el contra, y por otra parte, entre aquellos errores se encuentran grandes verdades que un estudio comparativo os puede hacer comprender”-.

15. El Espíritu tiene sede determinada y circunscrita en un órgano del cuerpo?

-“No; pero en los genios y en todos aquellos que piensan mucho, reside más particularmente en la cabeza, como reside en la conciencia  en quienes sienten mucho y cuyas obras están dedicadas al bien de la humanidad”-.

Qué pensáis de la opinión de quienes ubican el Espíritu en un centro vital?

-“Quisieran decir que el Espíritu reside de preferencia en determinada parte de vuestro organismo, por cuanto allí ubican todas las sensaciones. Pero, quien lo coloca en lo que considera como un centro de la vitalidad, la confunde con el fluido o principio vital. En todo caso, se puede decir que la sede del Espíritu se encuentra más particularmente en los órganos que sirven a las manifestaciones intelectuales y morales”-.

MATERIALISMO

16. Por cuál razón los anatomistas, los fisiólogos y en general quienes estudian, de manera especial, las ciencias naturales, son, frecuentemente, llevados al materialismo?

-“Porque refieren todo a lo que ven: orgullo de los seres humanos, quienes creen de saber todo, y no admiten que existen cosas que puedan sobrepasar su propia inteligencia! Su ciencia le rinde de tal manera presuntuosos que llegan a creer que la naturaleza ya no tiene secretos para ellos”-.

  1. 17.          No es lamentable que el materialismo sea por lo más consecuencia de estudios, los cuales deberían mostrar al ser humano la superioridad de la inteligencia que gobierna el mundo?

-“No es verdad que el materialismo sea efecto de estos estudios. La culpa es del ser humano, que deduce falsas consecuencias, por cuanto suele abusar de todo, aún de las mejores cosas. Por otra parte, la nada lo aterra más de cuanto quiere aparentar  y los Espíritus fuertes son, frecuentemente, más fanfarrones que animosos. Los más son materialistas, solamente porque no tienen con que llenar este vacío; empero, delante del abismo que amenaza de tragárselos, mostradle el ancla salvadora, y ellos se afianzarán satisfechos”-.

Por una aberración del intelecto hay quien no ve en los seres orgánicos sino la acción de la materia, y le refiere todos nuestros actos. Por cuanto no han sabido  descubrir en el cuerpo humano más que una maquina eléctrica; han estudiado el mecanismo de la vida solo en las funciones de los órganos; ya que han visto ésta culminar su ciclo vital por la rotura de un hilo, han buscado para ver si quedaba algo y no habiendo encontrado nada más que materia inerte, no habiendo visto al Espíritu partir y no pudiendo agarrarlo al vuelo, por decirlo de alguna manera, han concluido que todo era, únicamente, sustentado por las propiedades de la materia y que, después de la desencarnación, no quedaba otra cosa que la nada: consecuencia desalentadora, si fuese verdadera, por cuanto, entonces, el bien y el mal serían indiferentes y la humanidad, fundada sobre el egoísmo, pondría, por encima de cualquier otra cosa, la satisfacción de los propios placeres, y los lazos sociales serían destruidos, y los más elevados afectos rotos para siempre. Empero, afortunadamente, estas ideas no son generalizadas, ya que en ningún lugar constituyen lo que suele decirse una doctrina. Una sociedad que se afincase sobre estas bases, llevaría, en sí misma, el germen de la propia disolución, y sus miembros se destruirían, recíprocamente, como bestias feroces.

El ser humano siente que con la desencarnación no termina todo para él; siente horror por la nada, y, por cuanto rehúya del pensamiento del porvenir, llegado que sea el momento supremo, no puede dejar de preguntarse que será de él, por cuanto la idea de abandonar la vida sin retorno agota el Espíritu más endurecido. Y, en efectos, quien podría jamás mirar con indiferencia la separación absoluta y eterna de todo lo que ha amado? Quien, sin temor, podría mirar delante de sí el inmensurable abismo de la nada, en el cual desaparecerían para siempre todas sus facultades, todas sus esperanzas, y decirse a sí: Cómo, después de mí, nada más? Nada más que el vacío? Todo, por lo tanto, debe terminar, irreparablemente? Algún día más y después mi memoria debe ser borrada para siempre, también, de la mente de mis queridos seres? Y, de mi estadía en la tierra no quedará ningún vestigio, y será, también, olvidado el bien que habré hecho a ingratos, para rendírmelos benévolos? Y, como compensación de todos los dolores de mi vida, y de las luchas sostenidas por un noble y generoso ideal, nada más que la nada, y ningún otra prospectiva más que la conclusión del presente ciclo de vida?

Oh, cómo estos pensamientos deben llenar el ánimo  de incertidumbre!     

La Doctrina enseña y la razón lo confirma que no puede ser así. Empero, la existencia futura, vaga e indeterminada, tal como la predican, no satisface las exigencias de una mente ávida de conocimientos concretos, la cual cosa, en muchísimos genera la duda. Decís que tenemos un Espíritu, y sea; empero, qué es este Espíritu? Tiene alguna forma, o apariencia? Es un ser limitado, o indefinido? Hay quien lo quiere un aliento de Dios; quien una chispa del fuego eterno; quien una partícula del Gran Todo, el principio de la vida y de la inteligencia; empero, con cuál ventaja? Y, qué nos importa tener un Espíritu, si después de nosotros habrá de confundirse en la inmensidad como una gota en el océano? La perdida de nuestra personalidad no equivale a la nada, para nosotros? Se pretende que el Espíritu sea inmaterial; pero, una cosa inmaterial no podría tener proporciones definidas; por lo tanto, volvemos a encontrarnos en la nada. La religión, es verdad, nos enseña que seremos felices o infelices según el bien o el mal que hayamos hecho. Pero, cuál es la felicidad que nos espera en el seno de Dios? Una perenne beatitud, una contemplación eterna, sin ningún otro objetivo que cantar alabanzas al Creador? Y, las llamas del infierno, los instrumentos de la pena, son una  realidad o una metáfora? La misma religión lo entiende en este último significado. Entonces, cuáles son los sufrimientos antepuestos en forma de amenazas? -Dónde se encuentra el lugar del suplicio?  En pocas palabras: qué se hace, qué se ve en aquel mundo de allá, que a todos nos atiende? Aseguran que nadie ha regresado jamás para contarnos al respecto.    

A lo cual, responderemos: Os engañáis; la misión del Espiritismo es, precisamente, la de iluminarnos en torno a este porvenir, y de hacérnoslo, casi, tocar con las manos, no más con razonamientos, sino con hechos. Gracias a las comunicaciones espiritas, esto ya no es una hipótesis, una probabilidad que cada quien imagina a su gusto, que los poetas crean con ingeniosas ficciones, describiéndolas con falsas figuras alegóricas; sino una realidad objetiva, por cuanto, los mismos seres de la dimensión espiritual, vienen a describirnos las vivencias de su nueva vida, nos muestras el porvenir que nos está reservado según los propios méritos o deméritos. Es, quizá, ésta, una doctrina de anti-espiritualidad? Parecería lo contrario, por cuanto los incrédulos encuentran en ella la fe, y los tibios, su entrada al fervor y a la confianza. Por lo tanto, el Espiritismo es el más válido auxiliar de la verdadera espiritualidad, y Dios lo concede para reanimar nuestras vagas esperanzas, y para reconducirnos sobre la vía del bien, mediante el conocimiento del porvenir.        


 

ESPÍRITUS

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ESPÍRITUS

Autor: Allan Kardec

Versión castellana y comentarios exegéticos:

Giuseppe Isgró

 

Capítulo V de: El Libro de Los Espíritus

 

 

Origen y Naturaleza de los Espíritus. Mundo normal primitivo. Forma y Ubicuidad de los Espíritus. Periespíritu. Diferentes órdenes de Espíritus. Escala Espiritual. Evolución de los Espíritus. Ángeles y Demonios.

 

ORIGEN Y NATURALEZA DE LOS ESPÍRITUS

1. Cómo se pueden definir los Espíritus? (*)

-“Puede decirse que los Espíritus son los seres inteligentes de la Creación. Ellos pueblan el universo mas allá del mundo material”-.

2. Los Espíritus son seres distintos de la Divinidad, o mas bien emanaciones o partes de ella, y por lo tanto llamados hijos o criaturas de Dios?

-“Son la obra de Dios así como una maquina es la obra del ser humano, que la hizo. Es evidente que la maquina es la obra del hombre, pero ya no el ser humano. Vosotros sabéis que, cuando el ser humano hace alguna cosa bella y útil, la denomina su parto, su creación. Y bien, lo mismo puede decirse de Dios. Nosotros somos criaturas o hijos de Él por ser su Obra”-.

3. Los Espíritus han tenido un principio, o son ab aeterno como Dios?

“Si los Espíritus no hubiesen tenido un principio, serían iguales a Dios, mientras que son creación suya  sujetos a su voluntad. Que Dios sea ab aeterno no puede negarse; empero, cuando y como nos haya creado, no lo sabemos. Podéis decir que no hemos tenido principio, si entendéis con esto que Dios siendo ab aeterno, ha debido siempre crear sin interrupción; pero cuando y como cada uno de nosotros fue creado, os lo repito una vez más, nadie lo sabe. Y esto, como decís, es un misterio”-.

4. Por cuanto en el universo existen dos elementos generales, es decir, el inteligente y el material, podría decirse que los Espíritus estén formados de aquel, como los cuerpos inertes, de éste?

-“Evidentemente los Espíritus son la individualización del principio inteligente, como los cuerpos inertes la individualización del principio material; pero de esta formación ignoramos el tiempo y el modo”-.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: Ambos elementos son la expresión de la misma esencia en sus diversas vertientes, al igual que la moneda tiene dos caras, la energía dos polaridades, y, todo, en la naturaleza, es la manifestación de la ley de la dualidad. Energía y materia son la misma cosa en estados diferentes. Si hay materia es porque un Espíritu elemental vibró en una frecuencia determinada y la condensó, por eso tenemos el elemento hierro, el oro, la plata, el oxígeno, etcétera. El uno es el actor inteligente y el otro la manifestación para fungir de vehículo en la dimensión física, como soporte de “la vida orgánica e inorgánica”, en cada planeta.

Los Espíritus elementales, los de los vegetales y los de los animales, junto con los de los humanos, conforman un todo que se expresa en tres dimensiones:

  1. I.   La Espiritual, como esencia de la Divinidad.
  2. II.   La anímica, en el Alma Universal, en donde la Divinidad se individualiza, sin separarse del Todo y sin dejar de ser el Todo, en los en los Espíritus de los cuatro reinos naturales: humano, animal, vegetal y mineral.
  3. III.   Y, la dimensión física, o plataforma estructurada por la manifestación de los Espíritus elementales de la naturaleza, que condensan la materia a partir de la energía existente ab aeterno, en todo el universo, pasando de un estado a otro, y viceversa, en ciclos alternos y continuos.

Por lo cual, podríamos decir que existen las siguientes vertientes:

A. La Divinidad.

B. Los Espíritus individualizados en el Alma Universal a partir de la Divinidad, en los cuatro reinos naturales; el Alma Universal que conforma la dimensión espiritual propiamente dicha, y en la que se individualizan y actúan los Espíritus, emancipados de la materia.

C. La Energía Universal, que llena todo el universo.

D. La dimensión física, conformada por los mundos, las diversidades de la materia, y los seres encarnados en los cuatros reinos naturales, (incluyendo el mineral), que se encuentran en ellos, cuya composición física manifiestan los Espíritus elementales de la naturaleza a partir de la energía.

Este es un tema para meditar y desarrollarlo de forma conjunta por un gran número de estudiosos; lo cual requerirá algunos milenios de análisis, antes de complementarlo, dada su profundidad, pero, vale la pena comenzar a hacerlo ya. El maestro Allan Kardec dio el primer paso anteponiendo preguntas inteligentes que denotan su profunda agudeza en la percepción de la realidad universal; emulemos su ejemplo en la búsqueda de respuestas, asumiendo el reto).

5. La creación de los Espíritus es permanente, o no tuvo lugar mas que en los orígenes de los tiempos?

-“Es permanentes: Dios no ha cesado de crear”-.

