ELEMENTOS GENERALES DEL UNIVERSO

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ELEMENTOS GENERALES DEL UNIVERSO

Capítulo II

De EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS

Autor: Allan Kardec

Versión castellana y comentarios exegéticos:

Giuseppe Isgró C.

 

 

Conocimiento del Principio de las Cosas. Espíritu y Materia. Propiedad de la Materia. Espacio universal.

 

CONOCIMIENTO DEL PRINCIPIO DE LAS COSAS                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        

 

  1. 1.  Puede, el ser humano, conocer el principio de las cosas?

–“No. Dios no permite que se le descubra todo aquí abajo”-.

  1. 2.  Penetrará el ser humano, un día, el misterio de las cosas, que ahora le están ocultas?

–“Los ojos se le abren al mismo tiempo que él se purifica; pero, para comprender algunas cosas, necesita facultades que todavía no posee”-.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: El Espíritu está dotado de un poder potencialmente infinito, expresado en dos vertientes: la primera, de percepción del conocimiento; la segunda, de acción creadora. Cuando en la primera parte de la respuesta se indica: –“Los ojos se le abren al mismo tiempo que él se purifica”, el estado de purificación de la persona, implicaría una depuración de su Espíritu en los asuntos “materiales” de la vida, sensibilizando su ser en las cosas elevadas de la vida, por lo que, centrando su atención en las preguntas que inquietan su conciencia, se les abren los ojos de la comprensión intuitiva, o inspirativa, que le permiten percibir la información que precisa, sabiendo lo que quiere saber. Esto implica descentrar la atención del ego, de los sentidos físicos, de la lógica inductiva y deductiva, emancipándose de la conciencia objetiva para acceder a la visión espiritual, a un nivel de conciencia trascendental. La segunda parte de la respuesta, expresa: “pero, para comprender algunas cosas, necesita facultades que todavía no posee”- Preguntamos: “Facultades que todavía no posee”, o, que no posee, todavía, desarrolladas? Recordemos que el Espíritu se encuentra dotado de los mismos atributos divinos del Creador Universal, en estado potencial. Esto quiere decir que posee, exactamente, todas las facultades que les son inherentes al Creador, pero, en estado potencial, que, eternamente habrá que desarrollar. En este desarrollo eterno, irá percibiendo, gradualmente, en la medida en que se purifica, y desarrolla sus atributos divinos, todo el conocimiento del cual perciba su ignorancia, en un momento dado. Es decir, la conciencia de lo que ignora, le irá creando el molde que expresará el respectivo conocimiento que precisa en ese estado evolutivo.

3. Puede, el ser humano, penetrar algún secreto de la naturaleza por las investigaciones de la ciencia?

–“La ciencia le ha sido dada para que progresase en todas las cosas; pero él no puede sobrepasar los límites establecidos por Dios”-.

Cuanto más el ser humano logra penetrar dentro de estos misterios, tanto más debe ser grande su admiración por la potencia y la sabiduría del Creador. Empero, sea por orgullo, o por ausencia de fortaleza, su misma inteligencia le convierte en presa de la ilusión: él acumula sistemas, y en algún momento le será evidente cuantos errores ha cambiado por verdades y cuantas verdades ha repudiado como errores. Constituyen otras tantas desilusiones para su orgullo.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: El ser humano ha ido penetrando en los secretos de la naturaleza, gradualmente, sin tomar en cuenta de que nosotros desconocemos la clase de conocimiento que puedan poseer los seres en los demás reinos: animal, vegetal y mineral, que, aún, el ser humano desconozca, por la razón que fuere. Pero, evidentemente, en cada etapa evolutiva, existe un límite que, gradualmente, habrá que ir trascendiendo. Por ejemplo, el método científico utiliza la lógica inductiva y deductiva en su búsqueda del conocimiento. Pero, la percepción por los cinco sentidos físicos y la capacidad de razonamiento tienen sus respectivos límites los cuales son trascendidos por la intuición y la inspiración. Es decir, que la mente humana es capaz de obtener informaciones utilizando facultades espirituales, cuyos límites los constituyen el estado de desarrollo de las mismas, y la pureza de conciencia, que se traduce en la intención de la persona, en determinado grado evolutivo. El ser humano, como lo ha ido demostrando en la historia, ha ido superando todas las barreras que ha encontrado en su búsqueda del conocimiento, y así lo seguirá haciendo en el eterno presente, en forma gradual, sin límites de ninguna naturaleza. No se deben, ni pueden aceptarse, por lo tanto, límites algunos, en el desarrollo de la propia misión existencial, por cuanto nadie conoce los alcances ilimitados de su capacidad. Por cada límite que encuentre en su camino, el ser se preguntará: Qué hay más allá? Cómo puedo llegar allí? Siempre encontrará la manera de hacerlo. Pero, primeramente, en cada caso, debe llegar a ese límite “temporal”, en su eterno camino, no pararse allí y, luego, seguir siempre adelante.

4. Fuera de las investigaciones de la ciencia, le es permitido al ser humano recibir comunicaciones de orden más elevado en torno a aquello que escapa al examen de sus sentidos?

–“Sí. Dios, cuando lo estima útil, le revela al ser humano lo que la ciencia no puede enseñar”-.

Precisamente por estas comunicaciones el ser humano alcanza, dentro de ciertos límites, el conocimiento de su pasado y de sus futuros destinos-.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: La respuesta a esta pregunta ratifica la percepción de los anteriores comentarios exegéticos. Recordemos: Las enseñanzas védicas, las de las leyes de Manú, las del Mahabharata, y otras de esa remota antigüedad, cuya profundidad de sabiduría asombran a la humanidad del siglo XXI, y continuarán haciéndolo en el futuro, tomando en cuenta de que fueron elaboradas en una época histórica en la que se supone que vivía una humanidad primitiva, eran conocidas como “las enseñanzas de los oidores a los pies del maestro”. Qué significa esto? Es muy sencillo: fueron enseñanzas impartidas por Espíritus superiores, de otros mundos más avanzados, por medio de un “sensitivo” debidamente facultado a tales efectos, que transmitían un conocimiento que no era originario del planeta tierra. Antes de ese momento, nadie había hablado de determinados temas, en esa forma específica, como la reencarnación, la ley del karma y otros temas inherentes a cada una de las obras en cuestión. De manera que, la misma vida, en forma gradual, y oportunamente, determina que se vayan trascendiendo los límites establecidos para cada etapa evolutiva.

 

ESPÍRITU Y MATERIA

 

5. La materia ha existido ab aeterno como Dios, o bien ha sido creada en algún momento por Él?

-“Esto lo sabe sólo Dios. Vuestra imaginación no puede dejar de demostraros la imposibilidad de que Dios, amor y bondad por esencia, haya podido estar alguna vez inoperante. Por muy lejos que pudierais imaginar el principio de su acción, podríais representároslo un solo momento inactivo?

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: Sabemos, tal como lo expresa la segunda ley de la termodinámica, que ni la vida ni la energía se crean ni se destruyen, por cuanto, simplemente, existen. Ahora bien, -qué es la materia? Podríamos definir a la materia como energía condensada en “X” grado vibratorio, según el elemento, o elementos que la conformen. Si pudiésemos ver cualquier trozo de materia bajo una lupa poderosa, que lo permitiese, nos daríamos cuenta de que la materia no es compacta, “sólida”, en el estricto sentido de la palabra, sino que, en su estructura, existen espacios “vacios”, pero que, realmente, no es mas que energía condensada. Cuando el respectivo ciclo de esa materia termine y pasa por el proceso natural de descomposición, la energía que le conformaba vuelve al depósito universal, para ser, nuevamente, utilizada. Cómo ocurre esto, y quién lo realiza? Todos hemos oído, alguna vez, hablar de los “Espíritus elementales de la naturaleza”. Qué son los Espíritus elementales de la naturaleza? Qué es un Espíritu? Imaginemos el universo dividido en tres substratos. El primero, conformado por Dios, -el Creador Universal-, la fuente cósmica de donde emana todo. Una energía luminosa en movimiento eterno, dotada de inteligencia infinita, con todos los atributos divinos, -valores universales-, en grado infinito de desarrollo, en todas sus vertientes y variantes, sin límites de ninguna naturaleza, que constituyen el soporte de los principios cósmicos y de las leyes universales, cuya síntesis se expresa como ley cósmica. Por supuesto, Dios se encuentra dotado de una conciencia universal de sí y de todo lo que Él es y representa, de su poder creador infinito, y aún así, potencialmente infinito, en infinitos aspectos, variantes y vertientes. Causa suprema del universo ab eterno, es decir, desde la eternidad, en la eternidad presente, para la eternidad. Se ha dicho: causa suprema universal. Todo este todo conforma lo UNO, que es la totalidad de lo que existe, y llegará a existir, en el eterno presente.

 El segundo substrato, conformado por el ALMA UNIVERSAL, que es la MATRIZ CÓSMICA, conformada por substancia etérica que llena todo el universo, que podría ser comparado a la “tierra cósmica”, equivalente a la tierra que conocemos, pero, en estado etérico. Representa, al mismo tiempo, a la  MENTE CÓSMICA, equivalente a lo que, en pequeño, es la mente de un ser humano. Otra comparación, necesaria: las semillas que se siembran en la tierra, a nivel de la mente, estarían representadas por las ideas. Ahora bien: en la naturaleza existen cuatro reinos conocidos: el humano, el animal, el vegetal y el minera. Cada uno está conformado por tres entes básicos: el Espíritu, el alma y el cuerpo. Quién crea el Espíritu, fuente de la vida? Se ha dicho ya, que la vida no se crea, porque existe ab eterno, es decir, desde la eternidad. Entonces, cómo emana a la conciencia individual? Cada vez que el Creador Universal precisa a una familia de Espíritus, en cada reino natural, Él, sin dejar de ser Él mismo, y sin separarse de Él mismo, toma posesión, en el ALMA UNIVERSAL, de una célula matriz, a la que dinamiza con vida eterna e inmortal, a partir de ese momento, y siendo Él mismo, sin haberse separado de Él mismo, continúa dotado de sus mismos atributos divinos, -o valores universales, de su conciencia, en la que se expresan los sentimientos de los valores universales, como guía divina de vida, o sentidos cósmicos, pero, arrancando desde un grado cero de percepción. Es decir, emana a la conciencia individual, el mismo Creador Universal, pero en la conciencia de este ser individualizado no quedó registrado todo lo que era el Creador Universal desde la eternidad pasada, lo cual deberá descubrir, ese ser, a partir de entonces, en la eternidad futura, en el eterno presente. Evidentemente, ese nuevo ser tiene una misión y cumple un propósito del Creador, que es el de acrecentar a la Creación. Este proceso de emanación a la conciencia individual, del mismo Creador, ocurre, por igual, con los Espíritus de los cuatros reinos naturales: el humano, el animal, el vegetal y el mineral, salvo de que existan otros reinos que desconozcamos, por ahora, Y es aquí donde entran en escena los Espíritus elementales de la naturaleza, constituidos por los Espíritus emanados a la conciencia en el reino mineral, por ejemplo: los espíritus del hierro, del oro, del estaño, del zinc, del bronce, de la plata, etcétera.

Emanados los Espíritus a la conciencia individual,  en el ALMA UNIVERSAL, -o mente cósmica-, en los cuatros reinos naturales, en las correspondientes células matrices, -equivalentes a espermatozoides etéricos-cósmicos-, en las que el Creador se une, dinamizándoles, esas ubicaciones, dentro del alma universal, van a constituir sus espacios cósmicos, respectivamente, al igual que el espacio que queda en una masa de harina, de la cual, un ama de casa, mediante un molde, extrae una galletita. Permanecerá unido a ese espacio cósmico, en el alma universal, mediante un “hilo de plata” elástico, fluídico, como su hogar. Ya, aquí, tenemos dos de los elementos de la trilogía que le conforman: Espíritu y alma.

El tercer substrato, se encuentra conformado por la materia: Los Espíritus elementales de la naturaleza, equivalentes a cada uno de los elementos minerales conocidos y por conocer, vibran, cada uno, en una determinada frecuencia, de acuerdo a su tipo, y materializan la energía, es decir, la condensan en materia, es decir: hierro, oro, plata, bronce, oxígeno, nitrógeno, carbono, etcétera. Aquí, se sigue cumpliendo el principio de que la constitución de cada ser esta integrada por: Espíritu, alma y cuerpo. Este substrato va a conformar la base y el soporte de los mundos físicos, en el cosmos. Aquí reside el secreto de la creación de los mundos, en el inmenso universo. Cada vez que los maestros de la Creación van a formar un mundo, de acuerdo a los planes y objetivos de la humanidad que le habrá de poblarle, o habitarle, en determinado lapso, los maestros de la creación a cuyo cargo se encuentra la formación de aquel mundo, le dan una orden, a esa inmensa cantidad de Espíritus elementales que van a coadyuvar, para que condensen determinadas masas de materias, tanta como sea necesaria hasta alcanzar el volumen respectivo de acuerdo al tamaño previsto para ese mundo. Aquí residiría, probablemente, también, el secreto de esas enormes velocidades mediante las cuales los mundos giran sobre sus propios ejes y alrededor de su respectivo sol, en un movimiento integral cósmico. Es decir, dado que en su nivel infinitesimal la materia está constituida por Espíritus elementales, en cuya expresión física como átomos de sus respectivos elementos constituyen una energía en movimiento, la unión masiva de todos esos elementos, dotados de energía en movimiento, en su suma total, le otorgan, al respectivo mundo, sus movimientos sobre sus propios ejes, y el de la traslación en torno a su respectivo sol, en base a un determinado punto de equilibrio, por la ley de gravedad. Pero, la unión de los mundos, de los sistemas solares, en sus respectivas galaxias, en unión con todas las galaxias del universo, todas se desplazan, uniformemente, en armonía, en un viaje perpetuo por el universo, Prácticamente, el sistema de galaxias, en su conjunto, se encuentra en un viaje permanente por el Cosmos. Somos viajeros cósmicos en el espacio, en tiempo presente.

Siendo la ley una e igual para todos, cada especie, para expresar,  en su respectivo reino, lo relativo a su cuerpo físico, sigue un proceso análogo al mineral, con las adaptaciones, y variantes, inherentes a su índole. En síntesis, en este quehacer universal el Creador está realizando un juego consigo mismo. Pero, que juego!

  1. 6.      La materia se define, en general, como lo que tiene extensión; lo que puede causar un efecto perceptivo sobre nuestros sentidos; lo que es impenetrable. Son exactas estas definiciones?

-“Según vuestra manera de ver, sí, por cuanto vosotros habláis de lo que conocéis; empero, la materia existe, también, en otros estados que vosotros desconocéis todavía. Ella puede ser, por ejemplo, tan etérea y sutil que deja de hacer el más mínimo efecto sobre vuestros sentidos; empero, ella siempre es materia aunque para vosotros no sería tal cosa”-.

Cuál definición nos daríais vosotros de la materia?

-“La materia es la unión que vincula el espíritu, y al mismo tiempo es el instrumento que le sirve, y sobre el cual ejercita su acción”-.

Esto admitido, puede decirse que la materia es el agente, o el vehículo, con la ayuda del cual y sobre el cual actúa el espíritu.

7. Qué es el Espíritu? (*)

-“El principio inteligente del universo”-.

Cuál es la naturaleza íntima del Espíritu?

-“El Espíritu, no se puede analizar fácilmente en vuestro lenguaje. Él, para vosotros no es nada, por cuanto no es cosa palpable; pero, para nosotros sí lo es. Recordad, que nada es lo inexistente y lo inexistente no existe”-.

8. Espíritu es sinónimo de inteligencia?

-“La inteligencia es un atributo esencial del espíritu; pero, tanto el uno como la otra, se confunden en un principio común, de modo que para vosotros son la misma cosa”-.

9. El Espíritu es independiente de la materia, o es en cambio una propiedad de esa, como los colores son una propiedad de la luz, y el sonido una propiedad del aire?

-“El uno es distinto de la otra; empero, es necesaria la unión de ambos para dar una inteligencia a la materia”-.

Es, quizá, igualmente necesaria esta unión también para la manifestación del Espíritu?

-“Es necesaria para vosotros, ya que no estáis organizados para percibir el Espíritu libre de la materia: las limitaciones de vuestros sentidos no lo permite”-.

  1. 10.            Se puede concebir el espíritu sin la materia y la materia sin el Espíritu?

–“Sí, ciertamente, con el pensamiento”-.

  1. 11.            De tal modo, habrían dos elementos generales en el universo: la materia y el Espíritu?

-“Sí, y, por encima de ellos, Dios, Creador de cada cosa. Es aquí el principio de todo cuanto existe, la triade del universo. Empero, al elemento materia es preciso agregar el fluido universal, que constituye la parte intermedia entre el Espíritu y la materia propiamente dicha, la cual es muy densa para que el Espíritu pueda actuar directamente sobre ella. Este fluido, aunque, en cierto modo, haya que considerarlo como parte del elemento material, se diferencia por algunas propiedades especiales. Si este fluido fuese materia, no habría razón para no suponer como tal también al Espíritu. Se encuentra entre el Espíritu y la materia; es fluido, como la materia es materia, y, por las innumerables combinaciones con ésta, bajo la acción del Espíritu puede producir una infinita variedad de cosas, de las cuales vosotros solamente conocéis una pequeñísima parte. Este fluido universal o cósmico, o primitivo, o elemental, como el agente de quien se sirve el Espíritu, es el principio sin el cual la materia quedaría en estado de perpetua disolución, y no conquistaría jamás los caracteres que le dan la gravedad”-.

Este fluido sería, quizá, aquel que nosotros definimos con el nombre de electricidad?

-“Hemos dicho ya que puede producir innumerables combinaciones. Los agentes físicos que vosotros denomináis  fluido eléctrico y fluido magnético, son simples modificaciones del fluido cósmico, el cual, propiamente hablando, no es sino materia más noble, más sutil que la propiamente denominada así”-.

  1. 12.            Por cuanto el Espíritu es, también él, alguna cosa, no sería más exacto y menos vago denominar a estos dos elementos generales materia inerte y materia inteligente?

-“Las palabras nos importan poco, a nosotros; precisad vuestro lenguaje de modo que os podáis entender. Vuestras disputas provienen casi siempre por estar en desacuerdo sobre el significado de los vocablos, por ser vuestra capacidad  insuficiente para expresar las cosas que dejan de entrar dentro de la percepción de vuestros sentidos”-.

 Un hecho evidente domina todas las hipótesis, el cual es que vemos, por una parte, la materia no inteligente; por la otra, un principio inteligente que no depende de la materia. Pero, cuáles son el origen y las conexiones de estas dos cosas, lo ignoramos. Si tenemos o no un origen común, o puntos de contacto necesarios; si la inteligencia existe de por sí, o es solamente una propiedad, un efecto; si ella, según la opinión de algunos, es una emanación de la Divinidad; lo desconocemos. Materia e inteligencia nos parecen diferentes, por lo cual las vemos como dos principios que constituyen el universo. Por encima, además, de cada cosa, vemos una inteligencia que domina todas las demás, las gobierna, y se distingue por sus atributos esenciales; a esta inteligencia suprema, la denominaos Dios.

PROPIEDAD DE LA MATERIA:

  1. 13.            La ponderabilidad es atributo esencial de la materia?

-“De la materia tal como vosotros la entendéis, sí; empero, no de la materia considerada como fluido universal. La materia etérea y sutil, que forma este fluido, cualesquiera sea el principio de vuestra materia pesante, es para vosotros imponderable”-.

La gravedad es una propiedad relativa: si no hubiese la atracción de los mundos no habría peso, como no habría alto ni bajo.

  1. 14.            -La materia consta de uno solo, o de más elementos?

-“El elemento primitivo es uno solo. Los cuerpos, que vosotros consideráis como sencillos, no son elementos verdaderos, sino modificaciones y transformaciones de la materia primitiva”-.

  1. 15.            De donde provienen las diversas propiedades de la materia?

-“De las modificaciones, a las cuales las moléculas elementares están sujetas para su unión y en determinadas circunstancias”.

  1. 16.            Entonces, los sabores, los olores, los colores, el sonido, las cualidades benéficas y saludables de los cuerpos, -no serían más que modificaciones de una misma sustancia primitiva?

-“Sí, ciertamente, y no existen más que por la disposición de los órganos destinados a percibirlos”-.

Este principio está demostrado por el hecho de que no todos perciben en el mismo modo las cualidades de los cuerpos: uno encuentra una determinada cosa agradable a su gusto, otro la encuentra desagradable; algunos ven azul lo que otros ven rojo; lo que es veneno para unos es inocuo, e incluso saludable, para otros.

  1. 17.            La misma y única materia elemental se encuentra en condiciones de recibir todas las modificaciones y de adquirir todas las propiedades?

-“Sí, y es en este sentido que debéis interpretarnos, cuando decimos que el todo está en el todo (*).

El oxigeno, el hidrógeno, el nitrógeno, el carbono y todos los cuerpos que nosotros consideramos como simples, no son más que modificaciones de una misma sustancia primitiva. Pero, como es imposible llegar a ésta más que con el pensamiento,  estos cuerpos son para nosotros verdaderos elementos, y podemos, sin ningún prejuicio, considerarlos como tales hasta nuevas disposiciones.

Esta teoría, pareciera dar razón quienes opinan que en la materia solamente existen dos propiedades esenciales: la fuerza y el movimiento, y piensan que todas las otras propiedades son simples efectos secundarios, los cuales varían según la intensidad de aquella y la dirección de éste.

  1. 18.            Las moléculas tienen una forma determinada?

-“Sin duda tienen una forma; pero, vosotros no podéis percibirla”-.

Esta forma es constante, o variable?

-“Constante para las moléculas elementares  primitivas; variables para las moléculas secundarias, las cuales no son más que aglomeraciones de las primeras, por cuanto  lo que vosotros llamáis molécula, está todavía lejos  de ser una molécula elemental”.

ESPACIO UNIVERSAL

  1. 19.            El espacio universal es infinito, o limitado?

-“Infinito. Si tuviese límites, qué habría más allá? Bien sé, que esto confunde vuestra razón; pero, ella misma os dice que no puede ser de otra manera. Así es el infinito en cada cosa. No es de vuestro pequeño mundo comprenderlo”-.

Suponiendo un límite en el espacio, por cuanto lejano pueda concebirlo el pensamiento, la razón dice que más allá de este límite debe existir algo, y de esta manera de grado en grado hasta el infinito, por cuanto este algo, aunque fuese el vacío absoluto, sería siempre espacio.

  1. 20.            Existe el vacío absoluto en algún punto del espacio?

-“No. Lo que es vacío para vosotros, se encuentra ocupado por una materia que escapa a vuestros sentidos y a vuestros instrumentos”-.

 (*) Este principio explica el fenómeno, conocido por todos los magnetizadores, de poder dar, con la voluntad, a cualquier sustancia, por ejemplo, al agua, propiedades muy diversas, con un gusto determinado, y también las cualidades activas de otras sustancias. Por cuanto no existe más que un solo elemento primitivo, y las propiedades de los diferentes cuerpos no son más de modificaciones de él, resultando que la sustancia más inocua tiene el mismo principio de la más nociva. Así el agua, que está formada de una parte de oxigeno y de dos de hidrógeno, se vuelve corrosiva, si se dobla la proporción del primero. Una análoga transformación puede producir la acción magnética dirigida por la voluntad.

 

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DIOS

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EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS

Autor: Allan Kardec

Versión castellana y comentarios exegéticos: Giuseppe Isgró C.

Capítulo I

 

   DIOS

 

Dios y el Infinito. Pruebas de la Existencia de Dios. Atributos de la Divinidad.  Panteísmo.

 

DIOS Y EL INFINITO

 

  • 1.  Quién es Dios?