6. Los Espíritus se forman espontáneamente, o proceden los unos de los otros?

-“Dios los crea, como todas las criaturas, con su voluntad; pero, repito, su origen es un misterio”-.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: Cómo emanan los seres, del Creador Universal?

En primer lugar, el Creador Universal estaría formado por dos partes esenciales:

a)                   El Espíritu Universal, único, ENERGÍA comparable, si pudiésemos verle con la visión espiritual, a un FUEGO CÓSMICO en constante movimiento, o, a una luz como un fuego dorado, color equivalente al de la miel de abeja pura.

b)                   El Alma Universal: Podríamos definirle como el vehículo o cuerpo universal, del cual emana cada Espíritu a la conciencia individual, en los cuatro reinos naturales, de la siguiente manera:

  • Cada vez que el Creador Universal desea otorgar vida individual a un nuevo ser, en los cuatro reinos naturales, el Espíritu del Creador Universal se une a esa alma individual que se encuentra inserta en el Alma Universal, -equivalente a una célula creadora- adquiriendo, a partir de ese momento, vida individual, eterna e inmortal, con todos los atributos divinos del Creador Universal, por cuanto es el mismo Creador Universal encarnado en esa alma individual e individualizado, sin separarse de la Totalidad del Ser Universal, siendo UNO con Él, indisoluble, Él –mismo- diferenciado en una UNIDAD del Alma Universal. Es el equivalente a la ENCARNACIÓN DIVINA, en todo el sentido de la palabra. Y cada Espíritu constituye una encarnación de la Divinidad en un alma individual que será su vehículo eterno individualizado y diferenciado, con libre albedrío y autonomía, sujeto a los parámetros de las leyes divinas, valores universales o atributos divinos.
  • Es un proceso de ENCARNACIÓN DIVINA continúo y eterno, en forma gradual, de acuerdo a las necesidades de la Creación y la expansión universal.
  • Esa alma individual en la cual se ha encarnado el Espíritu Universal, individualizándose, es como una célula creadora en el cuerpo humano, comparable a un espermatozoide etérico o espiritual, después de cuya unión de Dios con esa célula, emana a la conciencia individual el NUEVO SER individualizado.
  • El lugar del cual emana a la vida individualizada, esa alma individual, por la encarnación de la Divinidad como Espíritu personalizado, constituirá el espacio cósmico de cada ser en el Ser Universal, con el cual estará indefectiblemente unido con un hilo fluídico elástico,  análogo al hilo de plata, fluídico y elástico, que constituye el alma,-peri-espíritu-, que une el Espíritu con el Cuerpo.
  • Gran número de doctrinas y personajes lúcidos de diferentes épocas han expresado, en algún grado, y en diversas formas, esta verdad,  sin entrar en detalles, lo que, en síntesis, se refleja en lo antes expuesto; empero, la reseña que antecede permite formarse una idea clara de cómo se lleva a cabo el proceso con exactitud.
  • Quedaría una pregunta digna de meditación: El proceso de emanación a la conciencia individual, de acuerdo a la reseña que antecede, se realiza paralelamente y en forma diferencial, en cada uno de los seres de los cuatro reinos naturales, o en un solo ser individualizado a partir del cual va evolucionando, a nivel espiritual, -no físicamente- pasando de una especie a otra, de un reino a otro, por etapas, hasta ocupar el nivel humano?
  • Nuestra percepción personal indica un solo e idéntico proceso de la encarnación de la Divinidad en un ser individual diferenciado.
  • Cada reino natural posee Espíritu, alma y cuerpo, en un proceso idéntico.
  • Aquí caben dos preguntas: 1) En los mundos muy avanzados, existen minerales, plantas y animales? 2) Sus Espíritus son los mismos que formaron parte de aquellos mundos primitivos e intermedios por los cuales pasaron las humanidades muy evolucionadas?
  •  Si estas preguntas tienen respuestas afirmativas, es decir, que: los Espíritus de los minerales, de los vegetales y de los animales que conforman los mundos muy evolucionados y que acompañan a las humanidades que los pueblan, han evolucionado paralelamente, y les han acompañados en el proceso evolutivo, hasta esta etapa superior, conservando su respectivo rango de mineral, vegetal o animal,  entonces, la respuesta correcta a la pregunta formulada sobre el proceso de la encarnación de la Divinidad a nivel del alma individualizada, sería la de que, la Divinidad, siendo la misma, se encarna en cada reino natural individualizando el Espíritu respectivo y diferenciado de cada especie.
  • Si el Espíritu humano debiese pasar por los procesos de transformación evolutiva, a nivel espiritual, por todas las variantes minerales, vegetales y animales, sería un proceso demasiado largo. Por lo menos, a nivel del planeta tierra, y de los mundos superiores en progreso al de nuestro planeta, el ser humano, desde su primera existencia, en la tierra, siempre ha sido humano. Esto se deduce claramente de la respuesta que obtiene, Allan Kardec, a la pregunta Nº 172 de El Libro de los Espíritus. Este tema, apasionante de por sí, amerita mayores análisis y meditaciones para dejarlo zanjado.

7. Es exacto decir que los Espíritus son inmateriales?

-“Como definir una cosa, si faltan los términos de comparación, y con un lenguaje insuficiente? Sería como si un ciego de nacimiento quisiera definir la luz. El vocablo inmaterial es inapropiado; la palabra incorpóreo sería más exacta, por cuanto debéis comprender que el Espíritu, siendo una criatura, debe por lo tanto ser alguna cosa: él es la quintaesencia de la materia, sin analogía con aquella que vosotros entendéis por materia, y de tal manera etérea que escapa a la percepción de vuestros sentidos”-.

Con frecuencia decimos que los Espíritus son inmateriales, porque su esencia difiere de todo lo que nosotros conocemos bajo el nombre de materia. Un pueblo ciego no tendría vocablos idóneos para referir la luz y sus efectos. El ciego de nacimiento cree de tener todas las sensaciones con el oído, el olfato, el gusto y el tacto y no comprende las ideas que requerirían el sentido que le falta. Ahora nosotros, con respeto a la esencia de los seres sobrehumanos, somos verdaderos ciegos, y no podemos definirla más que por medio de la comparación siempre imperfecta, o a través de un esfuerzo de nuestra imaginación.

8. Los Espíritus están sujetos a la muerte? Comprendemos que el principio del cual emanan es eterno; empero, preguntamos si su individualidad tiene un término, y si, en un tiempo más o menos largo, el elemento del cual están formados, se disuelve o regresa a la masa común, al igual que en los cuerpos materiales. Es difícil comprender como una cosa que tuvo un principio pueda tener un fin.

-“Muchas son las cosas que no comprendéis, por vuestra limitada inteligencia; pero esta no es un buena razón para negarlas. El niño no comprende todo lo que puede su padre, ni el ignorante en el mismo grado en que lo hace el docto. Nosotros os decimos que la existencia de los Espíritus no tiene fin, y por ahora no podemos decir más”-.

MUNDO NORMAL PRIMITIVO

9. Los Espíritus constituyen un mundo aparte diferente de aquel que vemos?

-“Sí, el mundo de los Espíritus o de las Inteligencias incorpóreas”-.

10. Cuál de los dos mundos, el espiritual o el corpóreo, es el principal en el orden de las cosas?

-“El mundo espiritual; porque ha preexistido, y sobrevive a todo”-.

11. Podría el mundo corpóreo cesar de existir, o no haber existido nunca, sin alterar la esencia del mundo espiritual?

-“Sí, por cuanto son independientes el uno del otro; pero no por eso sus relaciones son continúas, sin embargo, reaccionan continuamente el uno sobre el otro”-.

12. Los Espíritus ocupan en el espacio una región determinada o circunscrita?

-“Los Espíritus están por todas partes, y siendo infinitos, en número, pueblan los espacios infinitos. Los hay, continuamente, alrededor de vosotros, quienes os observan, actuando sobre vosotros sin que os percatéis de ello, por cuanto son una de las potencias de la naturaleza, los instrumentos de los cuales se sirve Dios para el cumplimiento de sus designios; pero, no todos van por todas partes, por cuanto existen regiones determinadas para los Espíritus inferiores”-.

FORMA Y UBICUIDAD DE LOS ESPÍRITUS

13. Los Espíritus tienen una forma determinada, limitada y constante?

–“A vuestros ojos no; a los nuestros sí. Esta forma es, por así decir, una flama, un rayo, una chispa etérea”-.

-Esta flama o chispa tiene algún color?

-“Para vosotros ella variaría de la sombra al brillo del rubí, según la menor o mayor pureza del Espíritu. Con frecuencia se representan los genios con una flama o una estela en la frente, alegoría que recuerda la naturaleza esencial de los Espíritus. Esta flama se suele poner en la parte superior de la cabeza, por cuanto ahí reside la sede de la inteligencia”-.

14. Los Espíritus emplean algún tiempo en desplazarse por el espacio?

–“Sí, pero es tan rápido y breve, como el pensamiento”-.

-El pensamiento no es el Espíritu mismo que se desplaza de un lugar a otro?

-“Por cuanto el pensamiento se reside en algún lugar, allí se encuentra, también, el Espíritu, dado que quien piensa es el Espíritu: el pensamiento es un atributo”-.

15. Siente, el Espíritu, cuando se desplaza de un lugar a otro, que está recorriendo un trayecto y  atravesando los espacios, o se transfiere instantáneamente a voluntad?

-“Según los casos: el Espíritu, a voluntad, puede muy bien tener o no el sentimiento de la distancia que recorre, es decir, depende, por un lado, de su voluntad, y, por el otro, de su naturaleza más o menos purificada”-.

16. La materia es un obstáculo a los Espíritus?

-“No, por cuanto penetran todo: el aire, la tierra, las aguas y el mismo fuego, son para ellos igualmente accesibles”-.

17. Los Espíritus tienen el don de la ubicuidad? En otros términos: puede el mismo Espíritu dividirse y estar en varios lugares a un mismo tiempo?

–“No; pero, cada Espíritu es un centro, que irradia en diversas direcciones, por lo cual pareciera que se encuentra en varios lugares al mismo tiempo. Ved, el sol es uno, pero irradia todo alrededor y envía sus rayos muy lejos, sin dividirse en varias partes”-.

-Irradian todos los Espíritus con la misma potencia?

-“Es evidente que no, por cuanto ésta depende del grado de su respectiva pureza”-.

Cada Espíritu es una unidad indivisible; pero puede extender su pensamiento en diversas direcciones al mismo tiempo. En esto solo consiste la facultad de la ubicuidad atribuida a los Espíritus. De esta manera es un cuerpo luminoso que envía lejos sus rayos y puede ser visto desde todos los puntos del horizonte; así un ser humano. Que, sin cambiar de sitio y sin dividirse, puede transmitir órdenes, señales y movimientos en diversos lugares.

PERIESPÍRITU

18. El Espíritu propiamente dicho está despojado de toda envoltura o se encuentra envuelto en alguna sustancia?

-“Se encuentra envuelto en una sustancia vaporosa para vosotros, y para nosotros, todavía, rudimentaria, empero, aún bastante sutil, para que pueda elevarse en la atmósfera y transferirse a donde le plazca”-.

Como el germen de un fruto se encuentra circundado por el periespermo, así el Espíritu propiamente dicho se encuentra revestido por una envoltura, que por analogía puede denominarse periespíritu.

19. De dónde toma el Espiritual envoltura semi-material?

-“Del fluido universal de cada planeta. Por lo cual éste no es el mismo en todos los mundos: en el pasar de un mundo a otro, el Espíritu cambia la envoltura como vosotros cambiáis de vestido”-.

Entonces, cuándo los Espíritus, que habitan en mundos superiores, vienen entre nosotros, toman un periespíritu más material?

-“Por supuesto, por cuanto, como ya os hemos dicho, deben revestir vuestra materia”-.

20. La envoltura semi-material del Espíritu toma formas determinadas, y puede ser visible?

-“Sí, a voluntad de los Espíritus: es por esto que alguna vez os aparecen en los sueños, o en la vigilia, y toman formas, además de visibles, palpables”-.

VARIOS ORDÉNES DE ESPÍRITUS

21. Los Espíritus son todos iguales, o existe entre ellos alguna jerarquía?

-“Los hay de diferentes ordenes, de acuerdo al grado de perfección al cual han llegado”-.

22. Estos ordenes o grado de perfección entre los Espíritus son en número determinado?

-“No, por cuanto no le separa un confín preciso trazado a modo de barrera, por lo cual estas divisiones se pueden alargar o restringir a voluntad. Todavía, considerando los caracteres generales, estos ordenes se pueden reducir a tres. Aquellos del primer orden han alcanzado la perfección, y son los Espíritus puros; aquellos del segundo han llegado a la mitad de la escala, y tienen como móvil el deseo del bien; aquellos del tercero se encuentran todavía abajo: Espíritus imperfectos, tienen por carácter la ignorancia, el deseo del mal y todas las malas pasiones, que retardan el avance evolutivo”-.

23. Los Espíritus del segundo orden tienen solamente el deseo del bien, o también el poder de hacerlo?

-“Este poder lo adquieren según el grado de su perfeccionamiento, por cuanto algunos tienen la ciencia, otros la sabiduría y la bondad, empero, todos deben, todavía, pasar por  otras pruebas”-.

24. Los Espíritus del tercer orden son todos esencialmente malos?

-“No; algunos no hacen ni bien ni mal, otros, en cambio, se complacen en el mal, y encuentran satisfacción cuando encuentran el modo de hacerlo. Se agregan los Espíritus ligeros, o duendes, más turbulentos que malos, quienes pecan más bien de malicia que de maldad, y se complacen en mistificar, y causar pequeñas contrariedades, de las cuales ellos se ríen”-.

ESCALA ESPIRITA

25. OBSERVACIONES PRELIMINARES: La clasificación de los Espíritus está fundada sobre el grado de su progreso, sobre los privilegios que han adquirido, y sobre las imperfecciones, de las cuales deben, todavía, liberarse. Esa, por otra parte, no es absoluta: cada categoría presenta, sí, un carácter decisivo en el conjunto, empero, de un grado a otro el tránsito es insensible, y en sus límites la gradación desaparece como en los reinos de la naturaleza, al igual que en los colores del arco iris, o bien, si se quiere, como en los diferentes períodos de la vida del ser humano. Se puede, por lo cual, formar un mayor o menor número de clases, según el modo en que se considera la cuestión. Ocurre en esto como en todos los sistemas de clasificaciones científicas, que pueden estar más o menos completos, más o menos racionales, más o menos cómodas para el intelecto; pero, sean como fueren, no cambian para nada el fondo de la ciencia. Por lo cual, los Espíritus, interrogados sobre el argumento, han podido disentir sin error en el número de las categorías. Otros han querido hacerse un arma de estas pretendidas discrepancia, sin reflexionar que ellos non dan ninguna importancia a nada de lo que sea convencional; por cuanto, para ellos el pensamiento es todo, dejando para nosotros la forma, la elección de los términos, las clasificaciones, en una palabra, los sistemas.

Se atienda, por otra parte, a recordar, siempre, que, entre los Espíritus, como entre los seres humanos, los hay en elevado número ignorantes, por cuanto los hechos demuestran que nada es más falso que el creer que todos los Espíritus, por ser tales, deben saberlo todo. Cada clasificación requiere método, análisis y perfecto conocimiento de cada cosa. Ahora bien, en la dimensión espiritual, aquellos que tienen conocimientos limitados, son, al igual que en la física, los ignorantes, inhábiles para realizar una interrelación, establecer un sistema: no conociendo ellos clasificaciones, o comprendiéndolas solo imperfectamente, reputan de primer orden a todos los Espíritus superiores a ellos, sin poder evaluar las gradaciones de sapiencia, de energía y de moralidad que le distinguen, como entre nosotros los salvajes se diferencian de los seres civilizados. Empero, también, aquellos mismos que son capaces pueden variar en los particulares según su percepción, por cuanto se trata de una división, que nos es absoluta. Linneo, Jussien y Tournefort, han desarrollado, cada uno, su propio método, y la botánica no ha cambiado por esto, por cuanto no inventaron ni las plantas ni sus caracteres, en cambio, observaron sus afinidades, y, en razón de éstas formaron los grupos o las clases. De la misma manera hemos hecho nosotros: no hemos inventado ni los Espíritus, ni sus cualidades; pero, los hemos observado y juzgado por sus palabras y actos, y después clasificados por su afinidad, según los datos que ellos mismos han proporcionado.

Los Espíritus admiten, generalmente, tres categorías principales o grandes divisiones. En la última, es decir, en el último peldaño de la escala, se encuentran los Espíritus imperfectos, caracterizados por el predominio de la materia sobre el espíritu y la propensión al mal.  Aquellos de l segunda, Espíritus buenos, tienen por carácter el predominio del espíritu sobre la materia y el deseo del bien. La primera, en fin, comprende los Espíritus puros, que han alcanzado el sumo grado de perfección.

Esta división nos parece perfectamente racional y con caracteres bien delineados por un suficiente número de subdivisiones, y la hemos hecho con la ayuda de los Espíritus mismos, cuyas benévolas instrucciones jamás nos han faltado.

Con este cuadro será fácil determinar el orden y el grado de superioridad o de inferioridad de los Espíritus, con los cuales comunicarse, y en consecuencia, el grado de confianza y estima, que merecen. Es ésta, en cierto modo, la llave de la ciencia espirita, por cuanto no sabrá jamás rendirse cuenta de las anomalías, que presentan las comunicaciones con los Espíritus, quien no aprende a conocer las disparidades intelectuales y morales. Es útil, por otra parte, advertir, que no siempre los Espíritus pertenecen a la tal o cual otra clase, por cuanto su progreso va cumpliéndose grado a grado, y con frecuencia más en un sentido que en otro. Ellos, por lo tanto, pueden reunir en sí los caracteres de más categorías, lo cual se puede, fácilmente, reconocer por su lenguaje y por sus actos.

Ellos tienen la intuición de Dios, pero no lo comprenden.

No son todos esencialmente malos: en algunos existe más ligereza, incongruencia y  malicia que verdadera maldad. Los unos no hacen ni bien ni mal, empero, ya con solo no practicar el bien demuestran la propia bajeza; los otros, en cambio, *disfrutan del mal, y gozan, cuando encuentran el modo de hacerlo.

TERCER ORDEN: ESPÍRITUS IMPERFECTOS

26. CARACTERES GENERALES. Los caracteres generales de estos Espíritus son: el predominio de la materia sobre el espíritu, la propensión al mal, la ignorancia, el orgullo, el egoísmo, y todas las malas pasiones, que resultan como consecuencia.

Pueden acoplar la inteligencia con la perversidad o con la malicia; pero, cualquiera que sea el desarrollo intelectual, sus ideas son poco elevadas, y más o menos inferiores sus sentimientos.

Sus cogniciones en torno a las cosas del mundo espiritual son limitadas, y lo poco que saben, se confunde con las ideas y los prejuicios de la vida corpórea. En consecuencia, no nos pueden dar más que nociones falsas e incompletas; empero, el observador atento encuentra, frecuentemente, en sus comunicaciones, aunque imperfectas, la confirmación de las verdades enseñadas por los Espíritus superiores.

Su carácter se revela en su lenguaje. Cada Espíritu en cuyas comunicaciones se filtra un mal pensamiento debe ser clasificado en el tercer orden, y, por consiguiente, cada pensamiento negativo que sugiera el mal, proviene de un Espíritu perteneciente a este orden.

Ven la felicidad de los buenos, y tal panorama es para ellos un continúo tormento, por cuanto experimentan todas las angustias que pueden nacer de la envidia y del celo.

Conservan el recuerdo y la sensación de los sufrimientos de la vida corpórea, y esta impresión resulta para ellos mucho más penosa de la realidad. Sufren, realmente, tanto por los males que han realizado ellos mismos, como por aquellos que han hecho realizar a otros, y, debido a que sufren largo tiempo, llegan a creer que han de sufrir eternamente. Dios, para castigarlos, lo desea así.

  1. 27.          CLASE DÉCIMA: Espíritus impuros. Los Espíritus impuros están inclinados al mal, haciendo de ello el objeto de sus ocupaciones. Dan pérfidos consejos, esparcen la discordia y la desconfianza, y se ponen cualquier mascara para engañar mejor. Se atacan a los caracteres débiles y tales de ceder a sus sugestiones, con el fin de perderlos, contentos, si pueden, al menos, retardarle el progreso, haciéndole sucumbir en las pruebas a las cuales deber someterse.

En las manifestaciones se reconocen por el lenguaje: la trivialidad y lo rudimentario de las expresiones, en los Espíritus como en los seres humanos, son siempre indicio de inferioridad moral, si no intelectual. Sus comunicaciones permiten conocer la bajeza de las tendencias, y, si, también, desean inducir en error afectando maneras sabias, no rigen, a la larga, sin dejar caer la mascara y mostrarse cual son en realidad.

Algunos pueblos han hecho de ellos divinidades maléficas; otros los llaman con nombres de demonios, genios perversos, Espíritus del mal.

Durante su encarnación, ellos están dedicados a todos los vicios que suelen generar las pasiones viles y depravadas, como la sensualidad, la crueldad, el astucia, la hipocresía, la codicia y la sórdida avaricia. Hacen el mal por el placer de hacerlo, las más de las veces sin motivo, y, porque odian el bien, eligen casi siempre sus victimas entre las personas honestas. Son verdaderos flagelos de la humanidad, a cualquier grado social al cual pertenezcan, y la vestidura de la civilización no le salva del oprobio y de la ignominia.

  1. 28.          CLASE NOVENA: Espíritus ligeros. Estos Espíritus son ignorantes, malignos, caprichosos y embusteros. Se inmiscuyen en todo, y responden a todo, sin importarle la verdad. Se complacen en contrariar, en procurar mezquinas satisfacciones, en azuzar a litigios, en inducir maliciosamente al error con engaño y actos de viveza. A esta clase pertenecen los Espíritus que el vulgo llama duendes. Se encuentran bajo la dependencia de los Espíritus superiores, de quienes se sirven con frecuencia, al igual que lo hacemos nosotros con los subalternos.

En la comunicación con los seres encarnados su lenguaje, algunas veces expresa pensamientos humoroso y chistoso, pero, casi siempre sin profundidad: toman el lado ridículo de las cosas, exponiéndolo con palabras satíricas y mordaces; con frecuencia se esconden bajo falsos nombres, empero, más por malicia que por maldad.

  1. 29.          CLASE OCTAVA: Espíritus pseudo-sabios. Los Espíritus de esta categoría tienen, en verdad, conocimientos muy extensos, empero, presumen de saber más de lo que realmente saben. Dado su progreso, hablan con cierta gravedad, lo cual puede traer a cierto engaño en relación a su sapiencia, la cual a lo sumo se reduce a un conjunto de prejuicios y de ideas sistemáticas sobre la vida  terrestre, y en un conjunto de alguna verdad con los errores más absurdos, entre los cuales afloran la presunción, el orgullo y la obstinación, de las cuales no se han podido despojar.                                                                                                 
  2. 30.          CLASE SÉPTIMA: Espíritus indiferentes. Estos Espíritus no son ni suficientemente buenos para hacer el bien, ni tan malos para hacer el mal: oscilan entre, en un dado momento hacia el bien y en otro, hacía la polaridad opuesta. Permanecen a nivel de la vulgar humanidad tanto por su moral como por su inteligencia, conservando el apego a las cosas de este mundo, cuyos groseros placeres vividos añoran.
  3. 31.          CLASE SEXTA: Espíritus golpeadores y perturbadores. Estos Espíritus no forman, propiamente hablando, una clase en sí misma por sus cualidades personales, por cuanto de tal genero los hay en todas las clases del tercer orden. Frecuentemente manifiestan su presencia con efectos sensibles y físicos, como golpes, movimientos, desplazamientos anormales de cuerpos sólidos, y otras señales análogas. Parece que, estando apegados más que los demás a la materia, sean los agentes principales de las vicisitudes elementares del planeta, operando sobre el aire, el agua, el fuego, los cuerpos duros, y también en las vísceras de la tierra. Está claro que estos fenómenos, cuando tienen un carácter intencional e inteligente, no son debido a una causa fortuita o física. Todos los Espíritus pueden producir fenómenos similares; pero, comúnmente los realizan los de nivel inferior, quienes son más sensibles a las cosas materiales. De éstos se sirven los Espíritus elevados cuando estiman que manifestaciones de ésta índole pueden aportar alguna utilidad.