-“Dios es la suprema inteligencia, la causa primera de todas las cosas”-.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: En la primera edición de El Libro de los Espíritus la pregunta se formula tal como la hemos traducido desde la edición italiana, es decir: Quién es Dios?, en vez de: Qué es Dios, como se modificó en la segunda edición francesa y en todas las versiones a partir de entonces. Cuál de las dos formas es más acertada? Estimamos que ambos enfoques de preguntas son correctos, empero, la respuesta: -“Dios es la suprema inteligencia, la causa primera de todas las cosas”-, correspondería mejor a lo que es Dios. Ahora bien: “la suprema inteligencia” es un atributo que alguien posee; quién es ese alguien? Ese alguien es Dios. Entonces la respuesta a la pregunta: Quién es Dios?, debería ser: Dios, es el Ser  Universal que posee la suprema inteligencia, y constituye, al mismo tiempo, la causa primera de todas las cosas-.

Como suprema inteligencia ha contemplado todas las variantes habidas y por haber en el eterno presente, sin límites de ninguna naturaleza.

Como causa primera de todas las cosas, constituye la fuente de donde emanan a la Conciencia, en un momento dado, todos los Espíritus de todos los seres en los cuatro reinos de la naturaleza, con individualidad claramente demarcada y con unos atributos que se corresponden, en forma análoga, a los atributos divinos poseídos por el mismo Ser Universal. En este caso tendríamos Seres individuales y un Ser Universal, formando una Unidad perfecta e indisoluble. Fueron creados esos seres individuales o siempre han estado en la fuente, y en un dado momento han emergido a la conciencia? Esto derivado de  que la vida no se crea ni se destruye, simplemente existe. Emana a la Conciencia, en cada uno de los cuatro reinos naturales con una misión específica y en calidad de ejecutores de la Voluntad del Ser Universal. El Ser Universal es el anhelo de ser, mientras que los seres individuales, -en los cuatro reinos- constituyen los ejecutores de dicha voluntad en todos los planos existenciales, en el eterno ahora.

La Conciencia de un Espíritu como ser individual, en los cuatro reinos naturales, nos aportaría la explicación de la creación de las formas materiales de la vida en todos los planos de expresión, así como de la creación de los mundos, su desarrollo y extinción, en incontables ciclos, los cuales, gradualmente, iremos analizando, buscando la percepción intuitiva más que la percepción objetiva o razonamiento intelectual, lógicamente limitado. Es preciso centrar la atención en este enfoque para ir expandiendo la conciencia al respecto y la gradual percepción o darse cuenta de la realidad, siempre en expansión ilimitada.

La Unicidad del Ser Universal; hay un solo Dios. Pese a su emanación a la conciencia individual desde el Ser Universal, los seres individuales siguen conformando la Unidad con Él. La citada emanación a la conciencia individual les faculta con el libre albedrío, y les dota, simultáneamente, con los mismos atributos del Ser Universal, los cuales se corresponden con los valores universales. Además, cada ser individual, en los cuatro reinos naturales, está dotado de una conciencia que constituye una réplica exacta de la del Creador, por medio de la cual los seres individuales y el Ser Universal se comunican entre sí.

Cuáles son esos atributos divinos que los seres poseen en forma análoga a los del Ser Universal, en los cuatro  reinos de la naturaleza, es decir: el humano, el animal, el vegetal y el mineral? Este es un objetivo de investigación.

Cuáles son los nombres divinos del Ser Universal, que analizándolos, o meditando sobre ellos, constantemente, permitan percibirle y conocerle? Se sugiere investigar los nombres que se le asignan a Dios en el Sufismo y en cualesquiera otras fuentes que se desee.

Evidentemente, conociendo los atributos divinos en su totalidad o en parte, gradualmente, cada quien puede adquirir conciencia de ÉL, de acuerdo al propio nivel evolutivo.

2. Qué debe entenderse por infinito?

-“Lo que no tiene ni principio, ni fin; lo ignoto. Todo lo que es desconocido es infinito”-.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: En el sufismo, se le asignan las siguientes dos características a Dios, -el Ser Universal: La primera, denominada “Qidám”, es decir: -“Él es lo anterior a lo anterior. Él no se hizo. Él siempre fue“-. La segunda, con el término “Baqá'”, que significa: -“Él es el después del después, Eterno; Él siempre será“-.  

Dios, -el Ser Universal-, constituye uno de los mejores ejemplos de la características del término “infinito”, por su carácter atemporal y eterno, como lo expresa el “Quidam”: -”Él no se hizo”; simplemente era, es y será en el eterno presente.

La primera vertiente del término “infinito” se relaciona con el tiempo: por su condición de eterno presente el tiempo es eterno, por lo cual, constituye el segundo mejor ejemplo de “infinito”.

En la segunda, Dios es, también, infinito en la perfección y en el potencial de sus atributos. En el potencial, por cuanto, si bien Su perfección lo es en grado infinito, en lo relativo a Su capacidad creadora, desde el momento en que siguen emanando de Él nuevos seres a la conciencia individual, en los cuatro reinos naturales, la misma se encuentra, aún, en grado de potencialidad, infinita, sí, pero potencial, es decir, seguirá en Su rol Creador eternamente. Esta característica de potencialidad de su capacidad creadora dejaría de ser potencial si ya todos los seres que existirán, en el eterno presente, existieran ya, es decir, que no van a emanar más nuevos seres a la conciencia individual, a partir del Creador Universal. En este caso, todos los seres, en los cuatro reinos naturales, existirían desde siempre, junto al Creador Universal. Pero, su capacidad creadora de nuevas expresiones de vida tiene un potencial infinito aún en el caso de que, el Espíritu individualizado en el Alma Universal, y dentro de una unidad de ella, sea, como de hecho es, el Espíritu Universal del Creador. Con este enfoque, realmente, no habría creación de nuevos seres, ya que quien se encarna en “la unidad” del Alma Universal, en una expresión individualizada, -SER INDIVIDUAL- es el mismo Creador Universal, -sin dejar de ser Él, ni separarse de Él-, a partir de cuyo estado inicial empieza un proceso evolutivo potencialmente infinito y eterno. Pero, en cualesquiera de las formas que se quiera ver, siempre constituye un carácter potencial, en grado infinito, de su capacidad creadora. (Ver comentario exegético de la pregunta Nº  81).

Un tercer enfoque del término “infinito” se relaciona con el espacio. El espacio cósmico es infinito, caso contrario, -qué habría más allá del límite? Si hubiese un límite dejaría de ser infinito.

Dentro de la respuesta dada por los Espíritus al maestro Allan Kardec, se expresa: -“lo ignoto. Todo lo que es desconocido es infinito”-.

Esta parte de la respuesta, realmente, tiene dos vertientes: la primera, de carácter infinito; la segunda, expresa un límite o condición finita. Es decir, en realidad lo ignoto, lo que se ignora, es infinitamente ilimitado; no tiene fin, eternamente encontraremos un más allá. Empero, en lo referente a: -“Todo lo que es desconocido es infinito”-, puede señalarse que en la suma de todo, en el Todo o en un área determinada, no en su número, sino en su potencial o posibilidades, lo desconocido es infinito, pero, en términos relativos, no todo lo desconocido es infinito. Por ejemplo: si a todas las galaxias existentes, aunque su número sea desconocido para nosotros, les agregáramos una más, dejarían de ser infinitas y así ocurrirá con todas las cosas en cuanto se refiera a su cantidad, cualidades y características. Pero, en cuanto al potencial y variantes de sus manifestaciones y aplicaciones, en todos los ámbitos, conservará su carácter infinito e ilimitado. Sin embargo, encontrándose el Universo en constante expansión, lo que aún siendo limitado, en un momento dado, se encuentra en constante crecimiento, lo cual ratifica que todo potencial es de carácter infinito.

3. Podría decirse que Dios sea lo Infinito?

-“Sería una definición incompleta por la limitación del lenguaje humano, insuficiente para expresar las cosas que son superiores a vuestra inteligencia”-.

Dios es infinito en sus perfecciones; empero, lo infinito es una abstracción. Decir, por lo tanto, que Dios sea lo infinito, sería tomar el atributo por el sujeto, y definir una cosa ignota por medio de otra igualmente desconocida.

PRUEBAS DE LA EXISTENCIA DE DIOS

4. En qué puede sustentarse la prueba de la existencia de Dios?

-“En un axioma que aplicáis a vuestras ciencias: No existe efecto sin causa. Buscad la causa de todo lo que no sea obra del ser humano y vuestra razón os responderá”-.

Para creer en Dios, es suficiente observar las obras de la Creación. El universo existe; por lo cual tiene una causa. Dudar de la existencia de Dios, sería como negar que cada efecto tenga una causa, y afirmar que la nada haya podido producir alguna cosa.

  1. 5.      Cuál consecuencia se puede obtener del sentimiento intuitivo que todos los seres humanos tienen de la existencia de Dios?

-“La de que Dios existe. Cómo explicar en ellos este sentimiento si se apoyase en la nada? Y, también ésta es una consecuencia del principio de la causalidad”-.

  1. 6.      El sentimiento íntimo que tenemos en nosotros mismos de la existencia de Dios, no podría ser una consecuencia de la educación, y el producto de ideas adquiridas?

-“Si esto fuese así, cómo tuvieron este sentimiento, también, las personas de las humanidades de épocas primitivas?

Si el sentimiento de la existencia de un Ser Supremo fuese el producto de la instrucción, no sería universal, y no se encontraría, como las nociones de las ciencias, mas que en los individuos y en los pueblos cultos.

  1. 7.      Se podría encontrar la causa primera de la formación de las cosas en las propiedades íntimas de la materia?

-“Entonces, cuál sería la causa de estas propiedades? Volvemos siempre a la necesidad de una causa primera”-.

Atribuir la primera formación de las cosas a las propiedades íntimas de la materia, sería igual que tomar el efecto por la causa, por cuanto estas mismas propiedades constituyen un efecto que debe tener una causa.

  1. 8.      Qué se debe pensar de la opinión que atribuye la primera formación de lo creado a una combinación fortuita de la materia, es decir, de la casualidad?

-“Otra absurdidad! Cuál ser humano de buen sentido puede considerar la casualidad como un ser inteligente? Y, después, qué  es la casualidad? Nada”-.

La armonía, que regula las fuerzas del universo, demuestra combinaciones y principios determinados, y por lo tanto una potencia inteligente. Atribuir la primera formación a la casualidad, sería un absurdo, por cuanto en ella está ausente la visión y no puede producir los efectos inteligentes. Una casualidad inteligente dejaría de ser una casualidad.

  1. 9.      Cómo se puede reconocer en la causa primera una inteligencia suprema, es decir, superior a todas las inteligencias?

-“Vosotros tenéis un proverbio que dice: La obra elogia el maestro. Ahora bien, examinad la obra y buscad el artífice; el orgullo, solamente, hace nacer la incredulidad. El ser humano orgulloso no acepta nada por encima de él, y se proclama un espíritu fuerte. Inconsciente ser que la ley de Dios neutraliza”.

El poder de una inteligencia se manifiesta por medio de sus obras. Ahora, por cuanto ningún ser humano puede crear lo que produce la naturaleza, se deriva que la causa primera debe ser una inteligencia superior a la de la humanidad.

Por grandes que sean los prodigios realizados por la inteligencia humana, la misma tiene una causa, y cuanto más lo que ella cumple es grande, tanto más debe serlo la causa primera. Ahora bien, esta inteligencia superior a cualquier otra es la causa primera de todas las cosas, sea cual fuere el nombre del cual el ser humano se sirve para designarla.

ATRIBUTOS DE LA DIVINIDAD

  1. 10.              Puede el ser humano comprender la naturaleza íntima de Dios?

-“No: necesitaría un sentido que le falta”-.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: Podríamos complementar la respuesta anterior de la siguiente manera, tomando en cuenta el contexto de las respuestas a las preguntas que siguen: -“No; necesitaría un sentido que le falta, aún, por desarrollar”.