SECUNDO ORDEN: Espíritus buenos

32. CARACTERES GENERALES. Las características generales de los Espíritus buenos, son: el predominio del espíritu sobre la materia y el deseo del bien. Sus cualidades y poder para realizar el bien son una consecuencia directa de su grado de perfeccionamiento: unos poseen la ciencia, los otros la sabiduría y la bondad. Los de mayor progreso unen al saber las cualidades morales. Por cuanto aún no se encuentran totalmente libres de las afecciones materiales, conservan más o menos, según el propio grado, los efectos de la existencia corpórea, bien sea en la forma del lenguaje, como en las costumbres, observándose, aún, restos de alguna pasión. Si fuese de otra manera, serían perfectos.

Esta jerarquía de Espíritus comprende bien a Dios y el infinito, y gozan ya la beatitud de los buenos. Son felices en el bien que realizan y del mal que evitan que se realice. El amor que los une es para ellos fuente de inefable felicidad, jamás turbada ni por la envidia, ni por otros remordimientos, ni por alguna de las malas pasiones que conforman el tormento de los Espíritus imperfectos: todos, empero, deben soportar, aún, pruebas hasta que no hayan alcanzado la perfección.

En el estado de Espíritu suscitan pensamientos buenos y benévolos hacia el prójimo; no les mueve ni el orgullo, ni el rencor, ni la envidia, ni los celos, y hacen el bien por amor del bien.

A este orden pertenecen los Espíritus que, comúnmente, se les denomina genios buenos, genios protectores y Espíritus del bien. En los tiempos pasados, de superstición e ignorancia, se hicieron de ellos un gran número de deidades benéficas.

Se pueden dividir en cuatro los grupos principales:

33. CLASE QUINTA: Espíritus benévolos. Predomina en ellos la bondad, y gozan prestando servicios a los seres humanos y en protegerlos, empero, su saber es limitado: su progreso es más de orden moral que intelectual.

34. CLASE CUARTA: Espíritus doctos. Lo que distingue a estos Espíritus es la amplitud de sus conocimientos. Se ocupan de cuestiones morales, empero, centran su interés en la ciencia, para la cual están dotados en elevado grado, a la cual consideran por el único lado de la verdadera utilidad, liberados de las pasiones que caracterizan a los Espíritus de grados inferiores de perfección.

35. CLASE TERCERA: Espíritus prudentes. Elevadísimas cualidades morales forman el carácter distintivo de estos Espíritus. Sin tener conocimientos del todo ilimitados, se encuentran dotados de una capacidad intelectual que le permite formarse un sano juicio sobre los seres y las cosas.

  1. 36.          CLASE SEGUNDA: Espíritus superiores. Estos Espíritus reúnen, conjuntamente, la ciencia, la sabiduría y la bondad. Su lenguaje está lleno de benevolencia, reflejando, constantemente, dignidad y elevación, alcanzando, con frecuencia, niveles de sublimidad. Su superioridad les rinde aptos más que a los demás para aportarnos, dentro de los límites asignados al humano saber, las más precisas nociones sobre las cosas del mundo incorpóreo.

Se comunican con buena disposición con aquellos que buscan desinteresadamente la verdad; tienen el espíritu suficientemente libre de los lazos terrenos para comprenderla; empero, se alejan de quienes se encuentran movidos por la sola curiosidad, o limitados, por la influencia de la materia, de practicar el bien.

Cuando, por excepción, encarnan en la tierra, es para cumplir una misión de progreso, ofreciendo, entonces, el tipo de perfección a la cual puede aspirar, en la dimensión física, la humanidad.

PRIMER ORDEN: Espíritus puros

37. CARACTERÍSTICAS GENERALES. Sobre estos Espíritus la materia no ejercita influencia alguna, y tienen una absoluta superioridad intelectual y moral respecto a los Espíritus de los demás órdenes.

38. Clase primera y única. Los Espíritus de esta clase han recorrido todos los grados de la escala espirita, y depuesto cada impureza de la materia. Por cuanto han alcanzado el vértice de la perfección, de la cual pueden ser capaces los seres humanos, no deben experimentar más prueban ni expiaciones. No estando más sujetos a la reencarnación en cuerpos caducos, viven la vida eterna en el seno de Dios. Disfrutan de una felicidad inalterable, por cuanto no están sometidos más ni a las necesidades, ni a las vicisitudes de la vida material; pero, esta felicidad no consiste en un ocio monótono desenvolviéndose en perpetua contemplación. Son los mensajeros y ministros de Dios, de quien ejecutan las órdenes para el mantenimiento de la armonía universal. Comandan a todos los demás Espíritus, les ayudan a perfeccionarse y les asignan sus tareas. Asistir a los seres humanos en sus afanes, estimularles a actuar bien y a expiar las culpas que les mantienen alejados de la suprema felicidad, es para ellos la más dulce de las ocupaciones. Algunas veces se le denomina con nombres de ángeles, arcángeles o serafines.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: Cuando se menciona que habiendo alcanzado un determinado grado de progreso, los Espíritus no precisan pasar más por pruebas ni expiaciones, y que vivirán, en eterno, en el seno de Dios, hay que entender que, habiendo alcanzado el grado de Maestros de la Creación, a partir entonces van a fungir de auténticos creadores en el desarrollo de nuevos mundos, con libertad de creación, aunque siguiendo los planes trazados por el Creador Universal. Es igual que la persona que se gradúa en la universidad y que ha realizado los cursos de especializaciones y doctorado inherentes, que le facultan a crear con cierto grado de independencia bajo la égida de su visión cósmica. Sin dejar de ser un aprendiz eterno, el Espíritu pasa de la fase de estudiante a la de maestro y creador independiente, dirigiendo determinada parte de la gran obra. Pero, ya, se encuentra emancipado de esa fase evolutiva, en la cual se encontraba depurando su ser de las impurezas que le inhibían percibir la luz con plenitud y asumir la realización de una obra desde su diseño hasta su ejecución final, y así ad infinitum. Antes era un ejecutante, solamente; ahora: diseña, dirige y ejecuta, simultáneamente, y, algunas, veces, en diversos mundos, paralelamente, en forma escalonada y continúa. 

Los seres humanos pueden ponerse en comunicación con ellos; empero, ciertamente, se equivocaría quien pretendiese de tenerlos constantemente a su disposición.

EVOLUCIÓN DE LOS ESPÍRITUS

39. Los Espíritus son por su naturaleza buenos o malos, o, en cambio, se van mejorando por su propia voluntad?

-“Son los mismos Espíritus que se mejoran por sí mismos, y, mejorándose, pasan de un orden al otro”-.

40. Los Espíritus fueron creados una parte buenos y otra malos?

-“Dios ha creado todos los Espíritus simples e ignorantes, es decir, sin ciencia alguna y dio a cada uno un objetivo con la finalidad de iluminarle y hacer que sí alcancen progresivamente la perfección por medio del conocimiento de la verdad, que a Él siempre más le acerca. En el logro de esta perfección reside para ellos la suprema y perfecta felicidad. Los Espíritus adquieren estos conocimientos pasando por las pruebas que Dios les impone. Los unos las aceptan de buen grado alcanzando con dedicación la meta; otros no las asumen que con desgano, por lo cual, por propia culpa, quedan más largo tiempo alejados de la perfección y de la felicidad prometida”-.

Podría decirse que los Espíritus en su origen sean como los niños, ignorantes y sin experiencia, y adquieren poco a poco los conocimientos que precisan, recorriendo las varias fases de la vida?

-“La comparación es exacta. El niño indómito queda ignorante e imperfecto, ya que, cada uno progresa más o menos moralmente e intelectualmente, según su docilidad; la diferencia consiste en que la vida del ser humano, como tal, en la dimensión física, tiene un término, mientras que, la del Espíritu, se extiende al infinito”-.

41. Existen Espíritus que deben permanecer perpetuamente en los ordenes inferiores?

-“No; todos, con el correr del tiempo, serán perfectos. Frecuentemente, su permanencia en los ordenes inferiores dura largo tiempo, pero luego se transforman, por cuanto, como hemos dicho antes, un padre justo y misericordioso no puede mantener separados de sí, en eterno, a los propios hijos. Quisierais, por lo tanto, que Dios, grande, bueno y justo como es fuese peor de lo que no sois vosotros mismos?”-

42. Está en la potestad de los Espíritus apresurar su progreso hacia la perfección?

-“Ciertamente que sí: ellos la alcanzan más o menos rápido de acuerdo con sus deseos y de su sumisión a la voluntad de Dios. El niño dócil, no se instruye, por cierto, más solícitamente que el indómito?”

43. Los Espíritus pueden degenerar?

-“No: mientras van progresando, comprenden lo que les alejaba de la perfección. Cuando el Espíritu ha cumplido una prueba, adquiere un aprendizaje y no lo olvida más. Puede quedar estacionado, empero, no retrocede jamás”-.

44. No habría podido Dios ahorrarle a los Espíritus las pruebas, a las cuales deben someterse para alcanzar al grado supremo?

-“Si los Espíritus hubiesen sido creados perfectos, no tendrían ningún derecho de gozar los beneficios de la perfección. Dónde estaría el mérito sin la lucha? Por otra parte, la desigualdad, que existe entre ellos, es necesaria a su personalidad; por otra parte, el desempeño que ejecutan en estos diferentes grados se encuentra en los designios de la Providencia para la armonía del universo.

Por cuanto en la vida social, a todos los seres humanos le es dado de alcanzar las funciones más elevadas, razonando de este modo cabría la pregunta de por qué el soberano de un país no hace un general de cada uno de sus soldados; por qué todos los empleados subalternos no vienen ascendidos en superiores; por qué todos los alumnos no son, en forma inmediata, nombrados maestros. Ahora bien, la diferencia entre la vida social y la vida espirita reside en esto: la primera es limitada, por lo cual no permite siempre de ascender todos los grados, mientras la segunda es infinita, y deja a todos la posibilidad de llegar a los supremos grados.

45. Para alcanzar la bondad los Espíritus deben pasar todos por la experiencia del mal?

-“No por la experiencia del mal, pero sí por la de la ignorancia”-.

46. Por qué algunos Espíritus han seguido la vía del bien, y otros, la del mal?

-“No tienen ellos el libre albedrío? Dios ha creado a los Espíritus no malos, sino simples e ignorantes, es decir, con iguales aptitudes para el bien y para el mal. Los malos, los son por propia voluntad.

47. Por qué, en los orígenes, cuando todavía no tienen consciencia de sí mismos, los Espíritus pueden tener libertad de elección entre el bien y el mal? Existe, en ellos, un principio, alguna tendencia, le les lleve a uno u otro?

-“El libre albedrío se desenvuelve a medida que el Espíritu adquiere consciencia de sí mismo. No existiría más libertad si la elección fuese solicitada por una causa independientemente de la voluntad del Espíritu. La causa no está en él, sino fuera de él, en las influencias a las cuales cede en virtud del libre querer. Esta es la gran alegoría de la caída del ser humano y del pecado original: los unos han cedido, los otros han resistido a la tentación”-.

De dónde les vienen al Espíritu estas influencias externas?

-“De los Espíritus imperfectos, quienes buscan de adueñarse de él y de dominarle, y se alegran todas las veces que logran hacerle sucumbir. Esto es lo que han querido representar con la figura de Satanás”-.

El Espíritu está sujeto a esta influencia solo en sus orígenes?

-“No; esta dura hasta que él no haya adquirido tal dominio de sí mismo, que disuada a los malos Espíritus en su esperanza de lograrlo”-.

48. Por qué ha permitido Dios a los Espíritus de poder seguir la vía del mal?

-“Cómo osaríais vosotros de pedir cuentas a Dios de sus actos? Creeríais vosotros de poder escrutar sus designios? Dios, sumamente sabio, deja a cada uno la libertad de elegir, para que tenga el mérito de sus obras”-.