El ser humano, y cada uno de los restantes seres en los cuatro reinos naturales, han emanado a la conciencia individual, a partir del Ser Universal, perfectos, dotados, potencialmente, de todos los atributos divinos, análogos a los de Él. La única diferencia reside en que los del Ser Universal se encuentran desarrollados en todas sus vertientes y variantes, en grado infinito, y los de los seres individuales, se encuentran dotados de potencialidad que desarrollarán en el eterno presente, sin límites de ninguna naturaleza, en la medida en que se vayan ampliando las percepciones de sus estados de conciencia. Es decir, los grados evolutivos de la conciencia se expresarán mediante una ampliación constante de sus aptitudes perceptivas y de comprensión, y en sus capacidades de hacer o dejar de hacer, expresando el poder creador potencialmente infinito, de acuerdo con los grados de necesidades que se vayan experimentando, en el aquí y ahora. Es preciso tener presente, al igual que se explica en el comentario de la respuesta a la pregunta Nº 81, que el Ser Universal emana a la conciencia individual, en el Alma Universal, en cada uno de los seres de los cuatros reinos naturales, sin dejar de ser Él mismo, y sin separarse de Él mismo, por lo cual, cada ser individualizado es el mismo Creador que inicia su respectivo rol dotado con los mismos atributos, y con libre albedrío, desde cero grado de progreso, pero con el mismo potencial infinito, tanto en conciencia perceptiva como en poder creador, que expresará en la medida que las necesidades existenciales lo vayan requiriendo, en su ascenso evolutivo gradual, y como expresión de la voluntad de la Divinidad, de la cual es instrumento. Es decir, en la medida que cada uno de los seres se vaya conociendo a sí mismo, en ese mismo grado reconocerá, en sí mismo, a Dios, el Ser Universal, percibiendo que todo es UNO. La clave reside en CONOCERSE A SÍ MISMOS, y percibir, en la propia conciencia, el lenguaje de los sentimientos con que, constantemente, se comunica el Ser Universal, con cada quien, en los cuatro reinos naturales. Allí, en la CONCIENCIA, se expresa el conocimiento de la VERDAD UNIVERSAL, relativa a los valores universales, o atributos divinos, y el PODER CREADOR, en la medida, y grados, en que los va precisando. Podemos concluir, contundentemente, que cada uno de los seres en los cuatro reinos naturales, YA CONOCE AL SER UNIVERSAL, lo que ocurre que no lo recuerda, aún, en la conciencia individual. Empero, cuando oportunamente le vuelva a percibir, en su esencia, se percatará de que ya le conocía. Esta es la razón por la cual los sufíes practican el constante recuerdo del nombre de Dios, recordando al Recordado, se Le llega a recordar, en un momento dado.  Es preciso recordar que donde se centra la atención se expando la conciencia. Si centramos la propia conciencia en Dios, el Ser Universal, comenzamos a percibirle, gradualmente, en mayor grado, cada vez más, y a adquirir la conciencia de los atributos divinos, o valores universales, como aptitud perceptiva, y capacidad creadora-realizadora, en armonía con los planes trazados en la LEY CÓSMICA.  

  1. 11.            Será otorgado al ser humano comprender el misterio de la Divinidad?

-“Cuando su espíritu, liberado de la opaca luz de la materia, por su perfección se haya acercado a Dios, lo comprenderá, cuanto la criatura puede comprender el Creador”-.

Las facultades del ser humano, en sus grados inferiores de desarrollo, no le permiten de comprender la naturaleza íntima de Dios. En la infancia de la humanidad, el ser humano lo confunde, con frecuencia, con la criatura, de quien le atribuye las imperfecciones; empero, en cuanto se desarrolla en él el sentido moral, su pensamiento penetra mejor en el fondo de las cosas, formándose una idea mas justa y conforme a la razón, aunque siempre perfectible.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: La Doctrina Universal denota que, a través de los tiempos han existidos seres que han tenido una percepción en grado muy elevado de la Divinidad, que se corresponde ampliamente con la realidad susceptible de ser captada en los actuales estados de conciencia. Nosotros ignoramos el grado de percepción que cada uno de los seres de los otros tres reinos naturales posee de Dios. El ser humano, muy engreído de sí mismo, estima que los seres de cada uno de esos reinos, carecen de espíritus, y capacidad de pensar, empero, la realidad es que ellos sí poseen el mismo Espíritu del Ser Universal, dotado con análogos atributos divinos, potencialmente infinitos, con una conciencia que constituye una réplica idéntica a la de Él. Dado lo anterior, estando los seres de cada uno de esos reinos naturales libres del condicionamiento limitante de los seres humanos, su capacidad perceptiva trasciende la de los humanos, como lo demuestran incontables pruebas, percibiendo y, probablemente, comprendiendo la naturaleza de la Divinidad en mayor grado que los seres humanos.

La percepción de que todo es UNO, y de que cada uno de los seres, en los cuatro reinos naturales, es una emanación del Ser Universal, formando una unidad indisoluble con Él, es universal, y ha sido percibida en todas las épocas y culturas, desde la más remota antigüedad. Las diversas doctrinas orientales, el Hinduismo, el Taoísmo, el Sufismo, el Yoga, y el Kriya Yoga, la Masonería Universal y  el Espiritismo, entre otras corrientes de pensamientos. Los pensadores más relevantes como Hermes Trismegisto, Tales de Mileto, Pitágoras, Moisés Maimónides, Al Gazzali, Ibn Arabi, Rumi, Kabir, Ramakrisna, Gandhi, Tagore, Paúl Brunton y Joaquín Trincado, entre otros incontables más, han tenido percepciones sobre la Divinidad de gran interés, con una constante coincidencia. Esa es la razón por la cual se hace preciso conocer todas las corrientes de pensamiento que conforman la Doctrina Universal: todas constituyen una herencia espiritual de la humanidad, por encima de las cuales debe predominar, únicamente, la verdad universal.

  1. 12.   Si no nos es dado de comprender la naturaleza íntima de Dios, podemos, nosotros, concebir algunas de sus perfecciones?

-“Algunas sí. El ser humano las entrevé con el pensamiento tanto mejor cuanto mas se eleva por encima de la materia”-.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: Trascendiendo la conciencia objetiva y la lógica del razonamiento inductivo y deductivo, así como el propio ego, interiorizándose, el ser humano puede percibir, en la propia conciencia, por el lenguaje de los sentimiento, los valores universales que conforman los atributos divinos, de acuerdo al grado de necesidades que experimenta, y en el foco de atención en que centra su conciencia perceptiva. En estado de interiorización, en meditación, el ser humano puede, intuitivamente, o mediante la inspiración, percibir los atributos de la Divinidad y comprenderlos en determinado grado, como una guía de vida. El sentimiento de los valores universales, expresados por el Ser Universal en la conciencia de cada ser, en los cuatro reinos naturales, es posibles percibirlo, aún, en la conciencia objetiva, en la vida diaria. En la medida en que se aprende a escuchar el mensaje que conllevan, centrando la atención en las percepciones intuitivas e inspirativas, la aptitud perceptiva se va afinando, siendo más nítida su guía y lúcido el conocimiento que aporta.

  1. 13.             Cuando decimos que Dios es eterno, infinito, inmutable, inmaterial, único, omnipotente, supremamente justo y bueno, no tenemos, nosotros, la idea exacta de sus atributos?

-“Según vuestro modo de ver, sí, porque con esta palabra creéis de abarcar todo. Sabed, pero, que existen cosas superiores a la inteligencia del ser humano más inteligente, para expresar las cuales, vuestro lenguaje, limitado a las ideas y sensaciones humanas, no posee vocablos. La razón, en cambio, os dice que Dios debe tener todas las perfecciones  en grado supremo, por cuanto, si dejase de tener una sola, o si una sola no lo fuese en grado infinito, Él no sería superior a todo, y por consiguiente no sería Dios. Para estar por encima de todo, Dios no debe estar sujeto a ningún cambio, y no debe tener alguna de las imperfecciones que pueden ser concebidas por la mente humana”-.

Dios es eterno: si Él hubiese tenido principio, habría salido de la nada, o debería su creación a un ser anterior. En tal guisa remontamos de grado en grado al infinito, y a la eternidad.

Él es inmutable: si estuviese sujeto a cambios, las leyes que rigen el universo no tendrían estabilidad.

Él es inmaterial: es decir: su naturaleza difiere de todo aquello que llamamos materia; diversamente no sería inmutable, por cuanto estaría sujeto a las transformaciones de la materia.

Él es único: si hubiesen más Dioses, en el ordenamiento del universo no habría ni unidad de concepto, ni unidad de potencia.

Él es omnipotente: por cuanto es único; si no tuviese la suma potencia, habría alguien más poderoso, o por lo menos de igual poder que Él; por lo cual no habría hecho todas las cosas, y aquellas que no hubiese hecho Él serían obras de otro Dios.

Él es supremamente justo y bueno: de hecho, la providencial sabiduría de las leyes divinas se revela, de esta manera, en las cosas más pequeñas así como en las más grandes, y tal sabiduría rinde imposible el dudar de su justicia y de su bondad.

 

PANTEISMO

 

  1. 14.             Dios es un ser distinto, o es, según la opinión de algunos, el conjunto de todas las fuerzas y de todas las inteligencias reunidas del universo?

-“Si así fuese, no existiría Dios, por cuanto Él sería el efecto y no la causa. Él no puede ser al mismo tiempo una cosa y la otra. De la existencia de Dios no podéis dudar; y esto es lo esencial. Hacedme caso y no vayáis más allá. No os perdáis en un laberinto, del cual no podríais encontrar la salida, lo cual no os haría mejores, quizá os rendiría un poco más orgullosos, por cuanto creeríais de saber, mientras que, en realidad, no sabríais nada. Poned aparte todos vuestros sistemas. Tenéis muchas cosas que os tocan más de cerca, comenzando por vosotros mismos; estudiad vuestras imperfecciones con el fin de liberaros, y esto resultará más proficuo que el querer penetrar lo impenetrable.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: Si bien es cierto que el ser humano, en un momento dado, tiene cosas prioritarias a las cuales precisa centrar su atención, estado dotado de un potencial sin límites por el Creador Universal, y conformando una unidad perfecta e indisoluble con Él, no puede aceptar limitación alguna por parte de nadie en su ascenso evolutivo ni en sus ansias de conocimiento. El ser humano, simplemente anhela saber y frente a los enigmas universales, persistirá desentrañando hasta sus mínimos detalles, aunque eso le lleve la eternidad y siempre encuentre un más allá que descubrir o desentrañar. De manera que, ninguna persona debe aceptar que nadie le imponga límites de ninguna naturaleza, por cuanto, si tiene un objetivo claro de conocimiento, y con paciencia se avoca al estudio, en el tiempo suficiente y con persistencia llegará a conocer la verdad universal, gradualmente. Por supuesto, cada etapa de la vida humana, en el devenir histórico, tiene sus respectivos objetivos de estudios que se corresponden con determinado estado de conciencia, pero es la misma naturaleza intuitiva del ser que le hace presentir que hay algo más de lo que ahora percibe, y esa percepción es la que le pone en movimiento hacia su búsqueda, hasta encontrarle, en una eterna polarización.

 

  1. 15.   Qué debemos pensar de la opinión según la cual todos los cuerpos de la naturaleza, todos los seres, todos los globos del universo serían parte de la Divinidad, e constituirían, en su conjunto, la Divinidad misma? En otros términos: Qué debemos pensar de la doctrina panteísta?

-“Que el ser humano, no pudiendo ser un Dios, quiere ser, por lo menos, una parte”-.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: Todos los mundos y seres que en un momento dado existen en manifestación activa, en el universo, en los cuatro reinos naturales, forman parte de la Divinidad, sin embargo, no constituyen toda la Divinidad, por cuanto el Creador Universal, sigue infundiendo vida a nuevos seres individuales, mediante la encarnación de la Divinidad en el Alma individualizada, en los cuatro reinos naturales, y la Creación se encuentra en expansión constante. En síntesis, todo forma parte de la Divinidad, por ser una expresión de Ella; pero, no toda la Divinidad manifestada, en los cuatros reinos naturales y en todos los mundos del universo, en un momento dado, es toda la Divinidad. Vendría a ser lo mismo que el Tao, de acuerdo con un aforismo de Lao Tse: -“El Tao que puede nombrarse no es el Tao. La sustancia del Mundo es solo un nombre para el Tao y Tao es todo lo que existe y puede existir”.

 

  1. 16.   Aquellos que profesan esta doctrina, pretenden encontrar en ella la demostración de algunos de los atributos de la Divinidad y razonan de esta manera: Los mundos son infinitos, por lo tanto es infinito, también, Dios. El vacío o la nada no existe en algún lugar, por lo cual Dios está en todas partes. Estando en todas partes, ya que todo es parte integral de Él, Dios da a todos los fenómenos de la naturaleza el carácter de la inteligencia. Qué objeción se puede oponer a esta opinión?