49. Por cuánto algunos Espíritus siguen desde el principio la vía del bien absoluto, y otros la del mal absoluto, existen grados intermedios entre estos dos extremos?

-“Ciertamente; y éstos constituyen la mayor parte”-.

50. Los Espíritus que han seguido la vía del mal, podrán alcanzar el mismo grado de espiritualidad de los otros?

-“Si; pero las eternidades serán para ellos más largas”-.

Con este plural las eternidades se expresa la idea que tienen los Espíritus inferiores de la perpetuidad de los propios sufrimientos, por cuanto no le es dado a ellos de ver el término, y porque esta idea se renueva en cada prueba en la cual sucumben.

51. Los Espíritus, llegados al grado supremo después de haber pasado por el camino del mal, tienen menor mérito que los demás a los ojos de Dios?

-“Dios observa tanto a los unos como a los otros con los mismos ojos, y los ama a todos con el mismo amor. Unos se denominan malvados, solamente porque cayeron en culpa; en el origen no eran más que Espíritus simples”-.

52. Los Espíritus fueron creados todos iguales respecto a las facultades intelectuales?

-“Iguales; empero, por cuanto desconocen de donde vienen, es preciso que el libre albedrío siga su propio curso. Ellos progresan más o menos rápidamente en inteligencia como en moralidad”-.

Los Espíritus, que recorren desde el principio la vía del bien, no son ya perfectos por esto, ya que, si no tienen malas tendencias, deben, todavía, adquirir la experiencia y las cogniciones necesarias a la obtención de la perfección.

Podemos compararlos con los niños, quienes, aunque sean naturalmente buenos, tienen necesidad de desenvolverse, de instruirse, pasando por diversas transiciones desde la infancia a la edad madura.

Como hay seres humanos que son buenos, y otros que son malos desde la infancia, de esta manera existen Espíritus que son buenos o malos desde el inicio, pero, con la diferencia capital de que el niño tiene instintos ya formados, mientras el Espíritu en su origen no es ni malo ni bueno: poseyendo todas las tendencias, él, posteriormente, sigue una u otra dirección de acuerdo a su libre albedrío.

ANGELES Y DEMONIOS

53. Los seres que nosotros llamamos ángeles, arcángeles, serafines, y similares, forman una categoría especial de naturaleza diferente de los demás Espíritus?

-“No, son los Espíritus puros, es decir, aquellos que alcanzaron lo máximo de la escala, y reúnen en sí todas las perfecciones”-.

El vocablo ángel despierta, generalmente, la idea de la perfección moral; empero, frecuentemente, se aplica, también, a todos los seres extrahumanos, sean ellos buenos o malos. Por lo cual, se acostumbra decir: ángel bueno, ángel malo, ángel de la luz y ángel de las tinieblas; en cuyo caso la palabra ángel es sinónimo de Espíritu o genio. Nosotros, aquí, la tomamos en su significado bueno.

54. Los ángeles, entonces, han recorrido, ya, todos los grados?

-“Sí; los unos por cuanto han aceptado su misión sin murmurar, han llegado a la perfección más temprano; los demás, han empleado un tiempo más o menos largo”-.

55. Si la opinión, según la cual algunos seres fueron creados perfectos y superiores a todos los demás, es falaz, cómo es que ella se encuentra en la tradición de casi todos los pueblos?

-“Por cuanto vuestro mundo no es ab aeterno, mucho antes de que él existiese otros Espíritus habían ya alcanzado el grado supremo, los seres humano han llegado a creer que en él fueron creados”-.

56. Existen demonios en el significado común de esta palabra?

-“Si existiesen, serían obra de Dios, y, sería Dios justo y bueno si hubiese creado seres destinados eternamente al mal e infelices? Demonios, cuando así los queréis denominar, los hay, pero se encuentran en vuestro mundo inferior o en otros semejantes, y son los hipócritas, que hacen de un Dios justo un Dios malvado y vengativo, creyendo que las abominaciones que ellos cometen en su nombre puedan serle a Él de su agrado”-.

La palabra demonio, implica la idea de Espíritu malo solamente en su significado moderno, por cuanto el vocablo griego daimon, del cual ha derivado, significa genio, inteligencia; es así como los antiguos llamaban a los seres incorpóreos, buenos o malos que fuesen, sin hacer distinción.

Los demonios, según el significado común de la palabra, se suponen que seres esencialmente maléficos, los cuales pero,  como todas las cosas, serían criaturas de Dios. Ahora, Dios, que es supremamente justo y bueno, no puede haber creado seres predestinados al mal por su misma naturaleza y condenados por toda la eternidad. Y si después se quisiese afirmar que no son obra de Dios, serían ab aeterno como Él, y de esta manera habrían no una, sino muchas potencias suprema.

La primera condición de cada doctrina es la de ser lógica: ahora, la de los demonios carece de esta condición esencial. Que en las creencias de los pueblos bárbaros figuren los demonios, se entiende, y se explica fácilmente, por cuanto, no conociendo ellos los atributos de Dios, admiten también las divinidades maléficas; empero, cualquiera que considere la bondad como un atributo por excelencia de Dios, no será nunca tan ilógico de suponer que Él haya podido crear seres consagrados al mal y predestinados a hacerlo perpetuamente; por cuanto sería querer negar su bondad. Los sostenedores de la creencia en los demonios se apoyan en las palabras de Jesús; no es cierto que nosotros pondremos en duda la autoridad de su enseñanza, que, más bien, quisiéramos verlo grabado en lo más íntimo, más que en la boca, de todos los seres humanos; empero, están ellos seguros del significado que él le daba a la palabra demonio? No sabemos, quizá, que su forma alegórica es uno de los caracteres distintivo de su lenguaje? Se deberá, por lo tanto, tomar a la letra todo cuanto se encierra en el Evangelio? Sirva, por ejemplo, solamente el pasaje siguiente: -“Enseguida, después de estos días de aflicción el sol se oscurecerá, y la luna no reflejará más luz, y las estrellas caerán del firmamento, y las potencias del cielo serán removidas. En verdad os digo: la presente generación no pasará antes de que estas cosas hayan ocurrido”-.

Referente a la creación y el movimiento de la tierra hemos visto que la forma del testo bíblico es, frecuentemente, contradictorio. No puede ocurrir lo mismo en algunas figuras empleadas por Jesús, quien debía hablar adaptándose a los tiempos y a los lugares? Jesús no pudo decir falsedades; por lo cual, si en sus palabras se encuentran cosas que parecieran ofender a la razón, esto acontece porque nosotros no las comprendemos, o las interpretamos erróneamente.

Los seres humanos han hecho en relación a los demonios lo mismo que han hecho en respecto a los ángeles: como han creído  en los seres perfectos ab aeterno, han hecho lo mismo en relación a los Espíritus inferiores creyéndolos eternamente malos.

El vocablo demonios debe, por lo tanto, considerarse como sinónimos de Espíritus impuros, quienes, frecuentemente, no valen un punto más de los seres fantásticos designados con este nombre; pero, con la diferencia de que su estado es transitorio. Ellos son Espíritus imperfectos que se rebelan en contra de las pruebas a ellos antepuestas, y por esto están condenados a soportarlas más largamente: empero, a su vez, alcanzarán, también ellos, la perfección, siempre y cuando tengan la voluntad. Por lo cual, se podría aceptar el término demonio con esta restricción; pero, por cuanto ahora viene empleado con este significado exclusivo, no faltaría de ser causa continua de error, haciendo creer a la existencia de seres especiales, creados únicamente para ser malos.

En cuanto a Satanás, es evidente que él es la personificación del mal bajo la forma alegórica, por cuanto no se podría admitir un ser malvado en lucha de tú a tú con Dios, cuya sola ocupación constituyese en la oposición a sus designios. Por cuanto al ser humano le eran necesarias figuras que le estimulasen la imaginación, él se ha representado a los seres incorpóreos bajo una forma material, con atributos que permiten recordar las virtudes y los defectos. De esta manera, los antiguos, queriendo personificar el tiempo, lo representaron con la figura de un viejo con la guadaña y un reloj de arena, por cuanto, representado bajo el aspecto de un joven hubiese sido absurdo; así ocurre con las imagines alegórica de la fortuna, de la verdad, etcétera. De esta manera, los modernos han representado los ángeles y los Espíritus puros, como jovencitos radiantes con alas cándidas, símbolo de su pureza, y a Satanás con los cuernos, las garras  del león y los demás atributos de la bestialidad, símbolos de sus bajas pasiones. Pero, el vulgo, que tomas las cosas a la letra, ha visto en estos emblemas personajes reales, como una vez había visto a Saturno en la alegoría del tiempo.

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(*) Aquí el vocablo Espíritu se emplea para designar a los seres individuales extracorpóreos, y no más el elemento inteligente universal.

 

 

 

 

 

PRINCIPIO VITAL

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PRINCIPIO VITAL
Autor: Allan Kardec
Versión castellana y comentarios exegéticos:
Giuseppe Isgró C.

Capítulo IV de: El Libro de los Espíritus

Seres orgánicos e inorgánicos. La Vida y la Desencarnación. Inteligencia e Instinto.