-“La razón. Reflexionad bien y no os será difícil descubrir la absurdidad”-.

Esta doctrina hace de Dios un ser material, que, si bien dotado de inteligencia suprema, sería en grande lo que nosotros somos en pequeño. Ahora, si así fuese, por cuanto la materia se transforma perennemente, Dios no tendría estabilidad alguna, estaría sujeto a todas las mutaciones y a todas las necesidades del ser humano y le haría falta uno de los atributos divinos más esenciales, cual es el de la inmutabilidad.

Las propiedades de la materia son incompatibles con el concepto de Dios, y no hacen más que profesarlo. Todas las sutilezas del sofisma  no alcanzarán jamás a resolver  el problema de su íntima naturaleza. Por otra parte, si no sabemos lo que es Dios, conocemos bien, en cambio, lo que Él no puede ser. Ahora, este sistema está  en abierta contradicción con los atributos divinos más esenciales, y confunde el Creador con la criatura, como si se dijese, que una maquina ingeniosa es una parte integral del mecánico que la ha concebido.

La inteligencia de Dios, se revela en sus obras, al igual que la de un pintor en su cuadro; empero, las obras de Dios no son Dios como el cuadro no es el pintor que lo ha realizado.

 

 

PROLEGOMENOS: el libro de los espíritus

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PROLEGOMENOS

 

         Fenómenos que escapan a las leyes de la ciencia vulgar, se manifiestan por todas partes, y demuestran tener por causa la acción de una voluntad libre e inteligente.

Ahora la razón nos dice que un efecto inteligente debe tener por causa una potencia inteligente, y los hechos han probado que esta potencia puede entrar en comunicación con los seres humanos mediante signos materiales.

Esta potencia, a una pregunta sobre su naturaleza, ha declarado de pertenecer al mundo de los seres espirituales, que se han despojado de la envoltura corporal humana. De esta manera fue revelada la doctrina de los Espíritus.

Las comunicaciones entre la dimensión espiritual y la física se encuentran en la naturaleza de las cosas, y no constituyen hecho alguno sobrenatural, del cual se encuentran huellas en todos los pueblos y en todas las épocas. Hoy, estas comunicaciones son generalizadas y accesibles a todos.

Los Espíritus anuncian que los tiempos señalados por la Providencia para una manifestación universal han llegado, y que, siendo ellos los ministros de Dios y los instrumentos de su voluntad, tienen la misión de instruir y de iluminar a los seres humanos, abriendo para ellos una nueva era de regeneración.

Este libro es la recopilación de sus enseñanzas, y fue escrito por orden y bajo el dictado de los Espíritus superiores, para poner los fundamentos de una filosofía racional, despojada de prejuicios del espíritu de sistema: él no contiene palabra que no sea la expresión de su pensamiento, y no haya tenido su aprobación. A quien ha tenido el mandato de publicarlo le pertenecen, exclusivamente, el orden y la distribución metódica de las materias, y la forma de algunas partes de la compilación, y las notas.

De los Espíritus que han cooperado a esta compilación muchos han vivido en diversas épocas, en la tierra, donde han predicado y practicado las virtudes y la sabiduría; otros, no fueron personajes de quienes la historia haya registrado el recuerdo, pero su elevación se manifiesta por la pureza de su doctrina y por su unión con quienes llevan nombres reconocidos.

Estas son las palabras precisas con las cuales dieron por escrito y a través de diversos médiums, el mandato de preparar este libro.

-“Ocúpate con celo y perseverancia del trabajo iniciado con nuestro concurso, por cuanto nos es inherente. Nosotros hemos colocado las bases del edificio, que se va elevando, y que, un día, deberá reunir a todos los seres humanos en un mismo sentimiento de amor y de solidaridad; pero, antes de divulgarlo, lo revisaremos conjuntamente, para verificar todos los particulares.

-“Nosotros estaremos contigo todas las veces que lo solicites, y para ayudarte en todos tus otros trabajos, ya que este no es más que una parte del cometido que se te confió, y que uno de nosotros, ya, te reveló.

-“Entre las enseñanzas que recibes, las hay que debes reservar para ti hasta nueva indicación. Cuando el momento de publicarlas haya llegado, nosotros te lo diremos; mientras tanto medítalas, para estar preparado cuando te lo señalemos.

-“Pondrás en la cabecera del libro la cepa de la vid que te hemos diseñado (*), porque es el emblema del Creador. Todos los principios materiales, que mejor puedan representar el cuerpo y el Espíritu, se encuentran juntos; el cuerpo es el leño, el Espíritu el licor, el espíritu unido al cuerpo, la semilla. El ser humano afina el Espíritu con el trabajo, por cuanto, como tú sabes, el Espíritu adquiere conocimientos por medio del trabajo del cuerpo.

-“No te dejes desanimar por la crítica. Encontrarás opositores férreos, especialmente entre la gente interesada en los abusos, y los encontrarás, inclusive, entre los Espíritus, por cuanto aquellos que no se han liberado, todavía, de la materia, buscan, con frecuencia, de sembrar la duda por maldad  o por ignorancia,   pero, tú sigue siempre adelante, cree en Dios, y procede con confianza. Nosotros estaremos siempre cerca de ti para asistirte, y está cerca el tiempo en que la verdad emergerá de todas partes.

-“La verdad de algunos, que creen saberlo todo, y todo quieren explicarlo a su manera, hará nacer discrepancias; pero todos aquellos que quieran seguir las enseñanzas de Jesús, se asociarán en el mismo sentimiento de amor al bien, y se unirán con un vínculo fraterno que abarcará al mundo entero. Ellos dejarán de lado las indeseables disputas de palabras, y no se ocuparán más que de las cosas esenciales, y la doctrina será siempre, en el fondo, idéntica para quienquiera que reciba las comunicaciones de los Espíritus superiores.

-“Con perseverancia alcanzarás a recoger el fruto de tus trabajos. La satisfacción que probarás, viendo la doctrina propagarse y ser comprendida por muchos, será abundante recompensa, y de esta doctrina conocerás todo el valor, quizá más en el porvenir que en el presente. No te turbes, por lo tanto, por las tribulaciones y por las zarzas que los incrédulos o malvados esparcirán sobre tu vía. Ten confianza. Con fe alcanzarás la meta, y merecerás, siempre, ser ayudado.

-“Recuerda que los buenos Espíritus asisten, únicamente, a quienes sirven a Dios con humildad y abnegación, y repudian a cualquiera que busca hacerse de la vía del cielo un escabel para el logro de las cosas de la tierra. Ellos abandonan al orgulloso y al ambicioso. El orgullo y la ambición serán siempre una barrera entre el ser humano y Dios, como vendas que quitan la visión de los esplendores celestes, y Dios no puede servirse del ciego para hacer comprender la luz”-.

Juan Evangelista, Agustín de Hipona, Vicente de Paúl, Luís, El Espíritu de Verdad, Sócrates, Platón, Fenelon, Franklin, Swedenborg, Etc. Etc.

(*) El ramo de vid que se encuentra en el cabezal de este capítulo es el facsímil del que fue diseñado por los Espíritus.

 

 

DESARROLLAR LA AUTOEDUCACIÓN

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DESARROLLAR LA AUTOEDUCACIÓN

Del libro: Cómo potenciar el autodominio

Por: ©GIUSEPPE ISGRÓ C.

 

-“Un vínculo se establece entre las personas

que han leído el mismo libro”-

Ralph Waldo Emersón

 

-“Leer, no para contradecir o invalidar,

ni para creer o dar por sentado,

sino para ponderar y considerar”-

Francis Bacon

 

-“Yo creo que en el espíritu de los que estudian sucede como en las inundaciones de los ríos, que las aguas al pasar depositan poco a poco las partículas sólidas que traen en disolución, y fertilizan el terreno”-.

Domingo Faustino Sarmiento

 

-“La biblioteca infinita del universo está en la mente”-.

Vivekananda

 

-Cuando leemos una obra, lo importante es la conexión con la fuente de la cual el autor recabó la inspiración; por medio de la cual y por la esfera mental que representa, al margen del conocimiento intelectual que se obtiene, son las intuiciones que van surgiendo en la propia conciencia y la inspiración respectiva que acto seguido se manifiesta como beneficio igual y equivalente, los efectos de mayor trascendencia que intensifican la conciencia cósmica-.

Giuseppe Isgró C.

 

 

La mente tiene tantas áreas que fungen de almacén de conocimiento como diferentes clases de saber existen.

Por tal motivo, toda persona, por medio de múltiples y variadas lecturas, estimula el desarrollo del mayor número posible de áreas de su mente.

La lectura, ensancha y amplía la visión del mundo en que se vive y del universo del cual el planeta tierra forma parte. Con mejor percepción de lo que le rodea, tanto la mujer como el hombre pueden cumplir más eficazmente su misión en la vida.

La lectura es el medio de comunicación con el área de la mente donde se archiva la clase de conocimiento que se está leyendo y abre la puerta para guardar los nuevos y en cuyo proceso se tiene la oportunidad de leer y observar el que se encuentra allí acumulado, mientras permanezca abierta, por lo cual surgen nuevas ideas y cada quien se percata de que fluye un nuevo conocimiento que, a veces, se desconoce de donde se ha “aprehendido”.

Pero, el estudio de temas determinados permite establecer contacto con las áreas mentales del autor y las de quienes participan en la ecología mental, en esa esfera perceptiva, cuya sintonía abre una perspectiva mayor a los canales de la propia, para que fluya el conocimiento de las mentes afines, -por vía de la percepción psico-sensorial-, con las cuales la potencia psico-espiritual de cada quien permite sintonizar.

La lectura amplia y variada representa el elemento fundamental para el desarrollo espiritual e intelectual del ser humano.

En las actuales condiciones de la vida moderna, es preciso desarrollar más y mejor las facultades mentales, siendo el recurso más asequible el de la lectura.

Es necesario una activa reeducación personal, enfocando, periódicamente, la propia atención hacia aquellos elementos que son indispensables para el logro de una personalidad dinámica y la perfección de los conocimientos que permitan la evolución del ser.

Se vive en un mundo que avanza sin pararse, alcanzando, cada vez, niveles evolutivos más elevados, por lo cual, para cumplir con la más sublime condición de seres pensantes y optimizar el cumplimiento del rol asignado por el orden cósmico, es conveniente conocerse más y mejor y compenetrarse con las leyes que rigen el universo y el fin último en el planeta tierra y en el cosmos.

Cada persona, en la búsqueda de ese conocimiento gradual, emplea toda su existencia, en cada ciclo evolutivo. La lectura y la investigación son los medios indispensables para la satisfacción de la necesidad que representa un mayor desarrollo cultural e intelectual y una visión más amplia del ser humano en la naturaleza.

¿Qué hace la lectura? Se verá a continuación.

El cerebro está formado por lo menos ochenta mil millones de células llamadas neuronas, las cuales forman los diferentes centros direccionales –psico-espirituales- del mismo. Ellos constituyen el mecanismo de control mediante el cual un ente denominado espíritu desarrolla las funciones que caracterizan a la persona como ser pensante y racional. Entre el espíritu y el cerebro –y el cuerpo físico en general– existe un ente intermedio denominado alma –o periespiritu-, que enlaza a ambos, y que constituye el verdadero ordenador mental –computadora- y a la vez es el archivo espiritual del ser, donde se recogen sus experiencias de múltiples ciclos de vidas, El cerebro representa el instrumento físico y centro de control receptor-emisor mediante el cual se interactúa con el mundo material. Empero, el gran disco duro de la memoria, -como archivo psico-espiritual-, lo constituye el alma, que conserva, en el eterno presente, el caudal de conocimientos acumulados en el tiempo.

Al abordar, cada persona, los diferentes campos del conocimiento, desarrolla, activamente, a las áreas que lo procesan, lo cual, la hacen más grande mentalmente no sólo por el caudal adquirido, sino por lo que el desarrollo en sí representa.

Mientras mayor sea el número de temas de estudio abordados, en igual cantidad se activan las áreas del cerebro –y de la conciencia-, cuya interrelación amplía la visión existencial y cósmica; permite, a la vez, la sintonía con dichas fuentes cognoscitivas y abre los canales correspondientes de la ecología mental de la cual fluyen nuevas ideas de acuerdo a las inquietudes de los tiempos y por la ley de asociación, cada nuevo conocimiento, generando, intuitiva e inspirativamente, estimula otros análogos, como una manera de iniciación espiritual.

Por la ley cósmica, el ser, -espíritu, alma y cuerpo- pide más de lo que se le da; mientras más se lee, se incrementa el deseo –y la capacidad- de hacerlo, por lo cual, a la vez que se lleva a cabo con mayor facilidad, proporciona estímulos más abundantes con satisfacción equivalente.

La lectura significa, para la mente, -espíritu, alma y cerebro-, lo que la gimnasia para el resto del organismo. El ejercicio revitaliza los órganos, aumentando, éstos, la capacidad para su funcionamiento óptimo. La manera de mantener activas y llenas de vitalidad a las neuronas cerebrales y todo el aparato –ordenador-, psico-espiritual, es mediante un período de una hora de lectura dinámica, reflexiva y meditativa, como mínimo.

Fórjate el hábito de leer una hora diaria y verás como, además de mantener vigorosas tus neuronas y los diferentes centros direccionales y psico-cognoscitivos de la mente, contribuyes, además de la adquisición de una personalidad dinámica, a desarrollar, activamente, la facultad de la imaginación sintética y creativa, es decir, con la primera, a interrelacionar diferentes aspectos de la realidad para innovar, o crear, nuevas aplicaciones de bienes o servicios; y, la segunda, para crear nuevos bienes y servicios conectándo con la Inteligencia Infinita, sin hacer uso de un conocimiento preexistente, facultad ésta que, al igual que los grandes genios, en estado potencial y en diferentes grados, la poseen todas las personas.

León Denis, decía: -“Es bueno vivir en contacto, por el pensamiento, con los escritores de talento, con los autores grandes de todos los tiempos y de todos los países, leyendo, meditando sus obras, impregna todo nuestro ser con la sustancia de su “espíritu”. Las radiaciones de su pensamiento despertarán en nosotros efectos semejantes y atraerán a la larga modificaciones de nuestro carácter por la naturaleza misma de las impresiones percibidas”-.

En el ser humano está latente la necesidad de una mayor preparación cultural y el desarrollo activo y continuo de su personalidad. El medio asequible es la lectura, la cual enriquece, gradualmente, la propia naturaleza humana a un nivel más alto de evolución y perfección.

 

¿CÓMO ORIENTAR EL PROGRAMA DE AUTO-EDUCACIÓN?

 

Ve cuales son las áreas prioritarias de desarrollo del país en que vives y prepárate en una carrera en cuyos servicios, además de dar tu aporte, aseguras tu éxito económico y satisfacción profesional.

A nivel de empresa, observa en que área fundamental puedes dar tu mejor cooperación, satisfaciendo necesidades y prepárate, desarrollándote, en ese sentido.

En lo personal, estudia tus carencias y aptitudes; optimizas estas últimas y transmuta, las primeras, mediante una estrategia situacional. Tanto unas como las otras imprimen un sentido direccional a tu vida. Por una parte constituyen la suma existencial de tu pasado y, por la otra, la dirección en que debes capitalizar el presente y el futuro.

Lee las biografías de los grandes seres, en loa cuales encontrarás la respuesta a muchas de las inquietudes que ocupan tu mente, a la vez que imprimen el sello modelador de los grandes genios a tu personalidad. Ten presente que tus lecturas reflejan quien realmente eres.

Entre las fuentes que es preciso incluir en un plan de lectura, se encuentran:

1. La hindú, como los Vedas, las leyes de Manú, los Upanishads, el Mahabharata, el Bagavad Gita –que conforma el sexto capítulo del anterior-, obras relativas al Jainismo, los aforismos de Patanjali, las enseñanas de Sidharta Gautama, y otras obras más recientes; las enseñanzas Zen, las de Bodhidharma; las obras de Vivekananda, Yogananda, Autobiografía de Gandhi, y otras.

2. La china: Los cinco libros de Confucio, el Tao te king, de Lao Tse; el I Ching, -o Libro de las mutaciones, de Fo Shi, y ampliado por el Rey Weng y su hijo duque de Chou, y Confucio y sus discípulos, -uno de los libros más extraordinarios de la antigüedad; Política del amor universal, de Mo Ti; El arte de la política, de Zi Han Fei; El Secreto y el Sublime, de John Blofeld, el Soplo Divino, de Maspero y otros.

3. La griega: Las obras de Homero –Demodoco-, es decir: La Íliada y la Odisea; Los aforismos de los siete sabios, Los versos de oro, de Pitágoras, Los nueve libros de Herodoto, todas las obras de Platón, Aristóteles, Demetrio de Falereo, los elementos de Geometría, de Euclides, Las vidas paralelas y Moralia, de Plutarco, el Manual y los aforismos, de Epicteto.

4. La Neoplatónica: Anmonio Saccas, Plotino, Porfirio, etcétera.

5. La latina: Las obras de Cicerón, Séneca, Marco Aurelio, Julio Cesar, Horacio, Ovidio, Apuleyo, la Codificación del Derecho Romano, etcétera.

6. La egipcia: La salida del alma a la luz del día,-Libro Egipcio de los muertos-, el Corpus hermeticum, de Hermes Trismegisto, entre otros.

7. La persa: El Zend Avesta, de Zoroastro, etc.

8. La árabe: El Corán, de Mahoma, y todas las obras sufíes, de Abulabás Ben Alarif de Almería, Ibn Arabi, Rumi, Ibn Jaldun, etc.

9. Los clásicos de todas las épocas, italianos, ingleses, castellanos, franceses, etcétera y de todas las áreas del saber humano: literatura, economía, gerencia moderna, filosofía, psicología, pedagogía, arte, Homeopatía, etc.

10. Espiritismo, Parapsicología, Reencarnación: Esta es el área de mayor relevancia para el conocimiento del ser, de la vida y del universo: Obras, de: Allan Kardec, León Denis, Gabriel Delanne, Victor Hugo, Arthur Conan Doyle, Joaquín Trincado, Amalia Domingo Soler, Ernesto Bozzano, Camilo Flamarión, Oliver Lodge, F. Myers, Gaston De Bonis, Manuel S. Porteiro, Charles Richet, Gustavo Geley, Eugene de Osty, Cosme Mariño, Rodolfo Benavides, Manuel Matos Romero, Jon Aizpurua, Joseph B. Rhine, Ian Stevenson, Ugo Déttore, Máximo Inardi, Giorgio Di Simone, Hernani Guimarâes Andrades, etc.

11. Ocultismo, Cábala, Teosofía, Antroposofía, etc., entre cuyos autores se sugiere: Madame Blavasky, Anne Besant, C. Jinarajadasa, Rudolf Steiner, Dion Fortune, Gerard Encausse (Papus), Eliphas Levi, Stanislas De Guaita, Oswald Wirth, Louis Claude de San Martin, Franz Hartmann, Henri Durville, etc.

12. Literatura de auto-superación: Napoleón Hill, William James, José Ingeniero, Og Mandino, Carl Rogers, Ralph Waldo Emerson, Abraham Maslow, Orison Swet Marden, Ralph Waldo Trine, Prentice Mulford, Paul C. Jagot, Dale Carnegie, José Silva, Robert Stone, etc.

13. Clásicos latinoamericanos: Los historiadores de Indias, el Popol Vuh, Garcilaso de la Vega, -el Inca-, Andrés Bello, Alfonso Reyes, Juan Montalvo, José Martí, Rubén Darío, Gabriela Mistral, Octavio Paz, Arturo Uslar Pietri, Mariano Picón Salas, Rómulo Betancourt, Rafael Caldera, Luis Beltrán Prieto Figueroa, las Memorias de O´Leary, Amado Nervo, Pedro Henriquez Ureña, Jorge Luis Borges, José Enrique Rodó, Gabriel García Márquez, etc.

14. Obras de divulgación científica, y las principales en todas las áreas del propio interés.

-“Dediquemonos, -decía León Denis- a obras más sustanciales, a todo lo que pueda ilustrarnos acerca de las leyes profundas de la vida y facilitar nuestra evolución. Poco a poco se edificará en nosotros una inteligencia, una conciencia más fuerte, y nuestro cuerpo fluídico se iluminará con los reflejos de un pensamiento alto y puro”-.

Estudia sin límites aquellas áreas del saber universal que más inquieten tu ser interior. Desarrolla un programa para escribir cien tesis sobre temas diferentes. Imponte el objetivo de dar, periódicamente, una conferencia como un ejercicio intelectual y observarás como la mejor manera de aprender es enseñando.

Adopta el método de leer de lunes a viernes solamente obras relativas a tu actividad profesional y dejar para los viernes, sábados y domingos las lecturas de contenido general.

Fórjate una cultura sólida para tener ideas propias.

Existen, aún hoy en día, grupos de diferentes índoles, político, espiritual, socio-económicos, etcétera, que están trabajando, a nivel mundial, en ayudar a desarrollar a la humanidad en la visión real de su gran destino en el planeta tierra y en la totalidad del inmenso universo del cual formamos parte; y siguen aportando la información fidedigna a tan loables objetivos.

Por ejemplo, actualmente, en el año 2007, existen más de cinco mil casos científicamente comprobados de reencarnación por los más prestigiosas universidades y preclaros investigadores. En breve tiempo, surgirá un comité mundial, con facultades suficientes, para instituir la respectiva corrección en que, en el pasado han incurrido los diversos grupos de espiritualidad -y los pocos que aún pudiesen mantener algunos de dichos errores-, los cuales datan desde el primer concilio de Nicea, en el año 325 –d.n.e-., en el cual se elevó la figura del hermano Jesús de Nazareth a categoría divina, con la excepción del ilustre Ario y sus seguidores, que calificaron ese hecho como de aberración histórica; y a partir de ahí se tergiversó la verdad y los textos de los antiguos filósofos, de los cuales se salvaron algunos gracias a los traductores árabes, por quienes podemos leer hoy a Platón, Aristóteles, Plotino, etcétera.

Hoy en días, en el mundo occidental, millones de personas creen, erróneamente, que el hermano Jesús de Narazreth, es Dios. Ellas, esperan que este error sea corregido. Por eso, es preciso divulgar en mayor grado todo lo relativo a las leyes cósmicas, entre ellas la ley de reencarnación y la ley del karma, para que sirvan de guía en las propias acciones y se pueda orientar la existencia hacia el verdadero destino de la humanidad. Tengo el convencimiento de que, si toda persona supiese que, por la ley de causa y efecto, cosecha lo que siembra de que, paga, oportunamente, todo lo que sus acciones generan, su conducta seria ejemplar. Incluyendo, los propios pensamientos, por la ley de atracción, crean en la propia vida, las condiciones análogas a lo pensado.

Al prender la luz en la conciencia humana, la oscuridad se evacuará por sí sola.

Cuando esos millones de personas que ahora trabajan como hormiguitas, en los diversos grupos, lo hagan para divulgar –en mayor grado– la verdad universal, la humanidad adelantará a pasos agigantados.

Son tiempos de luz; etapas de esplendor inimaginable esperan a la humanidad del planeta tierra; los valores universales guían el progreso hacia nuevos estados de conciencia y realizaciones.

Es propicio elaborar el nuevo contrato social acorde con los tiempos que corren.

La persona preparada adecuadamente, con una visión universal de la vida, es libre, condición necesaria para forjarse voluntariamente los objetivos acordes a las nuevas fases evolutivas.

Se observa el incremento de líderes genuinos en todas las áreas de la actividad humana. Emergen, nuevamente, en cada época, conductores de la talla de Moisés, Homero, Solón, Pitágoras, Sidharta Gautama, Lao Tse, Confucio, Sócrates, Platón, Aristóteles, Alejandro Magno, Séneca, Cicerón, Plutarco, Marco Aurelio, Mahoma, Saladino, Rumi, Ibn Arabi, Dante, Leonardo da Vinci, Cervantes, Allan Kardec, Victor Hugo, Samuel Hahnemann, Cagliostro, Bolívar, Bello, Mozart, Beethoven, Concepción Arenal, Amalia Domingo Soler, Edisón, León Denis, Tagore, Gandhi, y miles más, capaces que señalar los nuevos caminos para la auténtica emancipación de la humanidad, sustituyendo antiguos modelos por otros cuyo elemento más valioso lo constituya el ser humano. Es un ciclo histórico que se repite en la espiral evolutiva; señalan el camino hacia la siguiente etapa de progreso, en la cual desenvolverse.