SERES ORGÁNICOS E INORGÁNICOS
Seres orgánicos son aquellos que tienen en sí mismos una fuerza de intima actividad, la cual le otorga la vida: nacen, crecen, se reproducen por sí mismos, concluyen el ciclo de vida y están provistos, para cumplir las diversas funciones de la vida, de órganos especiales, apropiados a las necesidades de su conservación: tales son los seres humanos, los animales y las plantas. Seres inorgánicos son todos aquellos que no tienen ni vitalidad, ni movimientos propios, y se forman por la simple agregación de la materia; tales son los minerales, el agua, el aire, etcétera.
1. La fuerza, que tiene unidos los elementos de la materia, es la misma tanto en los cuerpos orgánicos como en los orgánicos?
-“Sí, la ley de atracción es la misma para todos”-.
2. Existe alguna diferencia entre la materia de cuerpos orgánicos y aquella de los inorgánicos?
-“Es siempre la misma materia; pero en los cuerpos orgánicos es animalizada”-.
3. Cuál es la causa eficiente de la animalización de la materia?
-“Su unión con el principio vital”-.
4. Reside el principio vital en un agente particular, o no es más que una propiedad de la materia organizada? En otros términos, es un efecto, o una causa?
-“Lo uno y lo otro. La vida es un efecto producido por la acción de un agente sobre la materia; pero este agente, sin la materia no es la vida, como, paralelamente, la materia no puede vivir sin este agente, el cual confiere la vida a todos los seres, que lo absorben y se lo asimilan”-.
5. Hemos visto que el Espíritu y la materia son dos elementos constitutivos del universo. El principio vital sería, quizá, un tercero?
-“El principio vital es, ciertamente, un elemento necesario a la constitución del universo, pero no primitivo, por cuanto se origina en la materia universal modificada. Para vosotros es un elemento, como el oxigeno y el hidrógeno, los cuales todavía no son elementos primitivos, por cuanto provienen de otro principio”-.
Por lo tanto, la vitalidad no tiene su principio en un agente primitivo distinto, sino en una propiedad especial de la materia cósmica debida a ciertas modificaciones?
-“Esta es, ciertamente, la consecuencia de lo que hemos dicho”-.
6. El principio vital reside, de manera especial, en algunos de los cuerpos que nosotros conocemos?
-“Tiene su origen en el fluido universal, y es aquel mismo que vosotros llamáis fluido magnético, y fluido eléctrico animalizado. Sirve de intermediario, de anillo de conjunción entre el Espíritu y la materia”-.
7. El principio vital es siempre el mismo para todos los seres orgánicos?
-“Sí; modificado según la especie. Le confiere el movimiento y la actividad, y le permite distinguirse de la materia inerte; el movimiento de la materia no es la vida: por cuanto lo recibe, no lo da”-.
8. Es la vitalidad un atributo estable del agente vital, o más bien se desenvuelve por la acción de los órganos?
-“Ella se desenvuelve solamente con el cuerpo. No hemos dicho que este agente sin la materia no es la vida? Para producir esto es necesaria la unión de ambos”-.
Por lo tanto, la vitalidad está en estado latente cuando el agente vital no se encuentra unido al cuerpo?
-“Ciertamente es así”-.
El conjunto de los órganos constituye una especie de mecanismo, que recibe el impulso de la actividad íntima o principio vital, que existe en ellos. El principio vital es la fuerza motriz de los cuerpos orgánicos. Al mismo tiempo que el agente vital le da el impulso a los órganos, la acción de los órganos mantiene y desenvuelve la actividad del agente vital, al igual que la frotación desarrolla el calor.
LA VIDA Y LA DESENCARNACIÓN
9. Cuál es la causa del cese de la vida en los seres orgánicos?
-“El agotamiento de los órganos”-.
Es decir, podría compararse el cese de la vida a la descontinuación del movimiento en una maquina gastada?
-“Sí; si la maquina está mal montada, el resorte se rompe, y si el cuerpo carece de salud, la vida se va”-.
10. Por qué una lesión del corazón produce el cese de la vida física más que ningún otro órgano?
-“El corazón es, ciertamente, un mecanismo productor de vida, pero no el único órgano cuya lesión produzca la desencarnación; constituye una de las ruedas principales, pero no la rueda principal de la maquina humana”-.
11. Qué ocurre a la materia y al principio vital de los seres orgánicos al cese de la vida física?
-“La materia inerte se descompone, cuya esencia será el soporte de otra nueva; el principio vital regresa a la masa”-.
Cesada la ida del ser orgánico, los elementos de los cuales está formado se encuentran sujetos a nuevas combinaciones, que constituyen nuevos seres. Estos atraen de la fuente universal el principio de la vida y de la actividad, lo absorben y lo asimilan, para restituirlo a esta fuente, cuando cesa su ciclo de vida física.
Los órganos son, por así decirlo, impregnados de fluido vital. Éste comunica a todos las partes del organismo una actividad que obra, como en ciertas heridas, el reacercamiento, restableciendo las funciones momentáneamente suspendidas. Pero, donde los elementos esenciales a las funciones de los órganos son destruidos, o irremediablemente alterados, el fluido vital no puede transmitirle el movimiento de la vida, cesando la vida física del ser.
Los órganos reaccionan más o menos necesariamente los unos sobre los otros, y solamente de la armonía del conjunto resulta su acción recíproca. Cuando, entonces, una causa destruye esta armonía, sus funciones cesan a ejemplo del movimiento de una maquina, cuyas ruedas esenciales se hayan desajustado, como un reloj lo hace con el tiempo, o se daña por acción externa, obstaculizando que la fuerza motriz le ponga en movimiento.
Imagen todavía más exacta de la vida física y del cese de la misma, nos lo ofrece la maquina eléctrica. Ella esconde en sí misma, como todos los cuerpos de la naturaleza, la electricidad en el estado latente. Los fenómenos eléctricos no se manifiestan sino cuando el fluido sea puesto en actividad por una causa especial; y entonces, podría decirse que la maquina sea viviente. Cesada la causa de la actividad, lo hace, también, el fenómeno, regresando, la maquina, al estado de inercia. Los cuerpos orgánicos serían en cierto modo una especie de baterías o de maquinas eléctricas, en las cuales la actividad del fluido produce el fenómeno de la vida: el cese de esta actividad genera el de la vida física.
La cantidad de fluido vital no es la misma en todos los seres orgánicos: varía según la especie y no es nunca constante ni en el mismo individuo, ni en los de la misma especie. Algunos se encuentran saturados, otros tienen únicamente lo necesario; esta es la razón de que, en algunos, la vida es más activa, más tenaz y en cierto modo más exuberante.
La cantidad de fluido vital en cada ser se agota poco a poco, y puede resultar insuficiente para mantener la vida física, si no renueva con la absorción y la asimilación de las sustancias que la contengan.
El fluido vital se transmite de un ser a otro. Quien tenga de más puede darlo a quienes tienen de menos, y de esta manera reactivar la vida física, que se encontraba cercana a extinguirse.
INTELIGENCIA E INSTINTO
12. La inteligencia es un atributo del principio vital?
-“No; por cuanto las plantas viven y no piensan: tienen solamente la vida orgánica. Inteligencia y materia son independientes una de la otra, ya que un cuerpo puede vivir sin la inteligencia, y la inteligencia no tiene necesidad de los órganos materiales más que para manifestarse. Para rendir inteligente la materia animalizada es necesariamente el Espíritu”-.
La inteligencia es una facultad especial propia de algunas clases de seres orgánicos, a quienes, de una parte confiere la voluntad de actuar y la conciencia de su ser y de su individualidad, y de la otra los medios de ponerse en comunicación con el mundo externo y de proveer a sus necesidades.
Por lo cual, se pueden distinguir:
I. Los seres inanimados o cuerpos brutos, formados exclusivamente de materia, sin vitalidad ni inteligencia.
II. Los seres animados no pensantes, formados de materia y dotados de vitalidad, pero privados de inteligencia.
III. Los seres animados pensantes, formados de materia, dotados de vitalidad, y, también, dotados de un principio inteligente, que le otorga la facultad de pensar.
COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: Esta respuesta contiene dos vertientes que analizaremos: La primera, cuando dice que “las plantas no piensan”. Los experimentos de laboratorio de Cleve Baxter, al adaptarle un polígrafo, y realizar con ellas diversos experimentos, como por ejemplo, encargar a un joven, entre un grupo que entra al azar en una sala donde se encuentra una planta, a hacerle un determinado daño, y luego salir. Al volver a entrar, el grupo de jóvenes sin un orden establecido, en el instante en que lo hace aquel que le hizo daño, el polígrafo registra un gráfico que denota que la planta le reconoció, y se encuentra atemorizada. También, la planta reconoce cuando una persona, en su presencia, dice o no la verdad en respuestas a preguntas que se les formulan. La segunda, es cuando expresa: “Para rendir inteligente la materia animalizada es necesariamente el Espíritu”. Efectivamente, todos los seres, en los cuatro reinos naturales, poseen cuerpo, alma y Espíritu, por lo cual, todos los seres, en los cuatros reinos naturales, incluyendo los minerales, piensan. La ley es una y rige todo de la misma manera, sin excepción. Es cuestión de tiempo que se demuestre este principio en todos los reinos naturales, como en efectos se está haciendo, incluyendo el reino mineral.
13. Cuál es la fuente de la inteligencia?
-“Lo hemos ya dicho: la inteligencia universal”-.
Se podría decir, que cada ser obtiene una porción de inteligencia de la fuente universal, y se la asimila, de misma manera en que lo hace el principio de la vida material?
-“No sería más que una comparación inexacta, por cuanto la inteligencia es una facultad propia de cada ser, de la cual se constituye la individualidad moral. Del resto, ya sabéis que existen cosas que no es dado al ser humano penetrar, y ésta, de momento, es una de esas”-.
14. El instinto es independiente de la inteligencia?
-“No del todo, por cuanto es una especie de inteligencia. El instinto es una inteligencia irracional, por medio de la cual todos los seres proveen a sus propias necesidades”-.
15. Se puede establecer un límite entre el instinto y la inteligencia, es decir, precisar donde termina el uno y comienza la otra?
-“No, por cuanto, frecuentemente se confunden; pero, en cambio, se pueden distinguir los actos que pertenecen al instinto de aquellos que pertenecen a la inteligencia”-.
16. Se puede afirmar que las facultades instintivas disminuyen con el crecer de las facultades intelectuales?
-“No. El instinto existe siempre, pero el ser humano lo descuida. El instinto, también él puede conducir al bien: nos guía siempre, y tal vez con mayor seguridad que la razón, ya que no puede equivocarse”-.
Por qué no es siempre guía infalible la razón?
-”Lo sería si no fuese falseada por la mala educación, por el orgullo y por el egoísmo. El instinto no razona; la razón, en cambio, deja la elección, y otorga al ser humano el libre albedrío”-.
El instinto es una inteligencia rudimentaria que difiere de la inteligencia propiamente dicha, porque sus manifestaciones son casi siempre espontáneas, mientras que las de la inteligencia son el resultado de una combinación y de un acto deliberado.
El instinto varía en sus manifestaciones según las especies y las necesidades de los seres. En aquellos que tienen la conciencia y la sensación de las cosas externas, se une a la inteligencia, es decir, al querer y a la liberarte.

CREACIÓN

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CREACIÓN

Autor: Allan Kardec

Versión castellana y comentarios exegéticos:

Giuseppe Isgró C.

 

Capítulo III de El Libro de Los Espíritus

 Formación de los Mundos. Formación de los seres vivientes.  Poblamiento de la Tierra: Adán. Diversidad de las Grupos Étnicos Pluralidad de los Mundos habitados. Consideraciones y Concordancias bíblicas en torno a la Creación.

 FORMACIÓN DE LOS MUNDOS

El universo abraza todos los mundos que vemos, y aquellos infinitos que no vemos; todos los seres animados e inanimados, todos los astros, que se mueven en el espacio, y todos los fluidos que lo llenan.

1. El universo ha sido creado, o existe desde toda la eternidad como Dios?

-“Ciertamente no ha podido hacerse por sí mismo; y si existiría desde toda la eternidad como Dios, no podría ser la obra de Dios”-.

La razón nos enseña que el universo no pudo hacerse por sí mismo, y que no pudiendo ser la obra del acaso, debe ser la obra de Dios.

2. Cómo ha creado Dios el universo?

-“Con su voluntad omnipotente expresada por aquellas sublimes palabras de la Génesis: Dios dijo: Sea hecha la luz, y la luz fue hecha”.

3. Podemos nosotros conocer el proceso de la formación de los mundos?

-“Todo lo que se puede decir, y que vosotros podéis comprender, es que los mundos se forman por la condensación de la materia diseminada en el espacio”-.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: La respuesta a esta pregunta contiene la clave esencial para descifrar el misterio de la creación de los mundos, cuando expresa: -“..los mundos se forman por la condensación de la materia diseminada en el espacio”. La materia es energía condensada. Quienes la condensan son los Espíritus  elementales de la naturaleza, al vibrar en determinada frecuencia. Cada uno de los elementos, conocidos y por conocer, está compuesto de Espíritu, alma y cuerpo. El Espíritu del hierro, por ejemplo, vibra a la tasa vibratoria del hierro y lo condensa, y así sucesivamente, ocurre con todos los demás elementos. Luego viene la combinación de los elementos, por ejemplo, dos moléculas de hidrógenos con una de oxígeno, forman el agua. Todas las vertientes y variantes en las respectivas combinaciones y aleaciones, dan diversas formas de materia orgánica e inorgánica. Luego, vienen las diversas especies de los distintos reinos naturales, además del mineral, ya mencionado.

Con una perspectiva universal de la vida, hoy sabemos que nos llega la luz de mundos que existieron hace millones de años, y que, dada la inmensa distancia que les separaba del planeta tierra nos sigue llegando su luz, lo cual indica que dichos mundos se formaron, se desarrollaron y se desintegraron. Al mismo tiempo, existen mundos en formación, descubiertos por la astronomía, lo cual índica que su  creación es un proceso constante, y por lo tanto, siendo la tierra un mundo más reciente, cuando se formó ya era un procedimiento desarrollado y puesto en práctica en millones de otros globos. Quién realiza la Creación de los mundos? Dios?