Desarrolla una personalidad dinámica y agradable. Alcanza la excelencia y la efectividad en todas tus actividades.

Cultiva la generosidad y comprométete en una obra altruista y de utilidad social. Ten presente que para recibir, primero hay que dar. Cultiva el poder del amor, de la sabiduría y de la sana y positiva humildad o sencillez.

Aspira al bienestar que produce la riqueza integral. Haz de la lectura tu instrumento para la realización personal y el dominio de la vida.

 

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La lectura es una activa y continua conversación con la gente más sabia de todos los tiempos y países. La influencia positiva que los escritores ejercen sobre quienes leen sus obras es tangible y palpable desde el primer contacto. Un solo libro puede transformar la vida de millones de personas, en diferentes naciones, durante generaciones o siglos.

Se observa, fácilmente, como en las personas cultivadas mediante hábitos activos de lectura, su personalidad se va desarrollando constantemente, y, con el pasar de los años, su presencia física va embelleciéndose, tal como se desprende de los análisis efectuados de la secuencia de fotos, a partir de cierta edad.

De igual manera, con el estudio, todas las facultades mentales mejoran con el pasar del tiempo. Por eso, se ve como en la edad madura la capacidad de hacer más con menor esfuerzo y tiempo es una condición natural, lo cual se potencia, óptimamente, con la amplia y variada lectura, que incrementa, además, la visión de la vida, característica esencial para convertirse en líder.

Cuando se leen las obras de grandes escritores y escritoras y se compara el contenido de sus escritos en las diversas etapas de su vida, se va observando como el efecto de la lectura va modelando, gradualmente, la profundidad de su pensamiento, fruto del alimento constante recibido con su contacto asiduo con las obras de todos los tiempos y épocas. Los primeros poemas del siciliano Salvatore Guasimodo, Premio Nóbel de literatura, no dicen mucho, salvo el reflejo del talento poético potencial; empero, cuando profundizó en el cultivo de los clásicos griegos, latinos y otros, se va viendo como se perfila el pensador profundo, el verdadero Guasimodo, alimentado por la sabiduría de los maestros universales.

Quienes han alcanzado un excelente nivel como intelectuales, relatan que, desde temprana edad, se abocaron a la lectura, sobre todo de los clásicos universales. Gabriel García Márquez, sistemáticamente los fue leyendo, todos, obra tras obra, sin dejar de lado, al inicio, el Amadís de Gaula. De igual manera hizo Arturo Uslar Pietri, quien hasta las dos obras clásicas de Bufalo Bill, -masón ilustre y héroe legendario del oeste americano– incluyó en sus tempranas lecturas, pasando por el análisis de los grandes valores humanos y universales, como lo denotan sus diferentes obras.

La biblioteca de Alfonso Reyes, conservada en la Capilla Alfonsina, en México, permite ver como abordó, en profundidad, una extensa variedad de temas, como se aprecia en los veintiséis tomos de sus obras completas, que recogen, poco más o menos, sus 155 libros, llegando a ser uno de los escritores iberoamericanos más universales del siglo XX.

Gran lector fue Francisco de Miranda, -el Precursor de la Independencia Latinoamericana y uno de los personajes más extraordinarios nacidos en el siglo XVIII-, cuya biblioteca londinense era de tal magnitud que contenía una selección de las obras más importantes, en casi todas las áreas del saber humano.

Andrés Bello, -el primer humanista de América-, no dejó tema alguno sin estudiar, como se observa en los 24 volúmenes de sus obras completas. El maestro Bello es uno de los más grandes paradigmas y la mejor guía para orientar un programa efectivo de lectura y de estudios con enfoque integral. Su libro sobre Critica Literaria es una de las mejores síntesis de la literatura universal.

Lector profundo fue Simón Bolívar; es factible imaginar cuanto libros habrá leído durante sus largas travesías, en sus ratos de descanso, o mientras cabalgaba; siempre les acompañaban obras como Las Guerras de las Galias, de Julio César, entre otras; muchas de las cuales comentaba con su brillante Edecán, Daniel Florencio O´Leary, a su vez cultivado, en alto grado, en el arte de la lectura.

Es fácil prever como los excelentes hábitos de lectura han formado a los grandes líderes, pensadores, científicos etcétera, de todos los tiempos. La biblioteca de Tomás Alva Edison albergaba, en sus estantes, más de 60.000 volúmenes en todas las áreas de su interés y estaba suscrito a las revistas más importantes de su época, a nivel mundial.

La biblioteca de Antonio Cánovas del Castillo, -gran estadista e historiador español del siglo XIX-, contenía 35.000 volúmenes, con gran contenido de obras de Derecho, Historia, Economía, Política y de los Clásicos, etcétera. Sin duda, tan amplias y variadas lecturas le proporcionaron esa profunda visión que le convirtieron en uno de los personajes más admirables de su época.

Otra de las ventajas de la lectura diaria es que permite ejercitar un área cerebral diferente de la usada durante el día, aportando verdadero descanso, por cuanto la mejor manera de reposar es pasando de una actividad a otra, con lo cual se utilizan diferentes departamentos mentales.

Con la lectura variada se van usando nuevas áreas de la mente –a nivel físico, anímico y espiritual-, que va activan otros centros direccionales evitando el desgaste de una sola.

Las nuevas investigaciones sugerirán, cada vez más, que cada cierto tiempo las personas deberán interesarse por un nuevo tema del saber humano, como medio de utilizar diferentes áreas de su mente –espíritu, alma y cerebro- ya que cada sector es un comando, un centro de control-direccional, un departamento o archivo, -y un canal del conocimiento universal-, por lo cual, mientras mayor número se empleen, se proporciona más descanso, respectivamente; así como, un más elevado desarrollo de la personalidad y una gran diversidad de alternativas que, de alguna manera, por medio de la lectura variada, se logra un efecto de longevidad, con pleno uso de las propias facultades como es fácil observarlo en las personas intelectuales con hábitos activos de estudio.

Se comprende fácilmente que, al mantenerse vivas, y activas, las neuronas, por el ejercicio de la lectura, se alarga en algún grado la vida, sobre todo con pleno uso, y goce, de las facultades mentales, como beneficio colateral.

Por supuesto, aparte de la cantidad, aquí lo importante es la calidad de la lectura, como medio de mejorar la excelencia existencial; lo cual se va logrando en la misma proporción en que se va estableciendo contacto con los escritores y escritoras importantes de todo tiempo y país, por la visión que genera, por la plenitud y vivencia que permite, así como por el placer y la emoción de reposar, -meditando-, en compañía de los grandes seres y temas del pensamiento universal.

La lectura tiene una enorme cantidad de objetivos, como son, por ejemplo: placer; trabajo-investigación; para el desarrollo profesional; estimulante, para el auto-cultivo de la personalidad; etcétera; pero, en cada una de ellas hay que llevar a cabo una rigurosa selección, para optimizar los resultados.

Leer permite cultivar la amistad de Homero, Pitágoras, Sidharta Gautama, Pantajali, Platón, Sócrates, Aristóteles, Confucio, Lao Tse, Esopo, Cicerón, Apolonio de Tiana, Jesús de Nazareth, Séneca, Plutarco, Epicteto, Marco Aurelio, Plotino, Marsilio Ficino, Giordano Bruno, Simón Bolívar, Andrés Bello, Amado Nervo, Johann W. Goethe, Alfonso Reyes, José Martí, Octavio Paz, Luigi Pirandello, Mahoma, Víctor Hugo, Allan Kardec, Alexis Carrel, José Ingenieros, Amalia Domingo Soler, León Denis, Ralph Waldo Emersón, Dante, Rumi, Abulabás Ben Alarif de Almería, Ibn Arabi, Maimónides, Averróes, Napoleón Hill, Cervantes, Cagliostro, etcétera, y pasar largas horas en su grata compañía, conociendo íntimamente sus pensamientos, lo que ocupó sus mentes , sus experiencias, actitudes frente a la vida y a los acontecimientos, etcétera, el conocimiento acumulado hasta su respectiva época, las inquietudes de los tiempos que percibieron, la visión del futuro tal como la tuvieron; y, permite, a la vez, retomar el hilo de la Gran Conversación, en el nivel en que ellos la dejaron, continuándola, -en la concepción de Mortimer J. Adler-, y ser un eslabón activo, y, gradualmente, convertirse en un factor decisivo en el Quehacer Cósmico, cuya opinión importe consultar, por la profunda y sabia comprensión del entorno universal.

También en la lectura puede aplicarse una variante de la Ley de Pareto. El 20% de todos los libros escritos –y conservados- representa el 80% de lo que realmente vale el esfuerzo de leer, y conocer su contenido.

Haz una selección de 100 obras maestras del pensamiento universal, cuya lectura y estudio, por sí solas, proporcionarán la visión integral suficiente que, dejando de lado todas las demás, se habrá leído, verdaderamente, lo más importante del saber de todos los tiempos y países; cuya relectura ocupará gran parte de la existencia humana, ya que, al final, después de leer miles de ejemplares, cada persona encuentra que, los libros que realmente vale la pena leer, -una y otra vez-, se puede concentrar en un centenar. Un buen ejercicio es, el de imaginar si hubiera que quedarse sólo con diez, cinco o tres libros, ¿cuáles escogería cada quién?; y, si habría que hacerlo con uno, ¿cuál?

Por mi parte, lector o lectora, si tuviese que quedarme con un solo libro, me quedaría con la Odisea, de Homero, -o, mejor dicho, de Demodoco-. Homero, es el maestro en cuyas obras se inspiraron muchas generaciones de jóvenes griegos, emulando las virtudes heroicas en acción, en todos los actos de la vida humana, contribuyendo a gestar la edad de oro griega. Ha sido la fuente de inspiración de todos los grandes pensadores desde su tiempo hasta nuestra época; entre ellos Solón, Pitágoras, Sócrates, Platón, Aristóteles, Alejandro Magno, Plutarco, Dión de Prusa, Petrarca, Cervantes y Goethe, sólo por nombrar algunos. La Odisea, aparte de un conocimiento preciso de la historia y los valores universales, contiene una magnífica descripción de la interrelación del mundo espiritual con el material, que es preciso analizar más a fondo.

Si fuesen tres, además de la Odisea, elegiría las obras completas de Platón –y si hubiese que ser mas preciso, de toda la obra de Platón me quedaría con el Fedón-, y la tercera, El libro de los Espíritus, de Allan Kardec. Platón, es el filósofo de mayor prestigio de la historia; es de lectura esencial. Y, con El libro de los Espíritus, se inicia una etapa de luz para la humanidad, siendo, en el mundo occidental, a partir del siglo XIX, un pionero sobre el tema de la Reencarnación, -o pluralidad de existencias-; la interrelación entre el mundo espiritual con el material; así como aporta una percepción amplía del universo que abre una perspectiva que va más allá de los estrechos límites del minúsculo planeta tierra, es decir: pluralidad de mundos habitados; describe, con maestría, las leyes fundamentales de la vida. Estas tres obras constituyen un trípode sobre el cual se puede sustentar la existencia humana como una sólida base en la cual erigir el edificio del propio desarrollo.

La cuarta obra, dentro de las diez, son Los cinco libros de Confucio; es uno de los más profundos maestros de todos los tiempos, equiparable a Sócrates.

El quinto de mi selección, es el I Ching, -o el libro de las mutaciones. Uno de los más extraordinarios libros de la antigüedad.

El sexto: El tao te ching, de Lao Tse.

El séptimo: El Corán, de Mahoma.

El octavo: Los ensayos, de Séneca.

El noveno: Las vidas paralelas, de Plutarco.

El décimo: Don Quijote de la Mancha, de Cervantes.

Quizá, el lector -o la lectora- se pregunte cuáles serían las diez obras maestras que podría sugerirle de autores del siglo XX, por lo cual, a continuación las dejamos anotadas:

1. La incógnita del hombre: de Alexis Carrel

2. El sendero secreto, de Paul Brunton

3. Piense y hágase rico: de Napoleón Hill.

4. Las fuerzas morales: de José Ingenieros.

5. El poder de la voluntad: de Paul C. Jagot

6. El problema del ser y del destino: León Denis

7. La Gerencia: de Peter Drucker.

8. Veinte casos de reencarnación comprobados: de Ian Stevenson

9. Cómo ganar amigos: de Dale Carnegie

10. La universidad del éxito: de Og Mandino.

Lea, el lector o la lectora, cada una de estas veinte obras, con análisis reflexivo y meditando a fondo su contenido; observará, fácilmente, el porque de la elección. 

Empero, nuestra sugerencia es que la persona elija cien obras maestras; -al final, el autor presenta una lista de 200 libros sugeridos, entre los cuales hacer la propia selección, al margen de que se puedan elegir otras obras fuera de las allí descritas, que se hace únicamente a título de ejemplo y guía.

Con un buen programa diario, con un promedio de 10 obras anuales, como mínimo, en solo diez años, se habrán leído las cien obras maestras indispensables que deben ser lectura obligatoria de toda persona intelectual, que le proporcionen una visión universal de la vida.

La capacidad normal de lectura varía desde dos libros semanales hasta uno mensual, salvo casos excepcionales, como el de Jacques Bergier, -uno de los dos autores de El Retorno de los Brujos, obra que, en 1959, marcó el inicio del realismo fantástico-, quien en cinco horas, diariamente, leía, en ocho idiomas, un promedio de cuatro a cinco libros, tres revistas y cinco o seis periódicos.

El placer de leer, es como saborear los alimentos; cada lector –o lectora- tiene su ritmo; es preciso encontrar el propio; pero, recuerda, nadie te está apurando, tómate tu tiempo y disfruta tu período diario de lectura, de ser posible escuchando música clásica de Beethoven, Mozart, Chopin, Paganini, Vivaldi, Wagner, Bach, Segovia, y otros maestros de tu preferencia, con lo cual se alcanzan niveles profundos, y creativos, de conciencia y comprensión.

Con el tiempo, la capacidad de leer mejora integralmente, y el gusto, -y la experiencia-, también.

La guía infalible es la prueba del tiempo que deja intactos a los clásicos inmortales.

Esta extraordinaria y gratificante aventura cósmica empieza con la lectura del primero de los cien libros, que ahora mismo anotas en tu programas personal, experimentando, inmediatamente, el más enriquecedor sentimiento de auto-realización. Con persistencia llegas a tu sublime meta.

 

* *

 

Existe un aspecto de gran interés relativo a la lectura que es preciso tener en cuenta. Al leerse un libro, es probable que, en forma inmediata, al tratar de recordar el contenido de lo que se ha leído, pese al respectivo esfuerzo, sólo pueda recordarse una parte y a veces mínima. Empero, en los días siguientes, y cuando menos se piensa en ello, comienzan a recordarse aspectos de lo leído y van surgiendo ideas adicionales al respecto, como una meditación espontánea y natural. La persona, generalmente, suele recrearse, mentalmente, con los recuerdos y/o imágenes que van emergiendo en la pantalla mental.

¿Qué es lo que ha ocurrido o suele ocurrir en estos casos? Al terminar la lectura del libro o del respectivo capítulo a que hace referencia el recuerdo, la mente busca los contenidos mentales de las informaciones o conocimientos objeto de la lectura, ya no en el libro, en forma objetiva, sino hacia dentro, en forma subjetiva, es decir, en la memoria. Realmente, ¿dónde reside la memoria? La memoria, contrariamente a lo que se piensa, no está archivada en el cerebro físico, quien únicamente cumple funciones de receptor, sino, en el archivo espiritual del alma, -periespíritu o cuerpo psíquico- , que es el verdadero asiento de la misma. Al terminar la lectura y pasar la mente objetiva a pensar en otras cosas, ésta queda desenfocada del mismo y en los momentos en que la mente subjetiva –o psiconsciente, o el espíritu-, se emancipa de la materia, por la elasticidad del alma, queda en libertad para reflexionar sobre el contenido de lo que ha leído, revisando la información registrada en el alma, la cual aflora fácilmente a su visión o percepción espiritual, cuya revisión funge de sintonía con el tema y el espíritu, en ese estado de emancipación, amplía la percepción buscando el conocimiento sobre el mismo tema en cualquier archivo espiritual en que se encuentre, donde, por telepatía –es decir, lectura de contenidos mentales- copia toda la información que precisa, la cual, como ese proceso se lleva a cabo en estado de vigilia, es decir, despierto, empero, abstraído de la materia o en recogimiento interior, en el cual se encuentra en un estado fronterizo de conciencia, donde, lo que va percibiendo en estado de emancipación lo va registrando a nivel de conciencia objetiva, lo cual, ya, pasa a recordar objetivamente.

Dentro del mismo proceso, podría ocurrir que, en vez de ser el mismo espíritu de la persona que, emancipado mediante la facultad de desdoblamiento, sean espíritus afines, guías o protectores, que, por la afinidad de ideas en las cuales se está reflexionando, se proyectan al lugar en que la persona se encuentra, y por telepatía, intuición o visión clarividente, le inspiren ideas a ampliaciones relativa al área de conocimiento sobre cuyo tema, la persona, ha leído.

Prácticamente, la lectura, como elemento dinámico de percepción de conocimiento, conecta la mente del lector, con todas las fuentes en las cuales se encuentra archivado, en las múltiples esferas mentales –o evolutivas- a las cuales su propio progreso le permita acceder.

Es por eso que, el cultivo de un área determinada del saber universal, permite acceder a la mente del autor del tema tratado en conexión con la mente de todos los lectores del mismo tema y de todos los autores que lo han tratado, pero, no solo de la época en que el autor lo estudió y plasmó en su obra, sino, se llega a percibir, vía psiconsciente, todo el progreso que sobre el mismo tema ha alcanzado ese mismo autor y las respectivas esferas mentales que han tratado el mismo tema a partir de ese momento hasta el instante en que la persona lee el libro y acto seguido experimente este tipo de evocación mental.

Este proceso de percepción psico-espiritual realmente es fantástico, cuya conciencia del mecanismo operativo permite acceder a una fuente universal de conocimiento, sin límites de ninguna naturaleza, dentro de los propios niveles de desenvolvimiento, en cada etapa evolutiva.

Este proceso -y el mecanismo inherente- es el mismo que se utiliza en la intuición, en la inspiración y en la meditación, así como en cualesquiera otras manifestaciones de las facultades espirituales.

Es decir, la lectura estimula, paralelamente, el proceso de percepción extra-sensorial en cualesquiera de sus formas o variantes de expresión: telepatía, clarividencia, retro-cognición, precognición, intuición, inspiración, voz interior, percepción táctil, olfativa y gustativa, imaginación creativa o sintética, expresión psico-cinética, es decir de incitación a la acción o al reposo.

Lectura meditativa o reflexiva es importante en la adquisición de una cultura de corte universal, bien sea en vertiente clásica o en la profesional.

Adelante.

 

 

LAS FACULTADES DEL ESPÍRITU

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LAS FACULTADES DEL ESPÍRITU

©POR GIUSEPPE ISGRÓ C.

Cada ser está dotado de un sin número de facultades físicas, mentales y espirituales que le permiten tener una salud perfecta, una vida armoniosa y una realización creativa y efectivas de todos sus objetivos concebidos.

El inmortal espíritu, dentro del cuerpo, tiene la facultad de percibir, por medio de los cinco sentidos físicos una gran variedad de estímulos y hechos cuya recepción en su cerebro, por la lógica inductiva y deductiva y su capacidad de razonamiento, le permiten clasificarlas y almacenarlas como conocimiento, el cual puede utilizar cuantas veces le sea necesario por medio de la memoria objetiva y por la memoria conservada en su archivo espiritual correspondiente a sus múltiples ciclos de vida.

Con el pasar del tiempo, el conocimiento acumulado en cada uno de los respectivos ciclos de vida y registrado en el archivo espiritual de cada ser, contenido en su alma como información y en su espíritu, como aptitud o capacidad de comprender, de hacer o dejar de hacer, fobias, traumas u otras condiciones que sea preciso corregir o fortalecer, actitudes e ideas innatas, lo va reflejando como suma existencial en los nuevos ciclos de vida.

Dicha suma existencial conforma el rasgo distintivo de la personalidad de cada ser, y por la ley del servicio universal dar y recibir ayuda, compartir comunicaciones de contenidos mentales y canalizar una mayor suma de poder de acuerdo con las inquietudes de los tiempos y a los nuevos retos que, cada ser, en cada época, afronta como meta o misión de vida.

El libre albedrío, por el cual, en la ley y dentro de ella tienes completa autonomía y eres libre de hacer y deshacer y por la ley de causa y efecto, cosechar lo mismo que siembras, así como, por la ley de justicia, precisas regir todos tus actos, que serán compensados por las leyes de compensación e igualdad-, obteniendo el salario cósmico, por cuya suma existencial que representa, la ley de afinidad te ubica o reubica, constantemente, en el espacio y en el tiempo, donde mejor armonices de acuerdo al orden cósmico, en el cual cada ser ocupa su justo lugar en el eterno ascenso de la espiral evolutiva.

Tiene, cada ser, el poder de elección, para seleccionar los objetivos con los cuales anhela, en un momento dado, contribuir al bienestar colectivo como fuente para aspirar a su salario cósmico y hacerse acreedor a que se le deleguen funciones de un orden más elevado.

Una de las variantes de las facultades espirituales, constituye el grupo que facilita el conocimiento psico-espiritual: que contempla la vasta gama de comunicación de contenidos mentales –telepatía-, entre los seres en la total ecología mental, –seres encarnados y desencarnados-, percepción clarividente en el espacio y tiempo: -clarividencia, retro-cognición, precognición, psicometría, intuición, presentimientos o corazonadas y cualquier manifestación de índole psíquica o espiritual que aporte un conocimiento psico-sensorial o percepción de la realidad y/o verdad universal en cualesquiera manifestaciones y grados.

La otra variante, conforma el grupo de facultades denominadas de movimiento psico-cinético o energético que sirve de soporte a la realización de las ideas por cuanto éstas, al ser concebidas, generan energía con doble polaridad, es decir, capacidad de atracción y repulsión: atrae a los elementos análogos o semejantes y repele los contrarios. Este potencial energético que posee el ser –potencialmente infinito- se expresa o canaliza de acuerdo con las ideas concebidas o necesidades manifestadas, como quedó expuesto antes; y tiene múltiples aplicaciones, por ejemplo: imaginación y visualización de situaciones, lo cual crea un molde magnético que conforman contenedores que materializan, en el plano correspondiente, los contenidos análogos; de igual manera se manifiestan en las curaciones psico-espirituales y en las comunicaciones de estados o contenidos mentales. Existe un secreto esencial que es preciso conocer: donde se proyecta la energía allí está proyectado –o desdoblado-, también, el espíritu o ente espiritual, cuya proyección o desdoblamiento constituye el vehículo de alcances potencialmente infinitas de conexiones e interconexiones mentales o espirituales tipo “internet psico-espiritual”.

Las facultades del espíritu, de las cuales hemos enunciados las principales, cuyo conocimiento es imprescindible tener para optimizar su desarrollo y mantener un perfecto equilibrio físico, mental y espiritual, permiten, sobre todo, utilizando como recurso especial la elasticidad del alma, por cuyo medio el espíritu se emancipa del cuerpo, durante el sueño o en los momentos de ensoñación o recogimiento y viaja a la inmensidad de mundos habitados del universo donde el respectivo nivel evolutivo lo permita y copiar, allí, avances y progresos existentes en aquellos mundos y traerlo al planeta tierra, como inventos o innovaciones que impulsen el progreso aquí; así como, puede ir a mundos de nivel inferior de progreso, a los cuales llevar los adelantos aquí existentes, al igual que lo hacen los maestros de mundos superiores cuando se acercan a la tierra para inspirarnos los adelantos existentes en sus respectivos mundos; es la gran labor de solidaridad universal, donde se comparte, generosamente, el propio acervo espiritual en beneficio de todos.