Dios, tal como lo hemos expuesto en anteriores comentarios exegéticos, sin dejar de ser Él, y sin separarse de Él, encarna en el alma universal como un ser individual, en los cuatro reinos naturales, tantas veces como fuere necesario, cada vez que se va a crear un mundo originario. El trabajo de Dios consiste en la emanación a la conciencia individual de tantos seres como fueren necesarios, y en la aplicación de la ley cósmica. Pero, el trabajo de la creación del mundo en particular le corresponde a los Espíritus de los cuatro reinos de la naturaleza bajo la dirección de los maestros de la Creación, que son los Espíritus muy evolucionados. Estos Espíritus avanzados, dada la eternidad pasada, habrán alcanzado niveles tan elevados de conciencia y progreso, que les permite que estén una eternidad por delante de quienes recién empiezan el proceso evolutivo. De acuerdo al nivel de progreso de una determinada familia espiritual, los maestros de la creación diseñan, con antelación, el mundo que habrá de ocupar dicha familia después de que termine el ciclo de vida del que ahora habitan. Será una nueva morada con otros niveles de estudios universales. Efectuado el plan del nuevo mundo, los Espíritus maestros de la creación ordenan a los Espíritus elementales de la naturaleza que condensen la energía cósmica en materia, cada uno de acuerdo con su índole, y luego, de efectuar las respectivas combinaciones y variantes a que hubiese lugar, de acuerdo a las leyes de la física, de la química, de la biología, etcétera. Cada quien, de acuerdo con el arte que domina, presta su concuerdo tanto en la creación del mundo como en su ulterior desarrollo. Allí vemos los diversos diseños en las especies vegetales y animales, para adaptarle a las funciones que les son inherentes. Es un trabajo de equipo, bajo la dirección de los maestros de la creación, y por la ley cósmica, regidos por el Creador universal, quien inspira, en la conciencia de cada quien, el conocimiento necesario y precisado en cada caso, por el lenguaje de los sentimientos de los valores universales, imprimiendo una fuerza de empuje y otra de bloqueo, para coordinar el esfuerzo de todo el conjunto, en un perfecto orden y armonía, regido todo por la ley de afinidad, la de justicia, la de igualdad, la de compensación y la de amor, como síntesis de la ley cósmica. 

4. Serían los cometas, como se cree hoy, un principio de condensación de la materia cósmica, y mundos en vía de formación?

-“Sí; pero guardaos de creer a la absurda influencia que a ellos le atribuye el vulgo, por cuanto no poseen ninguna otra fuera de la   que todos los cuerpos celestes tienen sobre ciertos fenómenos físicos”-.

5. Un mundo ya formado puede desaparecer, y la materia que lo compone expandirse de nuevo en el espacio?

-“Sí; Dios renueva los mundos como renueva los seres  vivientes”-.

6. Podemos, nosotros, conocer la duración de la formación de los mundos, por ejemplo, de la tierra?

-“No, por cuanto es conocida sólo por el Creador, e iluso sería quien pretendiese saberlo, o de conocer el número de siglos de esta formación”-.

FORMACIÓN DE LOS SERES VIVIENTES

7. Cuándo comenzó a ser poblada la tierra?

-”Al inicio, todo lo envolvía el caos: los elementos eran confusos; pero, poco a poco cada cosa tomó su lugar, y entonces aparecieron los seres vivientes apropiados al estado del globo”-.

8. De dónde provienen los seres vivientes de la tierra?

-“La tierra contenía los gérmenes, que esperaban el momento oportuno para desenvolverse. Los principios orgánicos se reunieron adecuadamente, tan pronto cesó la fuerza que los tenía segregados, y formaron los gérmenes de todos los seres vivientes. Los gérmenes quedaron en estado latente e inerte, como la crisálida y las semillas de las plantas, hasta el momento favorable al nacimiento de cada especie: entonces los seres de cada especie se conjugaron y se multiplicaron”-.

9. Dónde se encontraban los elementos orgánicos antes de que se formase la tierra?

-“Se encontraban, por decirlo así, en estado de fluido en el espacio, en medio a los Espíritus, o en otros planetas, esperando la creación de la tierra para comenzar una existencia nueva sobre un globo nuevo”-.

-La química nos muestra como las moléculas de los cuerpos orgánicos se unen para formar cristales de constante regularidad, según la especie, hasta encontrarse en las condiciones precisadas. Pero, por poco que falten estas condiciones, no es más posible la unión de los elementos, o por lo menos su disposición regular, que constituye el cristal. Y, por qué no sería lo mismo de los elementos orgánico? Nosotros conservamos, también por años, algunas semillas de plantas y de animales, que se desarrollan sólo a una determinada temperatura y en un ambiente propicio. Se han visto granos de trigo germinar después de varios siglos. Por lo cual, en estas semillas existe un principio latente de vitalidad, el cual para desenvolverse no espera más que una circunstancia favorable. Ahora, lo que sucede cada día bajo nuestra propia mirada, no pudo, quizá, suceder desde el origen del planeta? Tal formación de los seres vivientes, que salen del caos por la fuerza misma de la naturaleza, -disminuye, quizá, la grandeza de Dios? No, más bien responde mejor a la idea de su potencia, que se ejercita sobre infinitos mundos con leyes internas e inmutables. Esta teoría no resuelve, es verdad, la cuestión del origen de los elementos vitales; pero Dios tiene sus misterios, y ha puesto ciertos límites a nuestras investigaciones.

COMENTARIO EXEGÉTICO DE GIC: -Es verdad que Dios ha puesto ciertos límites a nuestras investigaciones?

 De ser cierto, -cuáles son?

 En primer lugar, potencialmente hablando, Dios no ha puesto límites de ninguna naturaleza, para nadie, excepto el de la evolución personal y los estados de conciencias inherentes, que por propio mérito se van desarrollando, en la espiral evolutiva, en el eterno presente.

 Ese y solamente ese es el único límite; es decir, podemos llegar hasta donde alcanzan nuestras propias fuerzas; empero, ellas son factibles de ser incrementadas por el propio desarrollo evolutivo, en forma gradual y constante.

En la medida en que se va alcanzando una visión más amplia de la realidad que nos circunda, podemos emprender investigaciones y tareas de mayores envergaduras.

 Evidentemente, existe un orden universal que es preciso seguir, siendo imposible saltar determinados grados, pero, lejos de ser un límite, implica una guía del orden que debe orientar nuestros trabajos.

La actitud correcta debe ser, siempre, la de rechazar cualquier imposición de límites de quien quiera que sea.

Si el Ser Universal ha dispuesto que, en el eterno presente, encontremos siempre un más allá de progreso, sin límites algunos, -por qué razón deberíamos aceptar ese tipo de imposiciones de quienes, en un momento dado, pudiesen tener motivos para inhibir una tendencia natural de los seres, aún en los cuatro reinos naturales, es decir, hacia el avance constante hasta donde alcance la infinita imaginación, que es la visión del espíritu.

De encontrar una barrera, es preciso, también, descubrir la manera de superarla, sin importar el tiempo que se pueda requerir ni el esfuerzo o trabajos necesarios a tales efectos.

 Todo es posible de lograr si tenemos la idea clara de lo que queremos y, paralelamente, se emprende la acción suficiente y sostenida en el tiempo, hasta alcanzar el grado de conocimiento o logro anhelado.

A través del progreso, el hombre ha encontrado la manera de ver más lejos inventando el telescopio. Con el microscopio, descubrió un mundo inmensamente pequeño, que escapa a simple vista. Se la ha ingeniado para idear aparatos que le permiten volar y desplazarse a lejanos lugares, a gran velocidad, que solamente unos pocos siglos antes eran apenas sueños en mentes prodigiosas como la de Leonardo Da Vinci. Se puede uno sentar frente a un ordenador y comunicarse en pocos segundos con un sinnúmero de personas, simultáneamente. Se podría enumerar una gran cantidad de otros instrumentos que han extendido en forma prodigiosa la inmensa capacidad de crear del ser humano, y nos asombraríamos todavía más si pudiésemos percibir lo que realizan cada uno de los entes respectivos en los cuatro reinos naturales, incluyendo el mineral.

Aprenderemos a viajar, también, en proyección espiritual, a la velocidad del pensamiento, por el inmenso universo, y percatarnos de lo que existe allí? Muchas pruebas al respecto demuestran que en un día no muy lejano, en cuanto el factor moral alcance el nivel de madurez óptimo, eso será una realidad al alcance de todos, sin excepción.

El ser humano ha descubierto, también, que cuando su capacidad de razonamiento, utilizando la lógica inductiva y deductiva, alcanza al límite de sus posibilidades, se activan las facultades de la intuición y de la inspiración, entrando con una fuente de sabiduría que le permiten percibir lo que apenas unos minutos antes le era desconocido. Dónde se encontraba ese conocimiento?

El ser humano, también, ha observado que, interiorizándose,  entra en conexión divina con el Ser Universal, en una práctica de espiritualidad directa, sin intermediarios, y se transforma en un instrumento activo de su voluntad, fluyendo en su conciencia la sabiduría expresada mediante el lenguaje de los sentimientos de los valores universales, guía infalible en la práctica de todas las virtudes.

De igual manera, ha efectuado un asombroso descubrimiento: el de que posee un poder potencialmente infinito que se expresa en el mismo grado en que va afrontando situaciones para resolver u objetivos por realizar.

Sin importar cuan elevada pueda ser la dificultad encerrada en la situación por resolver o el objetivo por lograr, en cualquier orden, desde una minúscula bagatela familiar hasta un viaje espacial, el ser humano va expresando el poder creador suficiente para alcanzar el respectivo logro, oportunamente.

El ser humano ha efectuado, ya, otro de los grandes descubrimientos trascendentales, como es el de que posee un espíritu eterno e inmortal, que vivirá en una infinidad de ciclos de vidas, en éste y en incontables mundos del universo, en el eterno presente, donde siempre encontrará un más allá de progreso, de sabiduría y de poder creador.

Finalmente, en la medida en que profundiza en el potencialmente infinito poder creador del cual dispone y en el conocimiento más íntimo de sí mismo, percibe que él es el caminante y el camino que conduce a la fuente, en una espiral evolutiva infinita, y a un determinado momento, descubre también, que él es la fuente, formando una unidad perfecta e indisoluble con el SER UNIVERSAL, del cual ha emanado –en el instante preciso- a la conciencia del Ser Individual. Si los hijos de los gatos, son también gatos, los seres humanos, como emanación de la DIVINIDAD, -qué son? Y, el espíritu del gato, -no es, también, una emanación de la Divinidad?

No deja de ser asombroso que tantos seres que forman una UNIDAD perfecta e indisoluble con la DIVINIDAD y las bondades inherentes que eso implica, mantengan el interruptor de la luz de la conciencia apagado, cuando con un simple toque transformarían la noche oscura en un dorado amanecer. Es preciso VIVIR EN CONEXIÓN ESPIRITUAL CON EL SER UNIVERSAL, sin intermediarios, transformándose en un activo instrumento de su voluntad divina.

A Kabir le resultaba inconcebible que en el mar los peces tuvieran sed.

En un universo lleno de abundancia para todos, pensado en grande por el SER UNIVERSAL, con un plan divino de vida para cada quien, -por qué no abrir los ojos y así descubrir las inmensas riquezas al alcance de las propias manos, mediante el SERVICIO, asumiendo la respectiva cuota en la realización de la gran obra?

Escuchar la voz de la conciencia permite descubrir la propia identidad, por cuanto ella es una réplica de la del Creador, y en ella se expresa ÉL mediante el lenguaje de los sentimientos de los valores universales. Allí reside la sabiduría y el poder potencialmente infinito, que permiten el usufructo de la riqueza integral que espera por cada quien, aquí y ahora, en el eterno presente.

10. Existen, todavía, seres que nacen espontáneamente?

-“Sí, pero el embrión primitivo existía ya en estado latente. Vosotros sois, todos los días, testigos de éste fenómeno. Los tejidos orgánicos de los seres humanos y de los animales no encierran, quizá, los gérmenes de una multitud de gusanos que esperan para manifestarse la fermentación putrefacta necesaria a su existencia? Es un pequeño mundo que dormita y que se crea.

11. La especie humana se encontraba ya entre los elementos orgánicos contenidos en globo terrestre?

-“Sí, y emergió a su tiempo, lo cual ha hecho decir que el ser humano había sido formado con el barro de la tierra”-.

12. Podemos conocer la época de la aparición del ser humano y la de los demás seres vivientes sobre la tierra?

-“No; todos vuestros cálculos son quimeras”-.

13. Si el embrión de la especie humana se encuentra entre los elementos orgánicos del globo, -por qué no se forman, también ahora, espontáneamente, seres humanos como en su origen?

-“El principio de las cosas se encuentra en los secretos de Dios; todavía se puede suponer que los seres humanos, dispersos que fueron sobre la tierra, hayan absorbido en sí mismos los elementos necesarios a su formación, para transmitirlos según las leyes de la reproducción. Y asimismo puede decirse de las demás especies de seres vivientes”-.

POBLAMIENTO DE LA TIERRA. ADÁN.

14. La especie humana tuvo principio con un solo ser?

-“No. Aquel que vosotros llamáis Adán, no fue ni el primero ni el único ser que pobló la tierra”-.

15. En que época vivió Adán?

-“A un día de aquella que le asignáis: alrededor de 4.000 años antes de nuestra era”-.

El hombre, de quien bajo el nombre de Adán se ha conservado la tradición, fue uno de aquellos que en un país sobrevivió a alguno de los grandes cataclismos que en diversas épocas han afectado la superficie del globo, y se ha convertido el prototipo de un grupo étnico que hoy puebla el planeta. Las leyes de la naturaleza no nos permiten creer que los progresos de la humanidad ocurridos mucho antes de nuestra era, hayan podido realizarse en pocos siglos, si el hombre no estuviese sobre la tierra sino desde la época asignada a la existencia de Adán. Algunos, y con mayor razón, consideran a Adán como un mito o alegoría que personifica la primera edad del mundo.

DIVERSIDAD DE LOS GRUPOS ÉTNICOS

  1. 16.  De dónde se originan las diferencias físicas y morales que distinguen los variados grupos étnicos sobre la tierra?

-“Del clima, del género de vida y de las costumbres. Igualmente ocurre con dos hijos de la misma madre, los cuales, educados lejos uno del otro y en modo diferente, no se asemejan para nada en el carácter moral”-.

17. Los seres humanos aparecieron contemporáneamente sobre diversos lugares del globo terráqueo?

-“Sí, y en épocas diversas, de lo cual proviene, también, la variedad de los grupos étnicos. Más tarde, dispersándose debajo de diferentes climas, y mezclándose los grupos étnicos  unos con otros, han formado nuevos tipos”-.

Estas variantes constituyen especies distintas?

-“No, por cuanto todas son de la misma familia: las tantas variedades de un mismo fruto, le impiden, acaso, de pertenecer a la misma especie?”-.

18. Si la especie humana no procede de un solo origen, deben los seres humanos continuar a considerarse como hermanos? 

-“Todos los seres humanos son hermanos en Dios, por cuanto están animados por el Espíritu y tienden al mismo fin. Vosotros queréis tomar, siempre, las palabras literalmente”-.

PLURALIDAD DE MUNDOS HABITADOS

19. Los globos, que se mueven en el espacio, están todos habitados?

-“Sí, y el ser humano de la tierra está lejos de ser, como cree, el primero en inteligencia, en bondad y en perfección. Nada menos, existen personas que se creen grandes, y piensan que sólo este pequeñísimo globo tiene el privilegio de albergar seres con uso de razón. Orgullo y vanidad! Estiman que Dios ha creado el universo únicamente para ellos”-.

Dios ha poblado los mundos de seres vivientes, los cuales concurren todos al intento final de la Providencia. El creer los seres vivientes limitados al solo punto que habitamos nosotros en el universo, sería poner en duda la sabiduría de Dios, quien no ha hecho nada inútil, y por ende ha debido asignar a los mundos una función más grande que el recrearnos la vista. Por otra parte nada, no en la posición, no en el volumen, no en la constitución física de la tierra, puede razonablemente hacer creer que ella sola tenga el privilegio de ser habitada, a exclusión de miles de mundos similares.

20. La constitución de los diferentes globos es la misma en todos?

-“No: en cada uno es diferente”-.

21. Por cuanto la constitución física de los mundos no es idéntica para todos, los seres, que los habitan, -tienen una organización diferente?

-“Sin duda, igual que en vuestro escenario los peces viven en el agua y los pájaros en el aire”-.

22. Los mundos más lejanos del sol, -están, quizás, privados de luz y de calor, por cuanto el gran astro no tiene para ellos sino la apariencia de una estrella?

-“Creéis, vosotros, que no existen otras fuentes de luz y de calor fuera del sol? No contáis para nada la electricidad que en ciertos mundos tiene una función miles de veces más importante que sobre la tierra? Del resto, quién os dice que todos los seres sean de vuestra misma forma y con órganos conformados como los vuestros?”-.

Las condiciones de existencia de los seres que habitan los variados mundos, deben ser apropiados al medio, en el cual son llamados a vivir. Si no hubiésemos jamás visto peces, no podríamos comprender que existan seres capaces de vivir en el agua. Lo mismo ocurre en los otros mundos, los cuales sin duda tienen elementos que nos son ignotos. No vemos, nosotros, sobre la tierra las largas noches de los polos iluminadas por la electricidad de las auroras polares? Cuál es la imposibilidad de que, en algunos mundos, la electricidad sea más abundante que en la tierra, y tenga una acción general cuyos efectos aún nos sean incomprensibles? En consecuencia, aquellos mundos pueden llevar en sí mismos las fuentes de calor y de luz necesarias a sus habitantes.

CONSIDERACIONES Y CONCORDANCIAS BÍBLICAS EN TORNO A LA CREACIÓN

23. Los pueblos se han formado ideas contradictorias en torno a la creación, según el grado de su instrucción. La razón, con la ayuda de la ciencia, ha reconocido la inverosimilitud de muchas teorías. La que han dado los Espíritus confirma la opinión por largo tiempo aceptada por los seres más ilustrados.

La objeción, que puede hacerse a esta teoría, es que contradice el texto  de los libros sagrados; empero, un ponderado examen demuestra como esta contradicción sea más aparente que real, resultando de la interpretación literal de frases que tienen a lo sumo un significado alegórico.

La cuestión sobre el origen de la humanidad, que, según la Biblia, se hace resalir a Adán, como a una única fuente, no es la sola entre las creencias religiosas, a la cual la ciencia nos ha obligado a renunciar. También el movimiento de la tierra pareció en otros tiempos tan contrario al texto bíblico, siendo objeto de grandes persecuciones los doctos que lo afirmaban. Empero, la verdad termina, siempre, por triunfar; la tierra gira a despecho de las excomuniones, y hoy nadie podría poner en duda este movimiento, sin ofender la razón.

Se afirma, también, en la Biblia, que el mundo fue creado en seis días, y se establece la época alrededor de 4.000 años antes de nuestra era. Anteriormente, la tierra no existía: el texto afirma claramente que ella fue creada de la nada; empero, la ciencia positiva, la ciencia de las inexorables deducciones, ha probado lo contrario. La formación del planeta tierra está escrita con caracteres imborrables en el mundo fósil, y está probado que los seis días de la Creación son otros tantos períodos, cada uno de los cuales con la duración de centenares de miles de años.  Y esto no es ya un sistema, una doctrina, una opinión aislada; sino un hecho innegable como aquel del movimiento de la tierra, que la teología no puede dejar de admitir. Estos ejemplos son suficientes para demostrar  en cuantos errores es fácil caer cuando se toman a la letra las expresiones de un lenguaje con frecuencia figurado. Es preciso, quizá, deducir que la Biblia enseña lo falso? No; más bien las personas se han engañado al interpretarla.

La ciencia, escudriñando en las vísceras de la tierra, ha reconocido el orden en el cual los variados seres vivientes han aparecido sobre su superficie, y este orden concuerda con el indicado en la Génesis, con la sola diferencia de que la obra, en vez de haber salido milagrosamente de las manos de Dios en pocas horas, se cumplió, siempre por efecto de su voluntad, pero según la ley de las fuerzas de la naturaleza, en muchos millones de años. Sería por esto, Dios, menos grande y poderoso? Su obra es menos sublime, por cuanto no tiene el mérito de la instantaneidad? No ciertamente: tendría de la Divinidad una idea muy mezquina quien no reconociese la omnipotencia de Dios en sus leyes eternas que Él ha establecido para gobernar los mundos. La ciencia, lejos de empequeñecer la obra de Dios, nos la muestra debajo de un aspecto más grandioso  y más conforme a nuestras nociones de su potencia y de su majestad, por cuanto esta obra se ha cumplido sin derogar las leyes de la naturaleza.

La ciencia, de acuerdo con esto con Moisés, reconoce el ser humano como el último en ser creado en la escala de los seres vivientes: empero Moisés pone el diluvio en el año del mundo 1654, mientras la geología nos enseña que el gran cataclismo fue anterior a la aparición del hombre, por cuanto, hasta hoy, no se ha podido descubrir, en los estratos primitivos, algún vestigio de la presencia ni de él, ni de animales de su misma categoría del lado físico. Esto, empero, no prueba la imposibilidad de la cosa, en cambio varios descubrimientos lo han puesto ya en duda. Es posible, que de un momento a otro se obtenga la certeza material de esta anterioridad de la raza humana y entonces se deberá reconocer, que también sobre esto, como sobre otros puntos, el texto bíblico es figurado. El meollo de la cuestión está en saber si el cataclismo geológico es el mismo del de Noé. Ahora, la duración necesaria a la formación de los estratos fósiles no permite confundirlos, y, encontrar que si hubiese restos de la existencia del hombre antes de la gran catástrofe, quedará demostrado, o que Adán no fue el primer hombre, o que la creación de él se pierde en la noche de los tiempos. En contra de la evidencia no valen razonamientos, y será necesario aceptar este hecho, al igual que el movimiento de la tierra y los seis períodos de la Creación.

La existencia del hombre antes del diluvio geológico es cosa todavía hipotética; empero hipótesis no es cuanto sigue: Admitiendo que el hombre haya aparecido por primera vez sobre la tierra 4000 años antes de nuestra era, si 1654 años después, toda la raza humana ha sido destruida, excepto una sola familia, resulta que el doblamiento de la tierra no data sino de Noé, vale decir desde hace 2.346 antes de nuestra era. Empero, cuando los hebreos emigraron a Egipto en el siglo XVIII -antes de nuestra era-, encontraron este pueblo muy poblado, y ya antes de su civilización. La historia, por otra parte, demuestra que en aquella época las India y otros países eran igualmente florecientes, al silencio de la cronología de algunos pueblos que remontan a épocas de mucho más remotas. Sería, por lo tanto, necesario que del siglo  XXIV al XVII, es decir, en el espacio de 6.000 años, no solamente la posteridad de un solo hombre hubiese poblado las inmensas regiones entonces conocidas, aún admitiendo que las otras no hubiesen existido, sino que en el breve intervalo de tiempo, la humanidad se hubiese elevado de la ignorancia absoluta del estado primitivo al más elevado grado del desarrollo intelectual, lo cual es contrario a todas las leyes de la antropología.

Si se agrega que, a confirmar esta opinión concurre válidamente la diversidad de los grupos étnicos. El clima y las costumbres producen, ciertamente, modificaciones en el carácter físico; pero sabemos hasta donde puede alcanzar la fuerza de estas causas, y el examen fisiológico prueba  que en algunos grupos étnicos existen diferencias constitucionales mucho más profundas de las que puede producir el clima. El cruce de los grupos étnicos produce  los tipos intermedios, y tiende a cancelar, más que resaltar, los caracteres extremos: crea solamente algunas variedades. Empero, en cada caso, por cuanto fuese posible el cruce de los grupos étnicos, era necesario que existiesen grupos étnicos diferentes, y, -cómo explicar la existencia, si se le da un origen común, especialmente poco antiguo? Cómo admitir que en un dado número de cientos de años algunos descendientes de Noé se hayan transformado al punto de producir, por ejemplo, la raza etiópica? Una tal transformación es tanto inadmisible cuanto la hipótesis de un origen común entre un lobo y un cordero, entre el elefante y la pulga, entre el pájaro y el pez. Es preciso decirlo: nada puede prevalecer en contra de la evidencia de los hechos. Todo, en cambio, se explica, admitiendo la existencia del hombre antes de la época que comúnmente se le asigna, reconociendo la diversidad de los orígenes; aceptando a Adán, que habría existido hace 6.000 años, cual poblador de una región todavía deshabitada; viendo el diluvio de Noé como una catástrofe parcial confundida con el cataclismo geológico; teniendo en cuenta, en fin, la forma alegórica propia del estilo oriental, y que se encuentra en los libros sagrados de todos los pueblos. Está claro, por lo tanto, que es poco prudente el juzgar con ligereza, y así señalar como falsas algunas doctrinas, las cuales, como tantas otras, pueden dar, antes o después, un desmentido solemne a quienes las combaten. Las ideas espirituales, antes que perder, conquistan fuerzas y grandeza caminando paralelamente con la ciencia. Es éste el único medio para no mostrar al escepticismo el lado vulnerable.